16 septiembre, 2013

Obras de Picasso y Warhol en el desembarco de Christie’s en Shanghái

Christie's Shanghai

La casa de subastas Christie’s celebrará este mes su primera subasta en Shanghái, que ofrecerá obras de artistas orientales y occidentales, como el chino Zeng Fanzhi, el español Pablo Picasso y el estadounidense Andy Warhol. La compañía anunció, en un comunicado, que entre las obras más importantes que se subastarán hay un Picasso de 1969, «Homme Assis», una pieza pop art de Warhol de 1981, «Diamond Dust Shoes», y una «Bicicleta» del pintor chino Zeng Fanzhi del año 2005. Christie’s ya lleva tiempo operando en Hong Kong y es la única sala de subastas internacional con licencia para operar en China.

Se les suman obras de artistas chinos contemporáneos como Liu Ye, Zhang Wang, Luo Zhongli, y occidentales como Giorgio Morandi, Ed Ruscha y Alexander Calder, junto a un conjunto de joyas con piedras preciosas, jades chinos, relojes históricos de lujo y botellas de vino de prestigiosas bodegas con décadas de solera. La subasta incluirá 42 piezas de arte y joyería valoradas en total en unos 100 millones de yuanes (12,3 millones de euros, 16,3 millones de dólares).

Entre las piezas se subastará además una de las tres maquetas que existen del famoso pabellón británico en la Exposición Universal de Shanghái 2010, la mayor hasta la fecha y todo un acontecimiento histórico para la ciudad oriental, firmada por su diseñador, Thomas Heatherwick, con su espectacular diseño en forma de espora.

«Nuestros eventos en Shanghái van mucho más allá de una subasta cuidadosamente organizada, que ofrece un diálogo fascinante entre artes y culturas del mundo», afirma el presidente ejecutivo de la firma, Steven P. Murphy, por las muestras para las venta privada y por las subastas en línea que habrá paralelamente.

Polémica por dos esculturas

Christie’s superó hace unos meses el problema que tuvo con China en 2009, cuando puso a subasta dos esculturas de la colección del diseñador Yves Saint Laurent, que China reclamó como suyas por haber sido expoliadas en el siglo XIX, lo que hizo que la subasta fuera boicoteada por un comprador chino que luego se negó a pagarlas. Al morir Saint Laurent, su compañero, Pierre Bergé, respondió a las reclamaciones chinas con el argumento de que sólo las devolvería si Pekín «mejoraba la situación de los derechos humanos» o «liberaba el Tíbet», lo que aún tensó más los ánimos en el país asiático.

La subasta boicoteada se celebró en febrero de 2009, el comprador reclamó en rueda de prensa que fueran devueltas al país oriental y las cabezas quedaron en custodia de la familia del empresario François-Henri Pinault (también directivo de Christie’s), que las devolvió al Museo Nacional de China, en Pekín, en junio pasado.

Por EFE e ABC.