14 junio, 2012

Imponen siete meses a la ladrona del cuadro de Sorolla

RAMÓN FERRANDO VALENCIA

La titular del juzgado de lo Penal número cuatro de Valencia ha impuesto siete meses de prisión y un año de tratamiento psiquiátrico a la mujer que robó un cuadro de Sorolla en un museo municipal de Valencia. La juez apunta en el fallo que la condenada, Josefa Ll. P., se llevó el cuadro por su enfermedad mental. La magistrada destaca que una visita al médico un mes después de los hechos reveló que se encontraba bien porque había adquirido dos cuadros nuevos. La mujer sufre un trastorno mental crónico obsesivo compulsivo.

El fallo considera probado que la mujer accedió al museo Benlliure de Valencia el 3 de abril de 2010 y tras visitar varias salas se introdujo en la dedicada a Sorolla. La condenada descolgó el cuadro “El santero de la cofradía”, le quitó el marco y se lo llevó. La pieza fue recuperada en la casa de la condenada meses después y entregada al ayuntamiento, que no reclamó nada en la vista al no haber sufrido el cuadro ningún desperfecto.

Uno de los agentes que testificó en el juicio explicó que iniciaron una investigación por internet de posibles salidas de obras de arte y por anticuarios en la que no obtuvieron resultados. Los policías examinaron la grabación del museo y comprobaron que aparecía una mujer en actitud sospechosa que se paraba en los cuadros, llegaba a tocarlos y manipuló el de Sorolla. Al observar las imágenes, los agentes concluyeron que podría ser que la señora tuviera algún trastorno mental por lo que hicieron averiguaciones en centros de salud e identificaron a la sospechosa. La juez añade que uno de los policías que declaró en el juicio señaló que la casa estaba toda decorada con obras de arte.

La policía, según precisa la sentencia, hizo un seguimiento a la mujer por si tenía contacto con marchantes o anticuarios pero “llevaba una vida muy normal”. Al final, un juez autorizó que se hiciera un registro en su casa y la mujer entregó la obra.

El fallo incide en que la mujer sufre desde los 19 años el trastorno obsesivo compulsivo. La magistrada destaca que su enfermedad tienen relación directa con los hechos y por eso le impone -además de los siete meses de prisión- la obligación de someterse a tratamiento psiquiátrico.

El cuadro sustraído era un regalo que Joaquín Sorolla le hizo a Benlliure. En la parte trasera de la tabla se puede leer: “A mi amigo Pepino Benlliure”. La pieza es un óleo pintado en 1913 sobre una tabla de 13 por 19 centímetros.

El cuadro estaba expuesto junto a otras catorce obras en la sala Sorolla del museo municipal, que está en la calle Blanquerías de Valencia. El robo reveló las carencias de seguridad en los museos municipales. Las cámaras tenían zonas de sombra de hasta el cincuenta por ciento.

Hace 17 años ya desapareció un capitel visigodo del Museo de la Ciudad. En 2001 sustrajeron una taza china milenaria en el Museo Pio V y en 2002 se llevaron un cuadro de Andrés Cillero de las Atarazanas.