3 agosto, 2010

Patrimonio robado

El patrimonio robado “reposa” años antes de salir al mercado.

Entre que una pieza de valor patrimonial-cultural es sustraída y se produce su llegada al mercado pasa por un período más o menos extenso en el que ‘duerme’. Son meses o años, en función de su valor y de la repercusión de su pérdida. Así lo constatan desde la Fiscalía especializada en temas urbanísticos del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), que sitúa en esa forma de operar y en las dificultades de identificación de las piezas los principales obstáculos para combatir la existencia de redes dedicadas al tráfico comercial ilícito de este tipo de objetos en la comunidad gallega.

“No sabemos hasta qué punto existen redes de comercialización de objetos sustraídos”, apunta el fiscal de Urbanismo del tribunal gallego, Antonio Roma, quien resalta también que, en la mayoría de los casos registrados, las piezas acaban apareciendo “en un mercado muy lejano al de origen”, algo que dificulta la actuación coordinada a posteriori.

Entre los principales problemas a la hora de investigar este tipo de delitos contra el patrimonio cultural destaca el hecho de que el objeto robado no esté registrado o —como sucede más a menudo— “esté defectuosamente registrado”. En muchos casos, comenta Antonio Roma, el único medio del que se dispone para proceder a la identificación es “una fotografía lejana” que se conserva desde antiguo, y que únicamente posibilita “una triste identificación”.

Los delitos contra el patrimonio cultural afectan a bienes de lo más diverso, entre los que destacan sobre todo piezas de carácter religioso y entre los que figuran desde petos de ánimas a cruceros, yacimientos arqueológicos, restos de calzadas romanas, castros, ermitas o castillos; además de objetos de arte sacro custodiados en iglesias y en pazos, o documentación y mapas antiguos.

La mayoría de los casos que se registran en Galicia sí son denunciados, pero en muchas ocasiones no se puede actuar por la limitación en las medidas disponibles. Durante el pasado año 2009, por ejemplo, se registraron en Galicia una veintena de procedimientos penales por delitos contra el patrimonio histórico.

El fiscal especializado en materia urbanística del alto tribunal gallego apunta que las sustracciones en recintos museísticos —que suelen contar con sistema de vigilancia propios y, en ocasiones, de sofisticado carácter tecnológico— son “poco frecuentes”, aunque se han registrado “dos o tres denuncias” al respecto, sobre todo en la provincia de A Coruña.

La mayor parte de los delitos suelen afectar a iglesias, como prueban los casos acaecidos en las últimas semanas en municipios de la provincia de Lugo, por ejemplo. Así, se registraron dos robos en sendas iglesias parroquiales situadas en Pol y en O Courel, que se sumaron a la lista de templos del área rural que han sido objeto de ataques. De hecho, representantes del Obispado lucense pidieron que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado intensifiquen la vigilancia en la medida de lo posible.

* Las propiedades de la Iglesia, principal objeto de deseo

La mayor parte de este tipo de delitos se producen en propiedades de la Iglesia, y los recintos semiabandonados —que sólo se abren para ceremonias puntuales— suelen ser el principal objeto de deseo de los ladrones. De hecho, la mayoría de las piezas que fueron sustraídas durante el pasado año, concretamente 23, eran de orfebrería religiosa y otras nueve, de esculturas también eclesiásticas.

La Policía Autonómica, a la que compete velar por el cumplimiento de la ley de protección del patrimonio, realizó durante el pasado año un total de 532 inspecciones por supuestas infracciones,que derivaron en la apertura de 118 actas.

Distribución
La distribución por unidades de la Policía Autonómica revela que el mayor número de actas abiertas correspondió a las de Pontevedra y Ourense, con 31 cada una. Las siguen la unidad de Vigo, con 30 actas; la de Lugo, con 23, y la de A Coruña, con tres. En la unidad policial de Santiago de Compostela no se contabilizaron ni inspecciones ni actas por este motivo.

Sentencias
En 2009 se dictaron dos sentencias “ejemplarizantes” sobre este tipo de delitos: una que condenó a tres submarinistas británicos por extraer materiales de un pecio del siglo XIX en la costa de Ribeira, y otra por la que el administrador de una empresa de pizarra fue castigado con un año y tres meses de prisión por dañar el recinto castreño de Pena do Castro, en A Fonsagrada (Lugo).

57%
Es el porcentaje sobre el total que representa la provincia con mayor número de diligencias informativas incoadas en 2009 por la Fiscalía del TSXG: Pontevedra. Le sigue la provincia de A Coruña, con el 26 por ciento del total.

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