5 marzo, 2014

La lluvia arruina Pompeya

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La joya de la era romana sufrió desperfectos a causa de las precipitaciones

Una parte del templo de Venus y de la necrópolis de Porta Nocera, en el complejo arqueológico de Pompeya, sufrieron ayer una serie de derrumbes provocados, según los medios italianos, por las fuertes lluvias registradas en las últimas horas.
La ciudad de Pompeya fue sepultada bajo las cenizas y la lava del volcán Vesubio el año 79 d. C, y redescubierta en 1748. El gran yacimiento arqueológico del sur italiano, fundamental para conocer la vida cotidiana de la antigua Roma, fue declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1997.
El primer derrumbe se produjo a última hora de la tarde de ayer en el santuario de Venus, diosa del amor del panteón romano, donde se desprendieron algunas piedras de uno de sus arcos. Los muros del templo, dentro de un área cuyo acceso actualmente está prohibido al público, ya se encontraban apuntalados, y su superficie también ha sufrido algún daño.
También uno de los muros de una tumba perteneciente a la necrópolis de Porta Nocera se vino abajo. Porta Nocera es un camposanto situado a las afueras del recinto arqueológico de Pompeya, junto al anfiteatro. El muro dañado servía para contener el terreno en el que se encuentran las sepulturas de Eumachia, sacerdotisa de Venus. Fue ella la que ordenó la construcción de la tumba para ella y sus hijos. «Hemos cerrado todos los accesos de la necrópolis hasta que concluya la investigación y se reconstruya el muro», aseguraron fuentes policiales. El ministro de Bienes Culturales de Italia, Dario Franceschini, convocó una reunión de urgencia para estudiar lo sucedido y comprobar la gestión que se ha venido realizando sobre este yacimiento en los últimos años. En la reunión además se valorará el estado del Gran Proyecto Pompeya de restauración, puesto en marcha en el 2012 y que estaba dotado con 105 millones de euros.
No es la primera vez que Pompeya registra este tipo de derrumbes. El último se produjo el pasado 2 de diciembre, cuando se desprendió una pared de una de las tiendas situadas en la Via Stabiana y un fresco de la Casa de la Fuente Pequeña.

por EFE, LA VOZ DE GALICIA