20 marzo, 2014

El Greco protagoniza el transporte de obras más caro de la historia: un millón de euros

LACOONTE

“Hay dinero”, cuenta Antonio Muñoz Molina que contestó José Luis Rodríguez Zapatero al director del Instituto Cervantes y futuro ministro de Cultura, César Antonio Molina, cuando éste le pidió un aumento de presupuesto para los bastiones del castellano en el mundo. “Hay mucho dinero este año. Y el año que viene habrá mucho más. La economía va como un tiro. Tendremos superávit”, aseguró jefe del Gobierno del país. El escritor recrea la escena en el ensayo Todo lo que era sólido (Seix Barral) para recordar aquellos maravillosos años del pelotazo español, que terminaron en 2008.

La conmemoración ha sido la gran aportación de la política cultural española cuando había dinero para todo y todo era superávit. Debe ser ese el motivo por el que tanto cuesta desprenderse de la inercia del derroche y la propaganda política a cuenta de centenarios. El que toca, ya saben, es el del Greco. Este periódico ya habló en su día de la disparatada cifra -y el sospechoso modus operandi de concederlo por la Fundación El Greco 2014- con la que se monta la exposición El griego de Toledo. Dos millones de euros.

El pasado ha vuelto y seguimos siendo una gran potencia capaz de convocar en el BOE el transporte de obra de arte más caro de la historia de las exposiciones montadas en este país: 1.040.600 euros, a cuenta de la Sociedad Estatal de Acción Cultural (el organismo público dedicado a promocionar el patrimonio español aquí y en el extranjero), para montar en El Prado El Greco y la pintura moderna, entre el 24 de junio y el 5 de octubre.

Lo curioso es que sólo dos meses antes, se había licitado por 907.500 euros, por alguna nueva obra que se incorporó en la selección realizada por el comisario de la muestra, el conservador Javier Barón, jede de pintura del siglo XIX de la pinacoteca nacional. En el servicio de transporte se incluye la construcción de cajas, el embalaje, desembalaje y reembalajes, traslado de las obras y la gestión de los correos que acompañen a las obras reunidas.

El alto precio del transporte es la consecuencia de la selección de obras que se han convocado para convertir a El Greco en el precursor y visionario de la pintura moderna y contemporánea. El Museo del Prado no ha podido facilitar la cantidad final de obras, ni el listado definitivo, pero sí ha confirmado que llegará una pieza capital como Laocoonte (1608-1614) del Greco, en la National Gallery de Washington, La dama del armiño (1885-1886) de Cézanne, en una colección particular de Londres, Gótico (1944) de Jackson Pollock, del MoMA de Nueva York, así como otras de Manet, de los expresionistas Kokoschka o Beckmann, surrealistas, en América, con Matta y Orozco. Así como en las figuraciones de los años cincuenta y sesenta del siglo XX, con artistas como Bacon, Giacometti y Saura.

“Mostrará la importancia que el redescubrimiento de la figura del Greco tuvo para el desarrollo de la pintura de los siglos XIX y XX”, de esta manera El Prado, con la percha del pintor griego, vuelve a convocar una exposición de arte contemporáneo en sus salas. No extraña dado el interés por este periodo de la Historia del Arte del que en su día fue subdirector del Museo Reina Sofía y hoy es director del Prado, Miguel Zugaza. Será “una selección de 25 obras del maestro cretense, relacionadas con unas 75 pinturas y dibujos, que pondrá de manifiesto la complejidad y riqueza de esos vínculos”, se asegura desde el museo.

El viaje más caro

Ni siquiera la muestra compartida con el museo ruso El Hermitage en El Prado, entre noviembre de 2011 y marzo de 2012, tuvo un transporte tan caro: 875.000 euros. Dalí, en el Museo Reina Sofía, movió obra por valor de 302.500 euros. En el mismo museo, una exposición tan extensa y variada de obra como Formas biográficas (120 piezas) se contrató por 413.311 euros. Incluso la próxima antológica dedicada a Richard Hamilton (a partir del 27 de junio) se transportará por 423.500 euros. En los últimos meses, el Instituto de Cultura de Barcelona convocó una licitación para la exposición Post-Picasso, por 383.255 euros. El Ayuntamiento de Madrid sacó a concurso los servicios de transporte y embalaje de obras de arte para el departamento de museos, entre enero y noviembre de 2014, por 88.317 euros (movimiento en la ciudad).

‘La dama del armiño’, de Cézanne.’La dama del armiño’, de Cézanne.La otra cifra que rompe los esquemas del presupuesto para transporte es también una exposición del cuarto centenario de la muerte del pintor cretense: El Greco. Arte y Oficio, que se montará en el Museo de la Santa Cruz de Toledo a partir de septiembre, supondrá una cifra muy alta también: 726.000 euros.

A esta cantidad habrá que añadirle el aval que firma el Estado para comprometerse “a indemnizar por la destrucción, pérdida, sustracción o daño” de las cerca de 75 obras que formarán parte de este viaje de récord. Teniendo en cuenta que la última Garantía del Estado que se ha firmado a solicitud de la Fundación El Greco 2014 es probable que ascienda a otro millón de euros. La cobertura económica por dicha Garantía de la muestra El griego de Toledo asciende a 764.519 euros, son menos obras y sólo 34 proceden del extranjero, el resto llegaron de colecciones españolas.

“Durante los años del delirio, sumas alucinantes de dinero público español sirvieron para subvencionar a algunos de los museos más prósperos de Nueva York”, había que desembarcar en la ciudad a toda costa, recuerda Muñoz Molina. “Desde hacía muchos años la clase política se había especializado en la invención de simulacros”, importaba la comunicación más que las cosas mismas. Parece que el pasado ya pasó.

Por Peio H. Riaño en El Confidencial.