23 marzo, 2013

El cuadro más copiado del mundo, vendido por un millón de euros

Un millonario británico adquiere la obra ‘Chinese Girl’ (La chica china) del artista siberiano Vladimir Tretchikoff

'Chinese Girl' (La chica china), del artista siberiano Vladimir Tretchikoff Archivo

‘Chinese Girl’ (La chica china), del artista siberiano Vladimir Tretchikoff Archivo

Chinese Girl (La chica china) del artista siberiano Vladimir Tretchikoff, considerado el cuadro más reproducido de la historia, se vendió este miércoles en Londres por 982.050 libras (1,14 millones de euros) en una subasta en Bonhams.

La pieza, adquirida por un millonario británico, fue la estrella de la subasta, dedicada al arte sudafricano, país en el que Tretchikoff (1913-2006) desarrolló la mayoría de su carrera desde finales de los años cuarenta.

Pese a que partía con un precio de salida elevado pues Bonhams estimaba su máximo en 500.000 libras (584.000 euros), el interés de los compradores hizo que la pintura, que muestra el retrato de una joven oriental de piel verde, casi duplicara su precio.

Ejecutada en 1950, Chinese Girl, conocida popularmente como La dama verde, se ha convertido en un icono de la cultura popular reproducido en camisetas, tazas y carteles, y fue incluida como atrezo en la película de Alfred Hitchcock Frenesí y en vídeos musicales de Mike Jagger y David Bowie, entre otros.

La modelo fue Monika Sing-Lee, que habitualmente colaboraba con Tretchikoff desde que la descubriera mientras trabajaba en la lavandería de su tío en Ciudad del Cabo, cuando tenía 17 años.

Tretchikoff llevaba entonces poco tiempo en Sudáfrica, donde trabajó durante un tiempo como artista al servicio de la propaganda para el entonces Ministerio de Información británico tras la II Guerra Mundial (1939-45).

El artista imaginó a Sing-Lee con la piel verde y un vistoso collar dorado que contrasta con su melena negra y los intensos labios rojos, que han sido adquiridos en Londres por el multimillonario Laurence Graff, residente en Suiza y propietario de una empresa de diamantes.

Graff exhibirá la pintura al público en el hotel que posee cerca de la ciudad sudafricana de Stellenbosch, junto al resto de su amplia colección artística.

La fascinación por la obra hizo que esta viajara dos años, entre 1953 y 1955, por Estados Unidos y Canadá, donde fue incluida en diversas exposiciones hasta que regresó a Ciudad de Cabo y permaneció en la Galería Nacional de Sudáfrica hasta septiembre de 2011.

Vía La Vanguardia