9 julio, 2010

Francia quiere museos más seguros

Tras el espectacular robo del pasado mes de mayo en el Museo de Arte Moderno de la Villa de París (MAM), en el que fueron sustraídas cinco obras de arte valoradas en más de 100 millones de euros, el gobierno francés está aumentando la presión sobre los museos para conseguir que refuercen sus medidas de seguridad.

En una reciente reunión ministerial, Frédéric Mitterrand, ministro de Cultura, anunció que había procedido a enviar un mensaje común a todos los directores de los museos franceses, instándoles a reforzar la seguridad.

Mitterrand les pedía aumentar los esfuerzos, tanto técnicos como humanos, para proteger las obras de arte y destacaba la importancia de la catalogación y documentación de sus piezas para disuadir a los posibles ladrones. “La seguridad de las colecciones, la prevención de robos y la lucha contra el tráfico de obras de arte son las prioridades de la política de patrimonio de Francia”, dijo el ministro.

 

Por su parte, los sindicatos franceses retiraron el martes la amenaza de huelga de vigilantes nocturnos del MAM y el Museo Carnavalet que estaba planteada como protesta por el empeoramiento de sus condiciones de trabajo y la presencia, desde el robo, de una empresa de seguridad privada.

Los sindicatos habían exigido que los equipos de noche fueran reforzados para lograr que los empleados pudieran reducir sus turnos y que se dejara de contar con la citada empresa privada.

El pasado 19 de mayo, un ladrón enmascarado fue captado por las cámaras de vigilancia del Museo de Arte Moderno de la Villa de París robando de sus marcos pinturas de Picasso, Matisse, Modigliani, Braque y Léger. Después de forzar un candado y romper una ventana, el ladrón se deslizó entre tres guardias de seguridad y los detectores de movimiento del museo, hasta llegar a las obras de arte. Los funcionarios declararon posteriormente que el sistema de seguridad estaba averiado desde hacía meses.