1 abril, 2015

Málaga entra en la elite del arte con el estreno del Pompidou fuera de Francia

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La periferia española entra en el círculo elitista del arte. Y de la mano de una marca indiscutible, de referencia internacional. Málaga estrena el primer Centro Pompidou fuera de Francia, un sugerente espacio que encaja dentro de la filosofía de una ciudad moderna, amiga de las heterodoxias y cuna del mayor genio del siglo XX: Pablo Ruiz Picasso.

En el Muelle Uno, en el Puerto de Málaga que Picasso pintara con siete años, se ubica este enclave repleto de vanguardia, una diálogo permanente de noventa obras entre el siglo XX y el ya adolescente siglo XXI, con propuestas tan atractivas como El sombrero con flores, del propio autor malagueño, pintado en París, en abril de 1940, en plena ocupación alemana. Picasso, omnipresente como la luz mediterránea que atraviesa sin pudor algunas de las salas, ofrece también la obra Pareja (1971), con azules líquidos y dos perfiles trazados en negro.

Estas fronteras difusas, en diferentes estilos, muestran por ejemplo a un Marc Chagall lleno de colores vivos y sugerentes con su obra Domingo. Estamos en la estancia dedicada a los autorretratos, que, “como proyección realista o ficticia, espejo de uno o del otro que existe en uno mismo, desmontan la imagen simplista de un yo único para explorar todas las dimensiones de la alteridad”, como explica el centro. Un espléndido cuadro de Eduardo Arroyo, que representa a un presunto caballero español vestido de mujer, o el Último autorretrato de Julio González; la máscara trágica de Francis Bacon o la poderosa imagen de Frida Kahlo.

El centro dedica una especial atención al videoarte y a instalaciones como la propuesta Bajo la Luna II, una obra-juego de Miquel Navarro, que permite a los niños familiarizarse con el urbanismo y la arquitectura de las ciudades de una forma imaginaria. Está compuesta de un millar de piezas metálicas de formas diversas. Hay raíles, rascacielos y plazas a escala infantil.

Joan Miró y fotógrafas de los años 1920 y 1930

Ya están preparadas en el espacio de 363 metros cuadrados de la planta 0 del flamante Cubo, el emblema del centro que espera 100.000 visitantes, dos exposiciones de artes visuales dedicadas a Joan Miró y al trabajo de las mujeres fotógrafas de los años 1920 y 1930. Danza, cine y palabra tendrán cabida en un territorio pluridisciplinar.

El Pompidou estará en Málaga al menos cinco años. Hay una posible prórroga de otros cinco. Como máximo permanecerá diez años. De hecho, el espacio se denomina también “Centre Pompidou Provisional” e incide en un recorrido “semipermanente”. Hasta que llegue ese momento, junto al recién nacido Museo Ruso y el Museo Picasso Málaga, más el Centro de Arte Contemporáneo (CAC) y el Museo Carmen Thyssen, el Pompidou hace de Málaga una de las grandes capitales del arte.

Por Agustín Rivera en El Confidencial.