31 octubre, 2014

Chillida al detalle

chillida

Desde los primeros años cincuenta, cuando un joven Eduardo Chillida (San Sebastián, 1924-2002) comenzó a trabajar con la galería Maeght de París, Gisèle Michelin inició un archivo detallado de la obra del artista guipuzcoano que, cuando se jubiló, donó a la familia. Desde entonces, los Chillida han mantenido actualizado este archivo, que nunca había sido publicado. Hasta ahora. Tras rastrear la obra escultórica y contrastar historiográficamente toda la información, la familia del artista presentó ayer en San Sebastián el primer volumen de Eduardo Chillida. Catálogo razonado de escultura (Editorial Nerea), que, a lo largo de cinco tomos, recogerá en orden cronológico los pormenores de las casi 1.400 obras escultóricas de Chillida.

“Es una obra muy importante que servirá de instrumento de trabajo para coleccionistas, museos, estudiosos y cualquier persona con interés en la obra de Eduardo Chillida”, destacó Ignacio Chillida, uno de los ocho hijos del artista y autor, junto a Alberto Cobo, del libro. Este primer volumen, de 376 páginas, incluye además un estudio introductorio a cargo del catedrático de Historia del Arte Kosme Barañano, reconocido experto en la obra del escultor vasco.

Han sido cuatro años de intenso trabajo, casi detectivesco, los que han invertido la familia del escultor, la editorial Nerea y la Fundación Kutxa, patrocinadora del proyecto, en seguir la pista de las esculturas que Chillida realizó entre 1948 y 1973. Así, el trabajo recoge de forma cronológica todas las esculturas realizadas durante los años que Chillida vivió en Francia, así como en sus primeros años de trabajo en Hernani y San Sebastián.

En esa primera etapa creativa, Chillida realizó hasta 274 obras, que en la actualidad forman parte de un centenar de colecciones, desde ‘Consejo al espacio’ y las series ‘Yunque de sueños’ y ‘Lugar de encuentro’, hasta los estudios del ‘Peine del viento’, que el artista comenzó a idear en 1952. Todas ellas aparecen catalogadas con información detallada sobre sus medidas, los materiales en que fueron realizadas, los propietarios, las principales bibliografías y exposiciones de las que han formado parte y, algunos casos, observaciones sobre “datos relevantes” como “cuando es la primera obra con un material determinado” o “la primera de una serie”, explica Alberto Cobo.

Con ellas, el catálogo pone de relieve la versatilidad de un artista que, en esa primera etapa, trabajó con materiales como el hierro, el acero, el bronce, la madera o la tierra cocida, entre otras. “Chillida es ciertamente el escultor del hierro, pero sobre todo del vacío, del silencio de la materia, y estos son dos aspectos que hay que recoger en estas primeras piezas del catálogo razonado”, destaca Kosme de Barañano en el volumen.

Edición trilingüe

Cada obra se acompaña además de imágenes que ilustran “la mayor parte” de las piezas y que, en ocasiones, son obra de artistas como Francesc Catalá Roca que, trabajaron en su día en colaboración con Chillida, por lo que Cobo destaca que tienen “el valor artístico y el de haber sido realizadas en sintonía con el artista”.

El volumen está publicado en una edición trilingüe (castellano, inglés y euskera). Con ello, la consejera delegada de Editorial Nerea, Marta Casares, explica que no sólo se ha respetado el idioma original de las fuentes bibliográficas utilizadas, sino que se posibilita también su difusión internacional. “Tenemos ya un acuerdo con un distribuidor alemán para la Feria de Frankfurt y, además, próximamente lanzaremos también una edición digital”, adelanta.

El catálogo razonado, que en total tendrá una extensión de más de 2.000 páginas, se completará con un volumen por año hasta completar los cinco. “El trabajo más duro, con el rastreo de toda la bibliografía, se ha hecho ya en esta primera obra y es para todos”, aclara Casares.

Beatriz Rucabado