4 diciembre, 2012

Carta de Jesús Alcantarilla, nuevo Presidente de Protecturi

Barcelona, 2 de diciembre de 2012

Queridos amigos, queridas amigas,

Con la retina aún impregnada de todas las imágenes que se han sucedido a lo largo de los dos días del III Congreso de Protecturi, siento la necesidad de comunicar y agradecer todo lo vivido.

Si tuviera que hacer a vuela pluma un relato de todo lo acontecido, diría que los profesionales que se dedican a la protección del Patrimonio Histórico (PH) tienen, como las grandes obras de arte, diversos niveles de lectura. Podemos pasar frente a ellas y retener sólo aquello que más llama nuestra atención: los volúmenes, el cromatismo, la temática, la escuela, la tendencia.

Sin embargo, si nos damos tiempo, y la curiosidad se marida con el deseo de conocimiento, obtenemos matices que nos transportan a realidades complejas, y por tanto, enriquecedoras. Eso ha sido una constante en estos días. Entre los múltiples descubrimientos realizados, quiero reflejar uno. El de un profesional, José María de Vicente Toribio, que combina el sueño renacentista de Garcilaso, la seguridad y la literatura.

Quiero mostrar a todos los integrantes de la Junta Directiva saliente mi más profundo agradecimiento, por el ejemplo de unión, suma, trasparencia y entrega a Protecturi. De Pablo aprendí que un navío necesita de toda su tripulación para poder navegar sorteando los elementos adversos. Y también para superar las calmas chichas.

Sin embargo, permitidme dar 3 GRACIAS. Una, la primera, a Andrés Martín Ludeña, por todo lo que representa, lo que significa, lo que aporta… Gracias Andrés, hermano.

Otra, desde lo más interno de mi corazón, para que nadie se entere. Este Protecturi nuestro no sería lo que es, y lo que alcanzará ser, sin la aportación constructiva y crítica de un ser extraordinario, que prefiere esconderse tras legajos y una gafas que no pueden disimular la excepcionalidad de su persona.  Gracias Antonio Álvarez, nuestro letrado de cabecera.

Y la tercera va dirigida no a una persona, sino a un grupo de ellas. A los nuevos socios y socias que han decidido unirse a esta travesía desde diferentes disciplinas. Todos ellos con un denominador común, la protección sin excusas del PH.

No debo continuar sin agradecer a los miembros de la junta anterior y a los miembros asistentes a la Asamblea que han confiado en mí para iniciar este nuevo ciclo de Protecturi.

También quiero dar las gracias a una persona que encarna el futuro organizativo de Protecturi. Fernando Prieto, nuestro flamante gerente, que en apenas dos meses nos ha hecho ver la necesidad de incorporar nuevas miradas, más tecnológicas, poniendo el acento en la necesidad de una buena proyección en red de todo cuanto se cocina en Protecturi en pro del PH.

Asimismo, quiero agradecer a los participantes y colaboradores que estos dos días en Ávila nos han acompañado. Muy especialmente al Director General de la Policía, por su manifiesta sensibilidad respecto a la protección del PH. Al Comisario Principal director de la Escuela General de Policía -y a su magnífico equipo- por su apoyo incondicional.

Así como el apoyo de la consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León y sus técnicos, que han colaborado con nosotros desde el primer momento. Y a cada uno de los ponentes por su generosidad al compartir con todos nosotros tantos y variados conocimientos. Por incitarnos a seguir por el camino de la innovación y por ayudarnos a generar espacios de confluencia interdisciplinar.

Sin olvidar la  espléndida acogida de Ávila,  ciudad patrimonio de la humanidad, y la de sus autoridades y técnicos especialistas en conservación, difusión y protección del PH,  encabezados por su alcalde, Miguel Ángel García Nieto.

Por último, a las asociaciones Castaño y nogal y ADSI cuyos presidentes nos han acompañado en calidad  de socios de Protecturi, y al generoso eco que los medios de comunicación han proyectado del III Congreso de Protecturi.

Siguiendo la estela del lema del III Congreso Protecturi, “un paso más” destacaría un hecho que me parece punto de inflexión para nuestro futuro. Sólo por ello ha válido la pena todo el esfuerzo realizado por los muchos profesionales que han colaborado. La asistencia,  la implicación y la colaboración y  la aportación de miembros de diversos cuerpos y fuerzas de seguridad.
Me ha parecido especialmente significativo, reconfortante y esperanzador que ellos considerasen oportuno participar en un foro como el de Protecturi. Y se sintiesen como lo que son, integrantes de esta gran familia que es Protecturi, y partícipes de nuestros objetivos en  todo lo concerniente a la protección de PH. Como presidente de Protecturi, y miembro en excedencia de dos de esos cuerpos, no puedo menos que decir !Gracias compañeros!

Como nuevo presidente de Protecturi quiero dar una pincelada de las líneas del futuro de este nuevo ciclo, que amplía el lema anterior: “un paso adelante”.

En primer lugar me toca constituir la nueva junta directiva. Sólo puedo decir que contaré con todos los socios y socias. Como comenté en el discurso de candidatura, el futuro, el nuestro como asociación, pasa por:

–  el trabajo colaborativo,
–  la estructura en red,
–  la funcionalidad transversal,
–  incentivar la formación en múltiples formatos,
–  la transparencia como hilo conductor.

Mi hoja de ruta, como sabéis quienes me conocéis, tiene un eje vertebrador. Que no es otro que la ilusión. Pero necesito de todas y de todos para que la ilusión enraíce. Sólo así el tronco y las ramas pueden crecer fuertes y frondosos.

Estos días, a pesar de estar inmerso en la vorágine de actividades y encuentros, he intentado hacer algo que quisiera que fuese parte del ADN de Protecturi. Escuchar. Escuchar, no sólo las palabras, sino los gestos, los silencios, las palabras no dichas.

Por ello, siempre que podía, me escapaba al fondo del fantástico auditorio de la Escuela General de Policía para tener una visión panorámica de todo cuanto acontecía en aquel espacio. Y desde allí creí intuir que el PH es capaz de aglutinar, y hacer emerger, la mejor versión de todos cuantos estábamos convocados.

Estas son sólo unas primeras palabras. Unas palabras que tiene el germen de todo lo que podemos seguir generando como profesionales.

Y no quiero concluir sin hacer referencia a dos soportes primordiales en mi vida.

Desde el punto de vista profesional, quiero mostrar mi más sincero agradecimiento a los miembros de la Abadía de Montserrat, por hacer que cada día aumenten mi comprensión del mundo, dedique un tiempo a la reflexión y desarrolle mi discernimiento sobre cuestiones mundanas y espirituales.

Para concluir, lo más importante. Emociones, percepciones y latidos constantes. Todo lo mencionado tiene más sentido si nos sentimos acompañados por alguien que nos permita confiar, respetar, querer y amar. Lo encontré. Mi objetivo es ser como el buen campesino. Aquel que diariamente cuida de los grandes y los pequeños detalles para conseguir la anhelada cosecha. Un beso Carmen.

Y para acabar unas palabras de mí nuevo amigo, José María de Vicente que resume brillantemente el tiempo y el paisaje que nos ha acogido en estos días en Ávila.

Amarillo era noviembre, limpia la tarde.
De la entraña en la chopera
el otoño declinaba.
Tensa,
la luz  irradiaba el amarillo al aire,
Al tiempo.
(…)
Tiempo,
luz…

Jesús Alcantarilla
Presidente de Protecturi.

PD. Por el bien del PH os convoco a  sumar pasos hacia delante.