21 mayo, 2013

El Estado compra una tabla gótica de Pere García de Benabarre

García de Benabarre

Una de las piezas estrellas de la subasta que ha celebrado este miércoles y jueves la sala barcelonesa Balclis: la tabla gótica atribuida al pintor Pere García de Benabarre ha acabado en manos del Estado tras ejercer su derecho de retracto y tanteo sobre la pieza. El autor es uno de los dos pintores que realizó el retablo de Peralta de la Sal (Huesca) recientemente ‘descubierto’ por los investigadores Alberto Velasco y Francesc Ruiz i Quesada.

En la última de las jornadas, la tabla que perteneció al retablo mayor de Nuestra Señora de Baldós, en la localidad de Montañana (Huesca) hasta 1923, año en el que fue adquirida por los anticuarios Aguilar, de Figueres y Josep Bardolet de Vic que la introdujeron en el mercado del arte, ha alcanzado un precio de remate 32.500 euros (2.500 más de su precio de salida), tras lo cual el representante del estado ha hecho valer su derecho.

El conjunto fue vendido, como muchas otras obras que pertenecían a parroquias pequeñas y con escasos recursos para financiar la reforma del edificio, por lo que acabó disgregado y depositado en museos como el Museo Nacional de Arte de Cataluña, en el museo de Bellas Artes de Sevilla o en otro tan lejano como el museo de bellas artes de Budapest.

El Estado ha hecho valer su derecho en representación de otras administraciones que quieren hacerse con la pieza, posiblemente el Gobierno de Aragón, la Generalitat de Cataluña o la Diputación de Lleida. El Ministerio de Cultura tendrá que decidir quién es la administración que tiene más derechos (en el caso de que hayan acudido las tres administraciones) sobre esta pieza y tras entregarla la administración tendrá que abonar los 32.500 euros, un precio valorado como muy económico por especialistas en la obra de este pintor.

Desde hace años, Aragón y Cataluña que tienen una guerra abierta por el arte de la Franja desde hace años, también ‘pelean’ por las obras de este autor y cada vez que una de ellas sale a subasta acaba en polémica y se desata una carrera para ver quién acabará quedandosela. El resultado es que algunas de las obras no pueden ser expuestas una vez adquiridas: es el caso de una Resurrección que compró en 2009 el museo de Lleida que permanece en sus sótanos incautada por la Guardia Civil impidiendo tocarla, moverla o restaurarla. El motivo es que Aragón presentó una denuncia por expolio de su patrimonio y por no ser informado de la venta, algo que niegan desde Lleida.

En esta misma subasta, se han adjudicado otras obras como Fons de mar, un óleo sobre lienzo de Anglada Camarasa que ha sido adquirida por el precio de salida 160.000 euros, o el óleo de Joaquim Mir, uno de los mejores paisajistas catalanes del siglo XX, El Valira a su paso por Engordany, Andorraq ue ha alcanzado los 100.000 euros de precio de salida.

Por José Ángel Montañés en El País.