11 marzo, 2016

TEFAF: la burbuja más exclusiva del arte donde España pasa de puntillas

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TEFAF es la burbuja dentro de la burbuja del mercado del arte. La feria de arte y antigüedades de Maastrich es la más exclusiva y prestigiosa del mundo. Su comité de expertos, formado por 179 especialistas y encargado de comprobar minuciosamente -o vetar- las atribuciones de las obras, se tiene por uno de los más duros dentro del mundo del arte y por sus 30.000 metros cuadrados de pasillos enmoquetados repletos de 136.000 flores blancas naturales se dan cita las más importantes fortunas y el mayor número de curators del planeta.

Este viernes abre sus puertas hasta el día 20, pero ayer fue el día de los coleccionistas. Hay más de 30.000 obras de arte que abarcan 7.000 años de historia y 298 galerías (el 85% de fuera de Holanda), de las que solo cuatro y media son españolas (porque Coll y Cortés acude este año asociada con la inglesa Colnaghi) en lo que supone un reflejo de la situación del mercado del arte español. “Nos tiene que hacer reflexionar por qué aquí hay tantos italianos e ingleses y tan pocos españoles. Nos falta desarrollo en las atribuciones y seriedad”, máxime hablando de una feria cuya credibilidad se sustenta en su comité de expertos, asegura el catalán Artur Ramón, que lleva seis años viniendo con su galería a TEFAF.

“No solo es comprar y vender. Lo que da sentido a este trabajo es la investigación y el compromiso cultural”, y ahí es donde, en su opinión, España flaquea. Falta, apunta, más seriedad a la hora de documentar y catalogar las obras porque “ha prevalecido el elemento comercial: la venta rápida y fácil”. “Nos falta representación pero es un problema nuestro. Al mercado español le falta base y está muy desestructurado”, añade.

A esto hay que sumar el frenazo que ha experimentado nuestro mercado del arte, aunque reconoce que “TEFAF es una burbuja y lo que pasa aquí no es la realidad del arte”, en buena medida a causa de la crisis económica y de la incertidumbre política. “Nosotros vendemos ilusión y para comprar ilusión tiene que existir confianza en el futuro. El miedo a qué va a pasar o quién va a dirigir el país influye. Por eso necesitamos, como todos los sectores, un clima de confianza y seguridad, algo que hoy en España no se está dando”.

Una radiografía similar hace el galerista y anticuario español Diego López de Aragón. Cuenta que en los últimos años en España está saliendo mucha obra muy interesante de las grandes familias a causa de “las consecuencias de la crisis”. “Son piezas que nunca antes habían pensando vender y que ahora están llegando al mercado”. Aun así, sus clientes son principalmente belgas. “Los clientes españoles no llegan ni al 10%” en la feria. Sin embargo, añade, la presencia de arte español sí es destacada. [Pinche aquí para ver las obras españolas más importantes]

El prestigio de TEFAF Maastrich radica también en que es una feria para encontrar descubrimientos, piezas nunca antes expuestas, mal atribuidas o perdidas durante siglos. En este sentido, López de Aragón ha traído a la feria una máscara teatral romana hecha de mármol amarillo encontrada por primera vez en 1971 en Londres. Es una pieza rara por el uso de este tipo de mármol tunecino, considerado exótico para la época. Su cliente objetivo es un museo, ya que, agrega su dueño, ni el MET o el British cuentan con una pieza de estas características. Cuesta 2,5 millones de euros. También vende un bargueño mudéjar por 90.000 euros, una escultura de un niño Jesús de Juan de Mesa y la ‘Virgen del Rosario’, de Zurbarán, un óleo que seguramente fue un encargo por sus dimensiones y del que destaca su calidad y conservación. “Es un 9,5 sobre 10”, dice. Lo vende por 850.000 euros.

Artur Ramón exhibe la única obra de El Greco de la feria -Colnaghi traía un ‘San Simón’ pero el comité de expertos la atribuyó a su taller y no al pintor antes de abrir las puertas, un buen ejemplo de la exigencia y dureza de la criba que impone la feria-. Se trata de ‘Retrato de dama’, una de las pocas miniaturas -se conocen solo cuatro- pintadas por el griego y una de las grandes atribuciones que se presentan este año en TEFAF. Esta, de 9,1 x 7,3 cm., es una pintura de su nuera y estuvo vinculada al ámbito privado de la familia. Procede de una colección inglesa y se vende por 700.000 euros.

