20 enero, 2016

Egipto recupera medio millar de piezas expoliadas, algunas durante su revolución

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El Museo del Cairo expone las joyas rescatadas de manos de los traficantes, casas de subastas o galerías de arte

El rey Seti I, de la XIX dinastía, grabado en una estela de piedra junto a la diosa Hator, ha recorrido un largo camino de vuelta a su tierra natal, Egipto, tras haber sido robado y pasado de contrabando hasta Londres, para convertirse ahora en la pieza estrella de la exposición «Objetos Recuperados», que el Ministerio de Antigüedades ha inaugurado esta semana en el Museo Egipcio del Cairo.

A su lado se exponen dos de los hijos del dios halcón Horus, Emesty y Hapy, dibujados a color sobre dos piezas de cartonagge, robadas durante la revolución de 2011. Emesty y Hapy son algunas de las primeras piezas que el Estado egipcio está recuperando tras el caos que siguió a los disturbios que acabaron derrocando al régimen de Hosni Mubarak, cuando más de tres mil de piezas fueron robadas de los museos o de las propias excavaciones, entonces desprotegidas.

«Muchos se aprovecharon de la situación política», explica a ABC Ali Ahmad, director del Departamento de Repatriación del Ministerio de Antigüedades egipcio, quien añade que «la mayoría de los asaltantes no eran profesionales y desconocían el verdadero valor de los objetos», por lo que los más afectados fueron los que contaban con incrustaciones de oro, de un valor más obvio para los ojos profanos. Varios museos, como el Museo Islámico en El Cairo, fueron directamente destruidos.

200 obras
«Hay piezas que fueron [robadas] de 2010 a 2012, pero hay otras que no sabemos cuándo fueron sacadas del país», admite el ministro de Antigüedades egipcio, Mamdouh El Damaty, en declaraciones a ABC. Como el grabado del faraón Seti junto a Hator, «la dama de la montaña de Asiut», «probablemente fruto de una excavación ilegal en los últimos años».

Los 198 objetos expuestos en la muestra «Objetos Recuperados» son sólo parte de las casi medio millar de piezas repatriadas entre 2014 y 2015, que tras haber sido robadas o expoliadas de excavaciones egipcias habían ido a parar a famosas casas de subastas, colecciones privadas, galerías de arte, museos o incluso abandonadas en un garaje de países como Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Bélgica o Alemania, y han sido devueltas al país de los faraones tras arduos procesos que incluyen negociaciones diplomáticas, devoluciones voluntarias o fallos judiciales.

En camión, en el maletero del coche, en contenedores marítimos, en avión… las piezas abandonan Egipto rumbo a países tradicionalmente compradores de su arte, como Francia, Bélgica o Suiza, pero también hacia nuevos compradores emergentes como Japón. Sin embargo, –explica Ahmad–, primero pasan por países de tránsito como Turquía, el Golfo o incluso España, donde en 2014 la Policía descubrió en el puerto de Valencia unos contenedores con una treintena de objetos escondidos, traídos de Alejandría sin declarar.

No es el único caso español. «Cuando vi las piezas, en una galería en Madrid, me dio un vuelco el corazón», relata a ABC Josep Cervello, historiador y egiptólogo español que sufrió, en 1999, el expolio de la excavación en la que su equipo planeaba trabajar. En 2009, Cervello se encontró con algunas de las piezas robadas en galerías de arte en Madrid y Barcelona. Como otras muchas, estas piezas tardaron al menos diez años en volver a salir a los mercados legales, tras recorrer distintos países y obteniendo fácilmente documentos identificativos que certificaron una falsa proveniencia pero, sobre todo, una falsa fecha de salida de Egipto.


Falta de colaboración

«Estos objetos son muy difíciles de repatriar, especialmente si tienen documentos falsos que acrediten que salieron de Egipto antes de 1970, fecha de la Convención de la UNESCO que obliga a la repatriación de los objetos sacados ilegalmente del país», explica Ahmad. «Egipto tiene que probar que han sido robados después, no antes», y eso es una ardua tarea tras la pátina de legalidad que han obtenido. Ahmad cuenta ejemplos de objetos desde sarcófagos a pequeñas monedas, pasando por máscaras, collares o relieves descubiertos en 2010 con acreditación de haber salido de Egipto en 1960.

Muchas de estas piezas, con su documentación aparentemente en regla, son puestas a la venta en famosas casas de subastas como Christie’s, Sotheby’s o Bonham. Tras detectar un objeto sospechoso en un catálogo, el departamento de Repatriación se pone en contacto con el vendedor o con la casa de subastas para intentar una devolución por la vía diplomática, aunque en algunas ocasiones, admite el ministro El Damaty, no colaboran y se debe recurrir a la vía judicial.

«Es una frustración tremenda, es tu palabra contra la del galerista», añade Cervello, quien resalta la dificultad de demostrar la procedencia de una antigüedad tras más de diez años desaparecida.

A punto de cumplirse cinco años de la Revolución de 2011, objetos que lograron salir ilegalmente de Egipto están comenzando a aparecer con documentos falsamente acreditativos. Sin embargo, el departamento de Repatriación se muestra esperanzado: es más fácil probar que un objeto ha salido ilegalmente del país cuando fue fotografiado y catalogado al entrar en un museo. Aunque, admite Ahmad, muchos seguirán perdidos, ocultos en salas y colecciones privadas de clientes acaudalados, que hacen gala de poseer antigüedades egipcias, auténtico objeto de fascinación.

Cientos de piezas

Asalto al museo y excavaciones ilegales:

El Museo del Cairo fue asaltado el 28 de enero de 2011. Las piezas recuperadas fueron robadas de las galerías del Saqara y Qantara. También han vuelto expolios realizados en robos en almacenes y excavaciones ilegales en yacimientos que quedaron sin vigilancia durante los disturbios.

EN 2014-2015 SE RECUPERARON 471 OBJETOS:

— 242 de Francia

— 154 de Estados Unidos

— 56 de Alemania

— 17 del Reino Unido

— 8 de Dinamarca

— 1 de Bélgica

— 1 de Austria

— 1 de Sudáfrica

expolio y Vías de comercialización:

Uno de los objetos es el sarcófago faraónico del Periodo Tardío, encontrado escondido en un garaje de Brooklyn, Nueva York, en 2009, tras haber sido sacado de contrabando desde Emiratos Árabes Unidos.

ARqueología de todas las épocas:

La muestra también incluye un esqueleto del año 35.000 a.C., el segundo más antiguo descubierto en Egipto, que fue hallado en la zona de Nazlet Jater por una misión belga en 1980 y trasladado a Bélgica para su estudio.

Por Alicia Alamillos para ABC