3 junio, 2013

El XIX olvidado

Pintores guipuzcoanos

Las salas Boulevard de San Sebastián exponen desde hoy la obra de siete pintores guipuzcoanos del siglo XIX a los que reivindica como precursores de la pintura vasca, nombres prácticamente desconocidos para el gran público que tuvieron como discípulos a quienes luego fueron grandes maestros. Pintores románticos guipuzcoanos reúne 69 lienzos y 13 dibujos de Eugenio Azcue, Juan Brocheton, Antonio María Lecuona, Eugenio Arruti, Isidro Gil Gavilondo, José Echenagusia y Pedro Gassis, propiedad de particulares y de instituciones y entidades como las diputaciones de Gipuzkoa, Bizkaia y Burgos, el Museo San Telmo, el de Arte Moderno de Santander y Cantabria, el Bellas Artes bilbaíno, Kutxa y Banco Sabadell.

Todos ellos nacieron entre 1820 y 1850 y desarrollaron en sus obras los temas propios del romanticismo, como el amor, la muerte o aquellos inspirados en relatos de escritores como Lord Byron o Víctor Hugo, además de paisajes y asuntos relacionados con la historia local y la sagrada.

Son artistas que “no han recibido el reconocimiento que merecen” porque fueron “eclipsados” por quienes vinieron después, como Ignacio Zuloaga, Aurelio Arteta o Ascensio Martiarena, ha dicho en la presentación Cristina Beloki, responsable de las salas Boulevard y Kubo de la Kutxa. Su comisaria, Montserrat Fornells, ha asegurado que la exposición “va a suponer un aldabonazo en el conocimiento de los orígenes de la pintura vasca”, en el de los “pioneros, los que iniciaron la prácticade la pintura en esta tierra”.

En los dos años que ha dedicado a preparar la muestra se ha sumergido en las vidas de estos pintores, que vivieron “una época muy difícil” a causa de las guerras carlistas, algunos de los cuales tuvieron también finales trágicos, como Gassis, militar de profesión que se suicidó, y Brocheton, que murió de una neumonía que contrajo cuando fue al funeral de su maestro.

Durante este tiempo, la comisaria ha constatado también la imposibilidad de recuperar algunos cuadros de estos pintores a los que se hace referencia en revistas de la época, aunque sí ha hallado bocetos y grabados que dieron lugar a esas obras de las que se desconoce su paradero.

Fornells ha destacado la “calidad innegable” de las obras de estos artistas, que tuvieron la oportunidad de formarse fuera de Gipuzkoa, como en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando e incluso en ciudades como Roma y París, gracias en gran parte a becas concedidas por la Diputación Foral.

La comisaria ha señalado que Echenagusia era el que daba clases “a todos los artistas vascos que pasaban por Roma”, Gil Gavilondo fue “el mejor ilustrador de la época”, el que puso imágenes a obras de Tolstoi, Bécquer y Amador de los Ríos, y Eugenio Arruti, por ejemplo, quien “enseñó a los jóvenes valores a enfrentarse a la naturaleza, al paisaje”. Fornells ha resaltado que además estos pintores fueron los maestros de la generación de creadores vizcaínos del tránsito del siglo XIX al XX, como Guinea. “La generación posterior, que fue brillante, les debe todo a ellos”, ha subrayado.

Por EFE en El País.