27 enero, 2014

IVA a favor de artistas, no de galeristas

galeristas

La pelea de dos años ha cegado a los galeristas. Después de una dura batalla de reuniones con Hacienda, Cultura y Presidencia creyeron escuchar a Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa del Consejo de Ministros, que el Gobierno estaba dispuesto a bajar el IVA del PVP de las obras de arte que vendieran a los coleccionistas. En realidad, la medida es beneficiosa para los artistas: la modificación del IVA es “a las entregas de objetos de arte que realicen sus autores”. Y añade: “La aplicación del tipo reducido de IVA permitirá fomentar la venta de obras de arte directamente a particulares y a través de galerías españolas. De esta manera se apuesta por potenciar la producción de nuestros artistas”.

La medida del Consejo de Ministros de este viernes no mejora la escena tributaria del arte antes de la subida al 21%, cuando el artista tributaba al 8% y las galerías al 18%. Ahora, los primeros lo harán al 10% y los otros al 21%. El Ministerio de Hacienda reconoce a El Confidencial que la medida es “una marcha atrás”, para corregir la situación actual y volver a la anterior. Pero con porcentajes peores.

Las reclamaciones de los galeristas se concretaron en una furiosa carta que le remitieron al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en la que declaraban que asistían “atónitos a la falta de empatía y sensibilidad del Gobierno” por la tarea que realizan, “desde el entusiasmo y el compromiso”. Se quejaban del paso “del ya excesivo 18% al disparatado 21%” de IVA, “dejando desprotegido al arte contemporáneo en cuanto al IVA y creando para el arte español una situación de agravio comparativo con todos los países europeos”.

Los galeristas aclaran que los artistas no contemplan la posibilidad de vender por su cuenta, porque lo poco que se vende es en contexto ferial. Y las ferias se montan en torno a los mediadoresEn el escrito, los galeristas remiten a uno de los escasos informes que se realizan sobre el mercado del arte, publicado por la revista Artprice, en la que se leía: “Subir el IVA al 21% fue una puñalada trapera. Hemos vivido un año salvaje y todo indica que esto va a empeorar”. En su recado, los empresarios contaban a Montoro la situación de los artistas, con cifras: “Según los últimos datos de que disponemos, previos a la crisis, un 24% ingresaba entre 2.003 y 4.006 € mensuales brutos, un 23,4% entre 751 y 1.252€ mensuales y un 52% ingresaba entre 0 – 375 € mensuales”.

Una medida “absurda”

Uno de los artistas a los que pretende fomentar la nueva medida adoptada por el Gobierno aclara a este periódico que “se seguirá sin vender arte y nosotros haremos el mismo número de facturas, pero con menos IVA”. “En realidad, he hecho muy pocas facturas en mi vida. De hecho, sólo he empezado a hacerlas en los últimos tres años. Antes, mis galeristas no querían facturas porque se compraba todo en negro”, asegura la fuente, que prefiere no dar a conocer su nombre. Es uno de los artistas más relevantes.

Añade que el problema del IVA es “mortal”, porque con la subida los compradores de interior han desaparecido. “La profesionalidad en el mundo del arte ha llegado con los galeristas de última generación, con ellos se ha profesionalizado y ahora todo es transparente y con factura”, explica este creador. Uno de esos galeristas es Miguel Ángel Sánchez, director de la Galería ADN, que muestra su asombro ante ese “permitirá fomentar la venta de obras de arte directamente a particulares”. “No tienen ni idea. Los artistas no contemplan la posibilidad de vender por su cuenta, porque lo poco que se vende es en contexto ferial. Las ferias se montan en torno a los mediadores, y a las ferias el artista acude representado por su galería. Es una medida absurda”, añade el galerista barcelonés.

Sólo queda por saber si se volverá al régimen especial que existía antes, mediante el cual el IVA del PVP podía hacerse con la media de la suma del impuesto de galeristas y artistas. Esto supondría una leve rebaja. Sobre este aspecto el artista consultado asegura que la intención de “puentear” al galerista para que el artista venda directamente al coleccionista “es una medida que atenta contra toda estructura del arte”: se acabó el sistema de ferias, la internacionalización del artista. Yo no quiero vender al primero que pase por la calle, quiero que mi obra se promocione en el extranjero. No han entendido nada, son unos paletos”, dice.

