19 septiembre, 2013

Todo sobre Miquel Navarro

Miquel Navarro

Las ciudades metafóricas y llenas de reminiscencias al ser humano que caracterizan la obra del artista valenciano Miquel Navarro (Mislata, 1945) tienen desde este martes un espacio reservado en el Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) con la inauguración de una sala permanente dedicada al escultor, que contiene una amplia selección de piezas procedente de la gran donación que realizó al museo en 2005.

La exposición permanente -que ha sido inaugurada este martes en un acto que ha contado con la presencia del presidente de la Generalitat, Alberto Fabra-, dedicada a Navarro está integrada por una amplia selección de obras fechadas entre 1964 y 2004 extraídas del fondo reunido tras la donación realizada en 2005 por el artista, consistente en más de 500 obras -entre pinturas, esculturas, dibujos e instalaciones de todos los periodos de su trayectoria- que convirtió al IVAM “en el centro de referencia para la investigación de la obra de este creador”, recuerdan desde la institución cultural.

La muestra incluye sus tempranos dibujos y pinturas, esculturas de pequeño y gran formato, y cuatro de sus instalaciones en las que el artista reinterpreta el tema de la ciudad.

Asimismo, subraya aquellos ámbitos de investigación que mejor han definido el trabajo del artista durante más de 40 años, como son el cuerpo humano y su relación con la arquitectura, el deseo como motor de la creatividad y la construcción de la ciudad. La exposición cuenta además con un taller didáctico basado en la obra escultórica de Miquel Navarro.

En palabras del propio creador, “la conciencia y configuración del deseo es prácticamente evidente con el tema de la ciudad como cuerpo humano, con todas las sumas de las partes, con su sentido vertical y totémico”.

“Más que una ciudad ideal, en mi obra construyo una ciudad metafórica, llena de símbolos y significados, que sintetizan la ciudad real, pero que en definitiva no es real, aunque tampoco podemos decir que es una utopía”, explica el autor.

En concreto, los visitantes tendrán la oportunidad de admirar durante el recorrido acuarelas sobre papel y diversas tipologías de escultura utilizadas para realizar sus ciudades o proyectos monumentales a través de formas elementales y modulares. Se trata de esculturas de cerámica refractaria, hierro, terracota, zinc, aluminio o cobre de diferentes tamaños exhiben y contrastan los matices sutiles de fabricación, sus pátinas y texturas.
Cuerpo y arquitectura

Además, en la estatuaria de Miquel Navarro se asiste a una auténtica simbiosis del cuerpo con la arquitectura y, de esta manera, los guerreros, símbolos fálicos y tótems se transforman en puentes y fuentes. Y es que en la producción de este valenciano “los edificios, como las ciudades, tienen similitudes orgánicas con el cuerpo humano”.

Los espacios más destacados del recorrido expositivo están ocupados por los inconfundibles agrupamientos urbanos de Miquel Navarro, que “constituyen el prototipo de instalación más complejo y característico de su trabajo”.

Miquel Navarro es uno de los artistas españoles de mayor proyección internacional. Si bien su carrera artística se inició como pintor a principios de los años sesenta del siglo XX, fue a partir de la década de los ochenta cuando asistimos a su reconocimiento como escultor en los más importantes foros públicos europeos y americanos.

En 1980 expuso en el Guggenheim de Nueva York y a principios de esta década Navarro comenzó su actividad como diseñador de escenografías y como constructor de esculturas monumentales en espacios públicos.

La concesión en 1986 en España del Premio Nacional de Artes Plásticas vino a ratificar a Miquel Navarro como uno de los máximos exponentes del arte contemporáneo español. Desde entonces su obra (presente en museos como el MNCARS de Madrid, el Centre George Pompidou de París o el Museo Guggenheim de Bilbao, entre otras importantes colecciones internacionales) sigue siendo objeto de incontables exposiciones y publicaciones.

Por EFE en El Mundo.