Esta galería catalana también trae otra de esas atribuciones históricas de TEFAF: ‘Two angels crowning the Virgin with the child’, de Isenbrandt. Procedente de la colección privada de la familia Ramón, han sido necesarios meses de estudio en el Museo de Brujas para descubrir que no era una copia del maestro flamenco Gérard David sino una obra auténtica de esta segunda generación de artistas flamencos. No obtante, todas las miradas se las llevó un Rembrandt perdido hasta la fecha. ‘El paciente inconsciente’ es una de sus obras de juventud y no se sabía que era del pintor holandés. Se vendió antes de comenzar la feria a un coleccionista americano por entre 3 y 4 millones.

Asimismo, Caylus ha traído un bodegón del pintor barroco español Juan van der Hamen y León. ‘Naturaleza muerta con cesta de guisantes y cerezas’ cuesta 1,5 millones de euros. Por su parte, en Deborah Elvira destacan sus joyas de los siglos XVII y XVIII, y en Colnaghi una talla de madera de Pedro de Mena y un bodegón de Luis Egidio Meléndez. El primer día también es el que se materializan buena parte de las ventas. Tanto es así que esta galería angloespañola hizo ayer una de las más importantes de la feria. El museo Mauritschuis de La Haya ha comprado por 6,5 millones de euros un bodegón del siglo XVII de Roelant Savery. ‘Vase of flowers in a stone niche’, aseguran, está considerada una pieza rara que no suele estar a la venta. Procedente de un coleccionista privado y sin verse desde hace muchos años, aseguró el director del museo, es “sin duda uno de los mejores trabajos del artista”.

Dentro de las obras de arte españolas destacan el ‘Retrato de Don Pedro Gil de Tejada’, pintado por Goya y que ha traído la galería Stair Sainty. Este reconocido banquero fue amigo personal y consejero de Gaspar Melchor de Jovellanos y murió en el levantamiento contra la ocupación francesa en 1808. Los duques de Osuna compraron la obra tras su muerte y ha estado en su poder hasta hoy, cuando sale a la venta por 3,6 millones de euros. De Goya también se puede ver la serie de litografías ‘Los toros de Burdeos’, en la galería Kunsthandlung Helmut H. Rumbler (por 180.000 euros), que a su vez ha traído un conjunto de 26 aguatintas de Picasso.

También sobresalen la ‘Mujer en bañera’ (2,5 millones de euros) y ‘El patio de atrás’ (1,9 millones), de Antonio López, que tras su paso por ARCO ha traído Malborough a Maastrich; o ‘Home et femme’, de Miró. Es una peculiar obra hecha por el pintor en 1935, antes del estallido de la Guerra Civil, y cuyo fondo no está pintado de manera uniforme en lo que se entiende como una referencia a la convulsión política del momento. Es una de las más caras de las españolas: más de 7,9 millones de euros.

Otras de las curiosidades es el ‘Pasaije de Port Lligat con ángeles familiares’, de Salvador Dalí. La pintó en 1950 a su vuelta a Cataluña tras haber recibido en un audiencia privada por el Papa Pío XII y representa su regreso a la fe católica. Cuesta más de 6 millones de euros. Así como el ‘Hércules’, de José de Ribera. Un magno óleo sobre lienzo, de la galería Fergus Hall, recientemente descubierto como obra de Ribera gracias a su restauración, en la que también salieron a la luz elementos hasta entonces desconocidos del lienzo por el paso del tiempo. Representa a uno de los cuatro gigantes de la Antigüedad Clásica que pintó -dos de ellos expuestos en el Museo del Prado-. La obra era de la multimillonaria Barbara P. Johnson, ligada a la empresa Johnson & Johnson y la compraron en una subasta en Londres hace dos años. Cuesta 4,4 millones de euros.

En definitiva, TEFAF es un apabullante repaso de la historia del arte en un entorno bicéfalo donde Hércules o Gil de Tejada miran de frente cómo camareros reparten copas de vino, champagne y canapés a sus lujosos visitantes mientras se cierran negocios millonarios. Se calcula que el 80% de las grandes obras en venta de todo el mundo están ahora mismo en Maastrich.

Por Prado Campos en El Confidencial.