26 abril, 2011

Ataque a la Sagrada Familia: “Por favor, dejen que trabajen los profesionales”.

El pasado martes día 19 de abril, vivimos otro episodio de gran importancia en el ámbito patrimonial. Llegó una noticia referente a la Sagrada Familia de Barcelona – Incendio provocado el martes en la sacristía de la cripta. Los medios de comunicación empezaron a trabajar sobre la noticia, iban llegando algunas informaciones sobre lo acontecido, así como manifestaciones de los responsables del Templo y del Ayuntamiento.

SF_-_lagoEntre los comunicados escritos, se relatan algunos de ellos: “Los responsables del templo ya eran conscientes de que habrá que mejorar las medidas de seguridad” – “En busca de una mejor seguridad con discreción” – “Hablaremos con la Policía Autonómica de Cataluña para que nos asesoren” – “los protocolos han salido bien pero se pueden mejorar” – “Pérdidas por el fuego, la casulla con la que se ordenó Lluis Bonet”….

Después: “Prisión provisional para el detenido por el incendio de la Sagrada Familia”. Barcelona. “El juez ha decretado prisión provisional por un delito de incendio para el detenido como presunto autor del incendio que calcinó el martes la sacristía de la cripta de la Sagrada Familia, ha informado el TSJC en un comunicado”.

“JM L.S., vecino de Barcelona de 65 años, había pasado este mismo jueves a disposición del Juzgado de Instrucción 26 de Barcelona en funciones de guardia”.

“El detenido, un habitual de los servicios sociales, tiene algún antecedente policial por hurto. Había negado los hechos en el momento de ser arrestado mostrándose contradictorio e incoherente, pese a llevar dos mecheros, un espray de aceite, cinco juegos de llaves de las huchas de las limosnas y una campana de cobre y plata que se utiliza para la consagración”.

“El incendio quemó completamente la sacristía de la cripta de la basílica, de 10 metros cuadrados, mobiliario y ropa de los párrocos, y obligó a desalojar a los 1.500 visitantes del monumento, que permaneció cerrado al público seis horas”.

De nuevo, la palabra seguridad en el ámbito del patrimonio se pone en escena. Vendrán más: * Seguirán pasando cosas. * Seguirán quemándose cosas.* Seguirán robando – hurtando cosas.* Seguirán destruyendo cosas,……..

Nos preguntamos: ¿Qué se puede hacer para que no pasen estos lamentables sucesos?, ¿Qué hacemos o qué podemos hacer al respecto?, ¿Hay indignación?:

Desde PROTECTURI hacemos un llamamiento a comprometerse, indignarse, resistirse a aquello inaceptable, por parte de todos. Sí, de todos. De los profesionales que quieren hacer su trabajo con el mayor rigor y libertad, de los agentes encargados del centro, de los diferentes Organismos e Instituciones, de la ciudadanía, es decir del universo en general.

Es importantísimo saber tomar decisiones. El momento de la toma de decisiones es el momento clave que puede marcar el destino de una empresa o institución, ¿Pero, por qué no se toman cuándo se tienen que tomar y sólo se toman cuándo suceden las cosas?

La seguridad hay que tomarla como un proceso continuo y no como un producto. El Patrimonio Histórico es una riqueza colectiva que contiene las expresiones más dignas de aprecio en la aportación histórica de los humanos a la cultura universal. La protección y el enriquecimiento de los bienes que lo integran constituyen obligaciones fundamentales que vinculan a todos los Poderes Públicos. Todas las medidas de protección y fomento que la Ley establece sólo cobran sentido, si al final, conducen a que un número cada vez mayor de ciudadanos pueda contemplar y disfrutar las obras de los bienes que lo integran.

Referentes como el de la Sagrada Familia y otros, son las instituciones culturales de mayor éxito de nuestro tiempo. Adquieren, conservan, investigan, comunican y exhiben, conjuntos y colecciones de valor histórico, artístico, científico y técnico. Tanto si se dedican al mundo espiritual como a la exhibición del patrimonio arquitectónico, histórico… Son lugares que interesan y motivan a un elevado número de personas.

