15 abril, 2014

Cultura compró en 2013 ocho obras para el Prado por 1,4 millones de euros

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El Prado tiene nuevos inquilinos: ocho obras adquiridas por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en 2013 por un total de 1.410.867 euros y que han pasado a engrosar la colección de la pinacoteca. Destacan la «Oración en el huerto», del pintor lombardo Giulio Cesare Procaccini (cuelga ya en la sala 5); la «Oración en el huerto», de Luis de Morales (sala 52 C); y «Aparición de Cristo crucificado a santa Teresa de Jesús» y «Aparición de Cristo resucitado a santa Teresa de Jesús», o «Matrimonio místico de santa Teresa» (ambas en la sala 10 A), dos obras juveniles de Alonso Cano, un periodo que, según una nota remitida por el museo, no estaba representado en el Prado. Todas las obras que tenía de este artista eran posteriores a 1638.

El conjunto se completa con la tabla flamenca anónima «San Jerónimo orando», probablemente relacionada con el llamado Maestro de las Medias Figuras de Amberes (sala 57 A); «Cristo ejemplo de mártires» (sala 7 A); «Dios Padre retratando a la Inmaculada», de José García Hidalgo (sala 18 A); y «Las lágrimas de san Pedro» (sala 10).

Principales compras

La «Oración en el huerto», de Procaccini (1574-1625), llegó al museo «en muy buen estado de conservación, sin forrar y con un bastidor antiguo aunque no original que, como consecuencia de su mal estado de conservación, fue preciso sustituir durante la restauración. En el Taller de Restauración del Prado se sustituyeron viejos parches adheridos en el reverso, en zonas dañadas por golpes; posteriormente se realizó una ligera limpieza que trató de equilibrar los planos sucesivos de la pintura; se estucaron pequeñas faltas en puntos muy concretos de su superficie pictórica y se procedió a su reintegración cromática. Esta intervención permite la contemplación de la obra en óptimas condiciones y confirma su calidad sobresaliente, sin duda una de las pinturas más bellas de Procaccini». Los especialistas sitúan la obra entre 1616-1620. En el reverso del cuadro hay una etiqueta de la Junta de Incautación donde se lee «Roda»: perteneció al vizconde de Roda, cuya colección procede de la de Gonzalo de Ulloa, conde de Adanero.

En cuanto a la otra «Oración en el huerto» adquirida, la de Luis de Morales, se trata de un óleo sobre tabla (1560-1570). Explican desde el museo que «la cuidada composición, la difícil disposición de las figuras, la inclusión de un ameno paisaje y la calidad pictórica de la obra, se presentan como un alarde dentro de la producción del pintor. Aunque la fecha de realización de la obra resulta problemática, posiblemente fue realizada en la década de los años sesenta, periodo que viene considerándose el más depurado de la producción del pintor». Esta obra, añaden, «enriquece de manera muy significativa el fondo de pinturas de Luis de Morales con que cuenta el Museo del Prado: veintiséis tablas, que convierten a nuestra institución en el más importante depositario de obras de este artista».

Las dos obras de Alonso Cano que se incorporan al museo, enriquecen considerablemente la colección de este artista en el Prado. Ambas están relacionadas con santa Teresa. Una alude a su actividad como escritora: se halla sentada ante una mesa en actitud de escribir. La otra pintura describe una de sus visiones: está arrodillada ante la aparición de Cristo resucitado. Hasta ahora, todas sus pinturas que tenía el Prado eran posteriores a 1638, año en que el artista abandonó Sevilla para establecerse en Madrid. «La incorporación es tanto más interesante, cuanto que en esas primeras décadas de su carrera, Cano desarrolló un estilo muy distinto al que cultivaría tras su marcha de Sevilla, y que se caracterizaba por el peso tan importante que tenía en él la técnica descriptiva y la iluminación naturalistas», puntualiza el comunicado del museo.

Por Natividad Pulido en ABC.