26 noviembre, 2013

La Alcarria y ‘El Greco’

Sigüenza busca ser sede de la celebración del centenario de la muerte del genial pintor ya que la catedral posee un lienzo original del autor

La Anunciación

Sus pinturas están repartidas por el mundo, quizá como un eco de su propia vida. Doménikos Theotokópoulos, más conocido como El Greco, vivió entre los siglos XVI y XVII primero en la isla de Creta, más tarde en Italia, después Roma y, finalmente, Toledo, donde pasó el resto de su vida hasta su muerte. Y sus obras han viajado por todo el mundo, incluyendo nuevas ciudades de las que nunca oyó hablar como Nueva York, Washington, Bolonia, Atenas o Sigüenza.

Y es en esta última pequeña localidad de Guadalajara donde recala la «conexión alcarreña» del pintor, ya que la catedral alberga el gran óleo de La Anunciación, y que en la actualidad se encuentra expuesto en el primer arcosolio de la derecha de la Sacristía de las Cabezas.

El cuadro fue objeto de un minucioso trabajo de restauración y limpieza por parte del Ministerio de Cultura y se certificó que la firma del pintor estaba al pie de la obra y que pudo ser realizada en sus últimos años de vida, entre 1604 y 1614.

Y precisamente el año que viene se cumplen cuatro siglos del fallecimiento de El Greco, por lo que la fundación que lleva su nombre y la Junta de Comunidades tienen preparados doce meses de actividades. De hecho, la misma María Dolores de Cospedal ya ha bautizado el 2014 como «el año de El Greco y la recuperación económica».

Política aparte, Toledo será la sede principal de las celebraciones como lugar donde residió hasta la fecha final de su muerte, pero Sigüenza pugna por ser otra de las sedes que acompañarán al programa de «El Greco 2014». «Sería un empuje para el turismo, que es tan importante aquí, así como para que algún investigador se interesase por la historia de La Anunciación, lienzo que sabemos con certeza que es del pintor, pero no conocemos cómo llegó hasta aquí», explica Julián García, canónigo fabriquero del Cabildo de la Catedral, profundo conocedor del arte que atesora la catedral de Sigüenza.

La historia contrastada de los viajes del cuadro empieza en la Guerra Civil, cuando es trasladado desde el Museo del Escorial a Budapest. Tras la contienda, vuelve a España, primero al museo madrileño y finalmente a Sigüenza. «Pero del 36 para atrás no se sabe nada. Hay datos que relatan como un portugués en el siglo XIX vendió este cuadro, aludiendo que su origen era la catedral de Sigüenza, pero son todo suposiciones», alega el canónigo. Ahora solo falta la financiación con la que echará a andar la exposición, que abriría sus puertas desde junio hasta septiembre. «Y no es solo el cuadro. Son los tapices, de la misma época que El Greco, y la riqueza arquitectónica de la catedral, que empezó siendo románica y acabó siendo gótica, con toques renacentistas, barrocos e incluso neoclásicos», afirma García.

Un reclamo que se verá multiplicado si la Ciudad del Doncel consigue formar parte del programa del cuarto aniversario de la muerte del genial pintor.

Por Patricia Biosca en ABC.