¿Realmente se ha pensado sobre estas consideraciones o solamente pensamos en ellas  cuando suceden las cosas? ¿La seguridad del centro es el responsable de lo sucedido o lo somos todos?

Nos seguimos preguntando: La construcción de un edificio de esta envergadura conlleva años de trabajo, en lo referente, al tiempo de estudio, análisis- evaluación- configuración- planes- procedimientos; pero  ¿y la seguridad?

Los objetivos principales de la seguridad son la prevención y la protección. Para ello, la innovación, el desarrollo y la investigación son los hilos conductores para alcanzar una mejora en las actualizaciones organizativas y tecnológicas. Todo ello aportará una mejora de su capacidad técnica y una oportunidad para intercambiar información con profesionales de la seguridad. La finalidad es potenciar, optimizar, reforzar y maximizar los elementos organizativos, técnicos y humanos de que disponemos.

La vigilancia y protección afecta y es afectada, tanto por la custodia de sus activos como por las actividades del centro. El departamento de seguridad tiene que ser eficaz en métodos  y eficiente en procesos. La implantación de una política, estrategia, y acción de seguridad, en lo referente a planes organizativos, técnicos y humanos (Plan Director) establecerá como eje primordial, los contactos frecuentes con los responsables del edificio, así como con los diferentes cuerpos policiales y organizaciones de prevención y emergencias.

¿Es necesario un compromiso en el análisis – evaluación de la interpretación de la seguridad a desarrollar en el centro por todos los agentes implicados?

Efectivamente, las funciones deberían ser, que todos los agentes tuviéramos claro nuestro diseño normativo, para:* Inculcar (el sentido de la misión del centro).  * Informar (el mandato del centro).* Dirigir (los esfuerzos hacia la consecución de las metas del centro).* Favorecer (la consecución de los objetivos del centro).* Evaluar (el cumplimiento de las tareas del centro).

Todos los agentes implicados (centro, instituciones, organismos oficiales…) deberían incluir una declaración sobre el compromiso a llevar en el apartado seguridad para mantener las misma bajo custodia.

¿Cómo podemos potenciar la seguridad?
El riesgo (contingencias del daño) deben ser analizados según  su factibilidad, desde los menos a los más factibles; su frecuenciabilidad. Y su dimensionalidad.

Los riesgos, según su naturaleza, pueden ser eliminados (cambiando el modo de proceder del personal para impedir que un determinado riesgo tenga lugar), reducidos (mediante la instalación de equipos de detección o respuestas;   transferidos (por la contratación de seguros); o ACEPTADOS (como necesarios para no impedir que la misión del centro se cumpla).

Es necesario realizar un análisis de riesgos de manera específica para objetos determinados, para conjuntos de objetos y para una colección entera.

¿Qué se entiende por criticalidad en la protección del Patrimonio?: La criticalidad en la protección del patrimonio valora la importancia del objeto, mientras que la vulnerabilidad mide el riesgo a que está sometido.

Para resumir,  sólo reflexionar sobre unos simples comentarios:

  • No existe la seguridad al 100 x 100.
  • Si existe el valor, el protector, la amenaza. Cuidar y prevenir.
  • Sí existe la prevención, la protección y la suerte.
  • Sí existe la normativa y los procedimientos a seguir.
  • Sí existe la honradez y el compromiso de los profesionales.
  • Sí existe la “mentalidad” de los que queremos y nos dedicamos a ello.

Por todo ello, desde la Asociación para la Seguridad del Patrimonio Histórico PROTECTURI, PEDIMOS:

  • Que la seguridad se considere y estime como un coste necesario. La seguridad no es una obsesión, necesita de inversión.
  • Escucha,  confianza  y respeto a los profesionales de la seguridad.
  • Recursos adecuados  (coste necesario) para poder hacer frente a los recursos organizativos, técnicos y humanos.
  • Valorar la importancia del patrimonio que preservamos y custodiamos.
  • Prevenir antes que curar.
  • La Seguridad no sólo es de un departamento, sino de todos.
  • Involucración de todo el sistema (centros, organismos, instituciones, ciudadanía,…)
  • La mejor definición de seguridad “mentalidad”.