22 junio, 2010

Nuevas estrategias en museos españoles

Aunque los presupuestos reales no se conocerán hasta después del verano, las medidas impulsadas por el gobierno de España para reducir el déficit público han modificado los planes de los grandes museos españoles.

La estimación general entre los responsables de museos habla de recortes presupuestarios de entre un 20 y un 30%, así que la consigna de ahorrar está en marcha. Los cócteles inaugurales se han acabado, y las ayudas de las empresas se admiten como sea: la tormenta va a dejar un nuevo modelo de exposición y, seguramente, de museo.

La tendencia es a la coproducción y a la itinerancia. Y, cuando es posible, aprovechar las propias colecciones de los museos.

En el Museo del Prado, están revisando su plan de actuación 2009-2012. Aseguran que, en principio, el recorte no va a afectar sustancialmente al programa de exposiciones previsto. Hoy, la exposición más relevante del Prado es Turner y los maestros , con 80 obras que se contemplaron en la Tate Britain de Londres y en el Grand Palais de París. El recorte se ocupa de lo que se puede llamar gastos de producción: se reduce el número de préstamos, por el costo del transporte y del seguro, y se simplifican los desplazamientos de los conservadores responsables de las exposiciones.

Conscientes de que todo puede empeorar, la Fundación Thyssen se ha movido ya en la búsqueda de nuevos patrocinadores de forma que, para su exposición del verano, Ghirlandaio y el Renacimiento en Florencia ha conseguido la colaboración de Loterías del Estado.

En el Reina Sofía se espera una baja del 25%, que afectaría, en principio, a adquisiciones y exposiciones. La intención del director Borja-Villell es no cancelar nada, pero sí buscar formatos más baratos, aunque ello suponga reducir el número de piezas del proyecto.
Exposiciones más largas

José Guirao, director de La Casa Encendida, espera no tener que prescindir de nada de lo programado, pero si no hubiera más remedio, la tijera afectaría a los proyectos de carácter histórico, “nunca a los de los artistas jóvenes y emergentes”, dice.

En los museos catalanes, han optado por alargar el tiempo de las exposiciones que tienen en cartel a la espera de contar con cifras precisas. El presupuesto del museo ya sufrió un importante recorte este año: si en 2009 contó con 13,6 millones de euros, el de este año es de 12,7 millones, que podrían reducirse.

La_Nacion