10 junio, 2015

El mundo del arte exige a los Emiratos Árabes que deje entrar a los críticos

LOUVRE-ABUDABHI

Más de sesenta artistas, comisarios y trabajadores de museos internacionales firmaron el pasado lunes una carta en la que exigían a Emiratos Árabes Unidos el permiso de entrada en el país a los artistas Ashok Sukumaran y Walid Raad, y al profesor de la Universidad de Nueva York Andrew Ross. A los tres se les había denegado el acceso a los Emiratos por su pertenencia a la coalición de artistas Gulf Labor, que lucha desde 2010 por mejorar las condiciones laborales de los trabajadores que están construyendo en Abu Dabi el megaproyecto museístico de lujo conocido como la isla Saadiyat. Actualmente, se erigen sudsedes de los museos Guggenheim (diseñado por Frank Gehry), el Louvre (por Jean Nouvel), el Centro de Artes Escénicas (Zaha Hadid) y el Museo Nacional Zayed (Norman Foster).
Carta a Abu Dabi, París y Nueva York

Más de 60 personalidades del mundo del arte firman la carta enviada a las autoridades de Emiratos Árabes, del Louvre de París y del Guggenheim de Nueva York (ambos planean sucursales en Abu Dabi). Entre ellos figuran Glenn Lowry (director del MoMA), Nicholas Serota (Tate de Londres), Bartomeu Marí (Macba) o distintos profesionales del Metropolitan y del Pompidou. El director del Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, también se ha adherido

“Denegar las visas a los artistas, pararles y deportarles después de años de su trabajo en la región crea un escalofriante precedente y lo pone difícil para las instituciones artísticas y académicas en los Emiratos Árabes Unidos (EAU), y para aquellos que trabajan con los EAU y reclaman un diálogo regional y libertad artística”, se lee en la carta que han rubricado personalidades del arte internacional como Glenn D. Lowry, director del MoMA de Nueva York; Nicholas Serota, director de la Tate de Londres; y más autoridades de museos, instituciones y asociaciones artísticas de todo el mundo, como el Pompidou, Creative Time o la Universidad de Beirut; se han unido comisarios independientes. En España han firmado la petición Bartomeu Marí, director del MACBA, y Manuel Borja-Villel, director del Reina Sofía.

La misiva está dirigida no solo a las autoridades de los Emiratos, sino también a los museos Guggenheim y Louvre, por sus proyectos de abrir sendas sucursales allí. También va destinada a la Universidad de Nueva York, que abrió un campus en la isla durante cuya construcción se desató el escándalo sobre las condiciones abusivas en las que eran forzados a trabajar los obreros. En la mayoría de las ocasiones son inmigrantes del sudeste asiático (India, Pakistán o Bangladesh), a los que se obliga a pagar su transporte, después les incautan sus pasaportes y les pagan menos de lo acordado a pesar de la cantidad de horas de trabajo y de obligarles a vivir en condiciones precarias.

Global Ultra Luxury Faction, un grupo relacionado con el Gulf Labor, lleva desde el año pasado organizando protestas delante y en el interior del Guggenheim de Nueva York. Desde el museo se defienden asegurando que el proyecto del Guggenheim de Abu Dabi lleva años en marcha, pero que la construcción de la sucursal está parada desde que en 2011 se completaron los cimientos.

Respuesta del Guggenheim

Según dijo ayer Tina Vaz, portavoz del Guggenheim, en un correo electrónico al diairo The New York Times, ni siquiera hay aún “un contrato adscrito”. Además, explicaba que, aunque han investigado en nombre de la Coalición Gulf Labor sobre las personas a las que se ha prohibido la entrada a los Emiratos, “el Guggenheim no tiene papel ni jurisdicción sobre inmigración o la política de concesión de visas de los Emiratos Árabes Unidos”. Y añadió: “Estamos convencidos de que nuestra presencia en la región del Golfo tiene beneficios, especialmente en este momento en el que los líderes intelectuales globales defienden un mayor compromiso entre culturas y regiones”.

La isla de Saadiyat (felicidad en árabe), situada a 500 metros de Abu Dabi, es un proyecto desarrollado por el Gobierno de los Emiratos Árabes para promover la cultura y el turismo masivo. Por eso, en sus más de 2.000 hectáreas, además de hoteles y residencias de lujo, el punto fuerte será el distrito cultural, con tres museos: las sucursales del Guggenheim y el Louvre, y el Zayed National Museum, diseñado por Norman Foster y que será inaugurado en 2016; también contará con un centro de artes escénicas, creado por Zaha Hadid. Es un proyecto de más de 27.000 millones que tiene prevista su apertura en 2020.

Por Irene Crespo en El País.