4 enero, 2016

El Prado y Patrimonio zanjan sus disputas por cuatro obras

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Ambas instituciones firman un acuerdo que sella la paz

El Museo del Prado seguirá como residencia de cuatro icónicas pinturas: dos de El Bosco, una de Van der Weyden y otra de Tintoretto. Las obras están en la pinacoteca desde hace décadas, pero Patrimonio Nacional las reclamó meses atrás. Sin embargo, ambas instituciones pusieron ayer punto final a las disputas con la firma de un acuerdo que “regula el régimen de determinados depósitos recíprocos” para zanjar así esta cuestión. El Prado se quedará “definitivamente” con las obras, según el comunicado conjunto.

La disputa comenzó con una reclamación de devolución que interpuso el anterior presidente de Patrimonio, José Rodríguez-Spiteri, de varias obras, entre ellas, las cuatro del Prado: El jardín de las Delicias y La mesa de los pecados capitales, de El Bosco; El descendimiento, de Van der Weyden, y El lavatorio, de Tintoretto.

Alfredo Pérez de Armiñán, el sucesor de Rodríguez-Spiteri en Patrimonio Nacional, adoptó una postura menos beligerante desde el inicio de su mandato y ya adelantó, en una entrevista con EL PAÍS, cuál iba a ser la solución a esta disputa. Ayer, el presidente del Patronato del Prado, José Pedro Pérez-Llorca, celebró, en conversación con este diario, “la actuación ilustrada” de Armiñán en este conflicto y resaltó la importancia del acuerdo sellado. “Es un acontecimiento muy positivo para todos, porque abre una nueva etapa de colaboración”. Pérez de Armiñan se mostró igualmente satisfecho por la “reafirmación de la alianza” y por “reforzar vínculos con El Prado”. Ambas instituciones acordaron “reemprender su cooperación”. Pérez de Armiñán y Pérez-Llorca rubricaron con su firma, en un acto en el Palacio Real, en Madrid, esta nueva relación.

Las obras en disputa provenían del monasterio de El Escorial y pertenecían a Patrimonio Nacional, por ser originarias de colecciones reales, aunque fueron cedidas en depósito al Prado, una de ellas en 1932 y las otras tres al inicio de la Guerra Civil.

Un decreto de 1943, durante el franquismo, confirmó la permanencia en la pinacoteca de estas cuatro obras. En aquel decreto se estableció también que el Prado diera, en contraprestación, siete piezas a El Escorial.

La firma de ayer ratifica este acuerdo de 1943, por lo tanto, esas pinturas “tienen garantizada también su permanencia en el actual destino”, en El Escorial. Entre esas obras están el tríptico de El Bosco La creación; Descanso en la huida a Egipto, del taller de Tiziano, y un retrato de Don Juan de Austria atribuido a Juan Pantoja de la Cruz.

El Prado tiene en depósito otras seis piezas pertenecientes a Patrimonio, y una treintena en la situación contraria, explica Pérez Armiñán. Ninguna de ellas está sujeta al acuerdo, puesto que se rigen por sus propias normas.

En conversación con EL PAÍS, Pérez-Llorca señaló que aún no se han concretado cuáles serán esas futuras acciones comunes pero adelantó: “Queremos hacer una exposición conjunta y confiamos en que se abra un periodo de colaboración muy fructífero”. Pérez Armiñán especifica un poco más. “Además de los proyectos expositivos, queremos profundizar en la cooperación científica. Patrimonio y El Prado son dos brazos del mismo cuerpo”, sentencia.

Por María Robert para El País. Foto por Alejandro Ruesga