14 febrero, 2014

Un pescador rescata una valiosísima estatua milenaria de Apolo en Gaza

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Hamás ha requisado el bronce, que salió a la venta en internet. Los arqueólogos dudan de que apareciese en el mar, dado su aspecto

Como Venus salida del mar, pero en masculino y con un poco menos de glamur, una estatua de Apolo de más de 2000 años de antigüedad, perteneciente a la época helénica, ha sido rescatada del mar en Gaza por un pescador mientras faenaba en aguas poco profundas. Aunque el hallazgo se produjo en agosto, la noticia ha salido a la luz hace poco, ya que la estatua fue requisada por Hamás cuando salió a la venta en Ebay hace unos meses.

El humilde pescador que rescató esta estatua de media tonelada, Jouda Ghourab de 26 años, asegura que la transportó en burro hasta su casa sin tener conocimiento del valor histórico y monetario de la figura de bronce que había encontrado. Según comentó Ghourab esta semana a medios extranjeros, su primer impulso fue ponerlo a la venta en internet por medio millón de dólares, unos 360,000 euros, para paliar su difícil situación económica y la de su familia.

Siempre según la versión de Ghourab, al darse cuenta de la imposibilidad de sacar la estatua de Gaza debido al aislamiento territorial de la Franja a la cual no se puede acceder ni por su frontera con Israel ni por la de Egipto, decidió dar cuenta a las autoridades del régimen islamista de Hamás, esperando una recompensa.

Arqueólogos extranjeros que han podido acceder a las pocas fotografías que hay de la estatua desmienten la versión de Ghourab de que fue encontrada en el mar, ya que la apariencia prístina del Apolo de Gaza sugiere más bien que fue hallada en tierra.

El museo del Louvre en París se ha ofrecido a las autoridades de Hamás para restaurar y cuidar la estatua, pero de momento el Apolo de Gaza se encuentra en paradero desconocido desde que la policía lo requisó.

Taparle los genitales
Las únicas fotografías que han salido de la Franja muestran a Apolo sobre una sábana de los pitufos, en un sorprendente buen estado de conservación, con una mata de rizos de bronce macizo y con los genitales al aire. Es este último dato el que está dando un quebradero de cabeza a Hamás, que ha propuesto exhibirlo públicamente en Gaza, aunque ya han advertido que muy probablemente tendrían que taparle las partes bajas para no ofender sensibilidades.

La franja de Gaza es un sitio rico en restos arqueológicos, ya que acumula más de 5,000 años de historia, desde los egipcios, pasando por los romanos, hasta la época de los cruzados, pero desde que Hamás se hizo con el control de la zona en 2007, las fronteras están prácticamente selladas.

Los arqueólogos extranjeros que han visto las fotografías del Apolo se lamentan de la imposibilidad de entrar en la franja para excavar, ya que podría haber más restos de la misma época en igual estado de conservación.

Por Susana Mendoza para ABC