15 octubre, 2018

El Ejército británico vuelve a crear el famoso cuerpo de los Monuments Men para proteger el patrimonio

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Su misión será evitar bombardeos y daños en las intervenciones y velar por los yacimientos en zonas de conflicto

Se hicieron famosos por rescatar de las garras de Hitler obras de Leonardo da Vinci, Miguel Ángel o los manuscritos originales de Beethoven durante la ocupación nazi de media Europa. Fueron un equipo de élite anglo-americano enviado al frente en plena Segunda Guerra Mundial para salvar estos tesoros de la humanidad que corrían riesgo de ser destruidos en las manos del dictador alemán. Hablamos, claro está, de los conocidos como «Monuments Men» (Los hombres de los monumentos), una unidad que quedó inmortalizada en el cine en la película del año 2014 titulada con el mismo nombre y que protagonizaban, entre otros, George Clooney y Matt Damon.

Ahora, más de 70 años después, el Ejército británico quiere reunir otro grupo que se dedique a la misma actividad en zonas de guerra ante las amenazas de grupos terroristas que asolan ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad como Daesh.

Al frente de ellos estará un excomandante inglés que luchó en la Guerra del Golfo, el Teniente Coronel Tim Purbrick. Este, ya se encuentra en pleno reclutamiento de expertos en diversos campos y que contará con miembros del Ejército, la Armada, la RAF y la Infantería de Marina Real.

Purbrick, ahora en la reserva, participó en la Operación Tormenta del Desierto en 1991 como subalterno a los 26 años de edad y asumirá el mando de este equipo que se conocerá como Unidad de Protección de Bienes Culturales. A el también podrán acceder civiles (las entrevistas comenzarán a partir de la semana que viene) que tendrán que alistarse en la reserva del ejército inglés. Entre los ya preseleccionados, se encuentran arqueólogos o filólogos del mundo árabe.

Este nuevo equipo, que contará con 15 miembros, será enviado a zonas de guerra donde el arte y monumentos arquitectónicos se encuentren en riesgo de ser atacados. La creación de esta responde, en parte, a la profanación de territorios con alto valor arqueológico que están llevando a cabo los terroristas del Daesh en ciudades tanto sirias como iraquíes como Palmira o Nimrud.

«Es la vuelta de los “Monuments Men”, disueltos al final de la Segunda Guerra Mundial», asegura Purbrick, de 54 años, en una entrevista al diario británico The Telegraph. «Buscamos expertos en arte, arqueología e investigación de crímenes artísticos» explica el que será el líder de esta nueva expedición que viajará a lo largo del mundo.

Sus objetivos principales serán los de proteger el arte y la arqueología, investigar los saqueos, llevar ante la justicia a las bandas de contrabandistas e informar a las fuerzas aliadas sobre la ubicación de los sitios que sean patrimonio cultural. «La idea será identificar los sitios y marcarlos para explicar a nuestras fuerzas o las aliadas donde no arrojar bombas o aparcar los tanques encima de ellos» señala.

A parte de los conocidos como Monuments Men, este nuevo equipo se inspira en la estadounidense llamada Unidad de Investigación de Saqueo de Arte, creada en 1944 por la Oficina de Servicios Estratégicos, precursora de la CIA, para intentar recuperar pinturas y artefactos saqueados por los alemanes.

Por eso Purbrick no se limita solo a Reino Unido y ya está buscando activamente ayuda fuera de sus fronteras en organizaciones similares de otros países, incluida una unidad especializada en la protección del patrimonio cultural de los Carabinieri italianos, líder mundial en la recuperación de arte y artefactos. También reconoce haber consultado a expertos de la 10ª División de Montaña del Ejército de los Estados Unidos, con sede en Fort Drum, Nueva York, expertos en terrenos a los que es difícil de acceder.

La formación de esta unidad también es, según apunta el Telegraph, una respuesta a la decisión del Gobierno británico el año pasado de ratificar la Convención de La Haya de 1954 sobre la protección de los bienes culturales durante los conflictos militares.

En ese momento, el que era por aquel entonces secretario de estado británico de Arte, Patrimonio y Turismo John Glen, justificó esta acción asegurando que el mundo había «observado con consternación y horror en los últimos años la destrucción gratuita de valiosos artefactos históricos y sitios en guerra».

Esta nueva unidad de elite tendrá su sede en la localidad inglesa de Hermitage al sur del país. Una zona cercana a Newbury, en el condado de Berkshire, donde se encuentra ya situado el cuartel general de la 77ª Brigada, la unidad británica que luchó contra los japoneses en Birmania.

Por Iván Alonso para ABC