ARCO al fondo

El Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo, órgano que ha luchado en nombre del sector estos dos años por la rebaja del tributo, pasó de la alegría absoluta a la fiesta agridulce en cuestión de horas. Alberto de Juan, su presidente y director de la Galería Max Estrella, asegura que está contento a pesar de todo, pero que no va a dar su brazo a torcer y que seguirán peleando para que “las galerías tengan también una rebaja del 10%”.

Su mensaje es contradictorio, porque esperaba otra solución y, al tiempo, quiere disfrutar de lo logrado: “Verdaderamente es una locura total. Seguiremos sin ser competitivos del todo. Aun así estamos contentos, porque hemos logrado presionar para bajar el IVA de los artistas. No vamos a decir que no es nada. Las expectativas para ARCO antes eran nefastas y ahora son algo mejores”. Da por hecho que se aplicará la reducción especial sobre el IVA final (suma y media), y así bajará unos cinco puntos. La suma del impuesto quedaría alrededor del 16%. “ARCO es dentro de un mes y esto es clave para que las galerías sobrevivan”, añade.

A pesar de las reuniones mantenidas con los ministerios y presidencia, a De Juan la medida le pilló por completa sorpresa. No tuvo noticias de sus intermediarios en ningún momento. De ahí que de la celebración se pasara al susto, con la letra pequeña después de la rueda de prensa. De cualquier manera, su labor “de acoso y derribo” contra el 21% a lo largo de estos años parece haber dado resultado. Denunciaron en Bruselas, en el Senado, pero el tipo se mantiene.

El vicepresidente del Consorcio es Álex Nogueras (Galería Nogueras-Blanchard). Cuenta que cuando se reunían con Cultura, este ministerio señalaba siempre que “la última palabra la tenía Hacienda”. “No creo que haya habido ninguna presión de Cultura, esta medida de hoy es una decisión directa de Hacienda. Ha sido inesperado incluso para las personas que estábamos trabajando al pie del cañón”.

Este periódico pudo hablar con Nogueras cuando se interpretó la noticia como una reducción del IVA del 21 al 10% para galeristas. A las pocas horas, cuando se aclaraba por parte del propio Ministerio de Hacienda a este periódico, que la aplicación era sobre el IVA de los artistas reconocía que “era demasiado bueno como para ser verdad”. “Parecía que nos habían echado el salvavidas y lo que han hecho es darnos más fuerte con el remo”, añade. Al igual que De Juan, trata de mantener la calma y cierta alegría entre la decepción. Para el galerista los que deben ser competitivos en el resto de Europa son ellos y no los artistas. “Guardaré el cava, aunque creo que, a pesar de todo, es una buena noticia”, explica.

La pelea de dos años ha cegado a los galeristas. Después de una dura batalla de reuniones con Hacienda, Cultura y Presidencia creyeron escuchar a Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa del Consejo de Ministros, que el Gobierno estaba dispuesto a bajar el IVA del PVP de las obras de arte que vendieran a los coleccionistas. En realidad, la medida es beneficiosa para los artistas: la modificación del IVA es “a las entregas de objetos de arte que realicen sus autores”. Y añade: “La aplicación del tipo reducido de IVA permitirá fomentar la venta de obras de arte directamente a particulares y a través de galerías españolas. De esta manera se apuesta por potenciar la producción de nuestros artistas”.

La medida del Consejo de Ministros de este viernes no mejora la escena tributaria del arte antes de la subida al 21%, cuando el artista tributaba al 8% y las galerías al 18%. Ahora, los primeros lo harán al 10% y los otros al 21%. El Ministerio de Hacienda reconoce a El Confidencial que la medida es “una marcha atrás”, para corregir la situación actual y volver a la anterior. Pero con porcentajes peores.

Por Peio H. Riaño en El Confidencial.