27 junio, 2011

Seis millones más para el Museo Bellas Artes (Diario Vasco)

La pinacoteca bilbaina acaba su dinero para compras y negocia su próximo crédito.

Seis millones de euros todavía dan para mucho en el mercado artístico. Con ellos, el Museo de Bellas Artes de Bilbao ha comprado 269 obras en los últimos nueve años y medio. Las más caras, una escultura de la serie ‘Hierros de temblor’ de Eduardo Chillida y un cuadro del artista pop británico R.B. Kitaj, ambas superiores al medio millón de euros. Y por debajo de ese precio, una pieza de Jacques Lipchitz por 350.000, que vino con la donación de la familia de cinco escayolas, y las ‘calabazas’ de Miquel Barceló, un lienzo comprado por 220.000 con el título en francés de ‘Des potirons’.

El director del museo, Javier Viar, hizo ayer balance de las compras de la última década, financiadas con un crédito del BBVA cuyos intereses ha pagado el banco en concepto de su aportación como patrono. Toca ya negociar el siguiente préstamo, que según Viar se realizará en «términos muy similares al anterior y con la misma entidad bancaria», de modo que en enero de 2012 se haya ingresado la misma cantidad en las cuentas del museo. «Es la garantía de estabilidad en el sistema de adquisiciones», manifestó el director del Bellas Artes.

Revalorización
Algunas de las compras más destacadas han experimentado una notoria revalorización desde su compra. En una reciente subasta se pagó 1,9 millones de euros por una escultura de Chillida de la misma serie que ‘Hierros de temblor’, y tres millones por una algo superior en tamaño. La muerte de Kitaj ha elevado la cotización de sus cuadros, y las ‘calabazas’ de Barceló se han mostrado en la antológica de la Fundación La Caixa en Madrid y Barcelona, señal de su importancia.

En el capítulo de donaciones en el mismo periodo de casi diez años, Viar reveló que el museo ha engrosado más de dos mil obras donadas, por un valor total de 6,2 millones.

Oteiza, Picasso, Ortiz de Echagüe, Francisco Durrio y Javier Urquijo, entre otros artistas, forman parte de las últimas compras y donaciones, que se presentaron ayer. Del primer artista, el museo ha comprado por 138.000 euros la cabeza esculpida de su mujer Itziar Carreño, fechada en 1947, cuando aún vivía en Argentina y un año antes de su regreso a España. Es una pieza concebida a la manera cubista, tallada en planos, que puede verse de frente pero también por detrás y de los lados, ya que de todas esas perspectivas cambia su figura.

Será expuesta en breve con otras tres piezas de la misma época, que conducen a una de las grandes obras de Oteiza, los trece apóstoles de la basílica de Arantzazu, de 1951.

Asimismo se exhibirá el ‘San Cosme’ de Francisco Durrio, un yeso de 1909-1910 que sirvió de modelo a un bronce destinado al panteón en el cementerio de Getxo de la familia Echevarrieta. El precio de adquisición ha sido de 30.000 euros.

Siete mil quinientos euros más ha costado ‘Comida de Mamoiada’, de Antonio Ortiz Echagüe, un «epígono de Zuloaga y Sorolla, o una síntesis de los dos», con predilección por lo pintoresco, por las formas de vida populares.

En el capítulo de donaciones destacan las tres aguatintas de Pablo Picasso, de 1957, con distintas escenas taurinas. También sobresale el cuadro de Javier Urquijo, realizado en 1971 y donado por su viuda, la actriz Mariví Bilbao-Goyoaga, un gran ejemplo de la abstracción pictórica en el arte vasco.