15 noviembre, 2010

Profanan catedral cruceña y roban reliquias de oro (Los Tiempos)

El museo de arte sagrado de la Basílica Menor de San Lorenzo, surtido con reliquias valiosas atesoradas desde el siglo XVIII, amaneció saqueado ayer por ladrones que se llevaron joyas de oro y plata luego de forzar la puerta de ingreso del centro de exposición instalado en el corazón de la catedral, situada en la acera sur de la plaza 24 de Septiembre.

No se ha cuantificado de manera oficial la cantidad de piezas sustraídas ni su valor económico, pero se conoce que se robaron entre 20 y 30 anillos y otras alhajas que se encontraban en exhibición en seis escaparates colocados en fila en un recinto no mayor a seis metros cuadrados ubicado en un altillo adornado con imágenes de santos y otrora jerarcas de la Iglesia Católica.

“En el museo hay tres cámaras cuyos lentes fueron empañados con una sustancia aerosol. Se han llevado sobre todo anillos de los obispos._Estimamos que entre 20 y 30 piezas. La Policía presume que los ladrones tal vez visitaron el museo y se quedaron escondidos dentro del templo”, informó Henry Rosas, sacristán de la catedral, cuyas instalaciones están a cargo del padre Hugo Ara, según el padre Marcial Chupinagua, delegado de comunicación de la Iglesia.

La hipótesis de Rosas es la más firme hasta el momento, puesto que ninguno de los accesos al templo está forzado, a diferencia de la puerta de dos hojas del museo, que fue desportillada en dirección a la chapa, probablemente con una barra de fierro (pata de cabra). Una puerta interior, que une dos ambientes donde se muestran estatuas talladas de madera y ornamentos litúrgicos de inestimable valor histórico y cultural, también fue violentada para abrirse paso por las gradas hasta el recinto donde se exponían las joyas y el libro más pequeño del mundo con la oración del padre nuestro en varios idiomas, que también sustrajeron.

Se cree que los autores del robo salieron con el preciado botín por el portón que da a la calle René Moreno, puesto que funcionarias del centro religioso que llegaron como a las 07:00 a sus quehaceres cotidianos notaron que estaba semiabierto y dieron la voz de alerta a las autoridades eclesiásticas y policiales.

Miguel Gonzales, director de la Felcc, entró con sus investigadores a la escena del crimen y constató que el sistema de seguridad falló. “En el museo hay equipos sonoros de alerta y cámaras de vigilancia. Han violentado dos puertas del museo para llegar a las vitrinas. Estamos tratando de establecer por qué no se activó la alarma. Tenemos las grabaciones de video para analizarlas con la finalidad de ver si hubo participación desde dentro o si el robo se planificó desde fuera”, señaló Gonzales y agregó que desde ayer se ha empezado a tomar declaraciones a los funcionarios de la Basílica para indagar sobre su rol y su horario de trabajo.

“Estamos consternados y preocupados por lo que ha sucedido, puesto que se trata de un tesoro invaluable de valor religioso, cultural e histórico de la Iglesia en nuestro país”, se lamentó Chupinagua, que ayer permitió el ingreso de los medios de comunicación al museo para tomar imágenes del irreverente saqueo.

Entre tanto, agentes de la Felcc tomaron fotografías y escrutaron las puertas y las vitrinas en busca de huellas digitales de los delincuentes. Otros detectives se dieron a la tarea de interrogar a personas del vecindario con el fin de obtener alguna pista.

Inspeccionaron el hotel Milán, situado en la calle René Moreno al frente de la catedral, y arrestaron como sospechosos a cinco colombianos que habían llegado hace dos días. También interpelarán a guardias nocturnos y a indigentes que duermen en los alrededores.

Patrimonio irremplazable

Las piezas que se llevaron del museo catedralicio son irremplazables porque están cargadas de valor histórico-cultural. “Es una pérdida para el patrimonio boliviano y cruceño porque era una de las platerías coloniales más completas que existía en Bolivia”, lamentó la historiadora Paula Peña.

María René Canelas, directora de la Casa de la Cultura, coincidió en que todo lo robado es parte de la historia y de la identidad cruceña. “Las piezas, por más que estén aseguradas, son irreemplazables. El momento en que se las hizo sintetiza condiciones históricas, económicas y sociales”, subrayó Canelas.

Este museo fue creado el 22 de septiembre de 1983 a iniciativa del monseñor Carlos Gericke Suárez con el objetivo de mostrar al público el patrimonio histórico-cultural y las obras de índole religiosa.

Cuenta con cuatro salas de exposición: la primera concentra tallas en madera que resaltan el estilo barroco; la segunda muestra todo el ornamento litúrgico, con hilos de oro y plata, seda y encajes que eran importados; la tercera contiene toda la platería con una gran riqueza en plata repujada, cincelada y martillada más grande de Bolivia, y la última, que lucía la galería de obispos y joyas, ha sido la más afectada. Entre las joyas estaban los pectorales de oro con incrustaciones de piedras preciosas, medallas conmemorativas, coronas, llaves de tabernáculo, anillos episcopales y un cáliz de oro macizo repujado con incrustaciones de piedras preciosas perteneciente a la Iglesia de la antigua Misión Jesuítica de los Santos Disponsorios de Buenavista.

Entre los objetos robados está el libro más pequeño del mundo con la oración del padre nuestro en varios idiomas, una edición de Roma en 1963.

Primera vez en Santa Cruz

En la zona altiplánica de Bolivia se han registrado robos de magnitud en diferentes museos, pero es la primera vez que ocurre en Santa Cruz. La historiadora Teresa Gisbert considera que es momento de implementar más seguridad.  Gisbert asegura que en el país no existen compradores para piezas de museo porque son escasos los coleccionistas, por lo que recomienda publicar las fotografías de cada uno de los objetos para que sean identificados y puedan ser devueltos a la catedral, aunque también teme que por tratarse de metales puedan ser fundidos.

“Hace 20 años había personas que se interesaban por colecciones antiguas, ahora casi nadie compra”, dijo la historiadora.

Como el mercado de coleccionista es muy pequeño en el país, lo sacan de Bolivia, por lo que recomiendan que por procedimiento se haga conocer el hecho a escala mundial para que se identifiquen las piezas.

El museo de la catedral está abierto al público sólo los martes, jueves y domingos. En un letrero, en la entrada al recinto, indica que los visitantes tienen prohibido el ingreso de cámaras.

La administración de la Basílica Menor de San Lorenzo cobraba Bs 5 para menores y Bs 10 para mayores el ingreso al recinto de exhibición.

El padre Marcial Chupinagua informó que no hay fecha para la reapertura del museo de arte de la catedral debido a que la Policía está investigando, además de que el Obispado debe hacer una evaluación del hecho.

Agentes de Inteligencia ejecutaron anoche varios operativos en inmuebles de la ciudad capital en busca de los autores del cuantioso robo.

 

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