22 septiembre, 2015

El Museo del Prado salda su deuda con la pintura del siglo XIX

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El vacío documental que tenía el Museo del Prado dee sus colecciones del siglo XIX ya ha sido subsanado tras una ardua tarea de investigación que ha durado 15 años, materializados ahora en un extenso catálogo de 700 páginas y 4 kilos de peso.

Un total de 2.690 obras cuentan ya con una ficha individual en la que el museo detalla las particularidades de cada una de ellas, como los nombres con los que han sido conocidas, su localización, cuál es su procedencia o en qué exposiciones han sido mostradas.

Repartidas en tres continentes – en embajadas en su mayor parte -, 84 ciudades y, solo en Madrid, en 49 edificios diferentes, su localización y estudio ha supuesto una labor complicada, pero necesaria, pues en opinión de Miguel Folomir, director adjunto del Prado, son este tipo de publicaciones las que representan el “andamiaje” del museo.

Se trata de una “aspiración antigua”, ha dicho Miguel Zugaza, director del museo, quien añade en el catálogo que responde a “uno de los anhelos y uno de los recurrentes empeños inalcanzados de todos los sucesivos responsables que a lo largo del tiempo se responsabilizaron de esta colección”, de la que todavía están en paradero desconocido 250 obras.

El “carácter nómada” de una parte de la colección, pues un porcentaje de ella se encuentra en depósito, “ha complicado sobremanera su estudio”, continúa Zugaza, quien ha anunciado este lunes que esta nueva catalogación coincide con la reordenación definitiva de los fondos estatales de las colecciones permanentes del Reina Sofía y el Prado.

Así lo estipula el Real Decreto de 1995, que indica que uno y otro museo deben contar en depósito con las obras estatales fechadas antes -en el caso del Prado- o a partir -en el del Reina Sofía- del nacimiento de Picasso, en 1881. Ambas instituciones ya tienen casi listo dicho inventario que formalizará el reparto de obras, según Zugaza, quien ha explicado que dicha reordenación es “administrativa y no política”, es decir, que no contempla grandes cambios, aunque sí algún traslado, pero no relevante.

Coincidiendo con la presentación del catálogo razonado de siglo XIX, el Prado conmemora el bicentenario del nacimiento de Federico de Madrazo con una exposición monográfica de pequeño formato dedicada a su excelsa labor como retratista, sobre todo de personajes de su tiempo como pintores – José Zanetti, Vicente López o Carlos de Haes-, discípulos – Eduardo Rosales o su hijo Raimundo de Madrazo- o escultores – Pietro Tenerani o Ponciano Ponzano-. En total han sido reunidos 21 retratos, entre ellos siete lienzos, doce dibujos y dos litografías, que muestran a Madrazo como uno de los artistas que más culto rindió al arte.

Asimismo, el museo ha aprovechado la ocasión para presentar en sala una de sus últimas adquisiciones, el retrato de Sabina Seupham Spalding, de Madrazo, “uno de los mejores retratos femeninos de cuerpo entero del periodo más romántico de su autor”.

Por Elena Viñas en El País.