6 mayo, 2014

Antoni Tàpies. L’esperit català

museomes-tapies

Programa de la Obra invitada: Antoni Tàpies. L’esperit català (El espíritu catalán), 1971
Lugar: Museo de Bellas Artes de Bilbao, sala 32
Fechas: 09/04/14–30/06/14

En 2014 se cumplen diez años del patrocinio del programa La Obra Invitada por la Fundación Banco Santander. A lo largo de esta década se han presentado más de medio centenar de obras y 45 convocatorias, incluyendo ésta en la que se exhibe una pintura emblemática de Antoni Tàpies (Barcelona, 1923-2012), propiedad del Museo Universidad de Navarra.

La obra fue donada por la coleccionista navarra María Josefa Huarte a la Universidad de Navarra en 2008 junto con medio centenar de pinturas y esculturas entre las que se incluyen, además de otros cuatro tàpies, trabajos de Pablo Picasso, Jorge Oteiza, Pablo Palazuelo, Eduardo Chillida, Kandinsky y Mark Rothko.

L’esperit català (El espíritu catalán) ha sido exhibida con anterioridad en diversas muestras dedicadas al pintor catalán celebradas en el Museo Español de Arte Contemporáneo, MEAC, Madrid (1980); la Fundació Antoni Tàpies, Barcelona (1992); el Institut Valencià d’Art Modern, IVAM, Valencia (1992); la Serpentine Gallery, Londres (1992); y el Museu d’Art Contemporani de Barcelona MACBA (2004).

A partir de 1954, y tras unos inicios surrealistas, Tàpies desarrolló su obra con las claves formales del lenguaje informalista y, determinada conceptualmente por la filosofía existencialista y el budismo zen.

Con estos principios construyó una de las trayectorias más complejas y creativas de la pintura matérica. La incorporación de grafismos gestuales, signos de naturaleza diversa y objetos comunes, y la realización, después, de obras tridimensionales enriquecieron su trabajo acercándola al arte póvera y las instalaciones.

Buen ejemplo de esos intereses primordiales son las dos pinturas que pertenecen a la colección del museo, que ahora se exhiben en compañía de L’esperit català (El espíritu catalán): Gran oval (Gran óvalo) fue realizada en 1955, recién incorporado Tàpies a la abstracción informalista matérica. Por su trascendente sobriedad formal es una de las primeras obras maestras del artista catalán. En el caso de Signe i matèria (Signo y materia), de 1961, concede especial relevancia al soporte y sus cualidades matéricas: un cartón en el que se presentan con gran libertad de ejecución los grafismos, las texturas y las manchas.

L’esperit català (El espíritu catalán), que ahora presentamos gracias al patrocinio de la Fundación Banco Santander y al préstamo temporal del Museo Universidad de Navarra, fue realizada a comienzos de la siguiente década. Es un periodo en el que la obra de Tàpies se convierte en expresión del poder reivindicativo del arte y manifiesta sin ambages su compromiso político catalanista, su lucha por la libertad de expresión y su oposición al régimen franquista.

Estas convicciones se plasman en esta obra de grandes dimensiones (200 x 275,3 cm) a través de la representación sígnica de las cuatro barras rojas de la bandera catalana sobre un denso fondo amarillo cubierto de elementos caligráficos. Palabras –llibertat, democracia, veritat, cultura, visca Catalunya…– y signos –un ojo que mira, una boca abierta– que se distribuyen por toda la superficie del cuadro. También hay manchas rojas que se asemejan a huellas digitales y que actúan como testimonio de una colectividad anónima. La obra, con toda su carga reivindicativa, evoca el poder expresivo de un muro pintado con graffiti, la espontaneidad de una pancarta y la voluntad de un manifiesto.

ANTONI TÀPIES (Barcelona, 1923-2012)

Desde los comienzos de su carrera, las obras de Antoni Tàpies están vinculadas a «los graffiti de la calle y todo un mundo de protesta reprimida, clandestina, pero llena de vida que circulaba por los muros de mi país», según escribe él mismo en su Comunicación sobre el muro, de 1969. Los muros urbanos aparecen como lugares de expresión política y personal, semejantes a los que fotografió Brassaï en los años treinta, que el artista traslada directamente al cuadro. «Todos los muros de una ciudad que por tradición familiar me parecía tan mía, fueron testigos de todos los martirios y de todos los retrasos inhumanos que eran infligidos a nuestro pueblo».

Tàpies realiza en 1971 L’esperit català, un muro que refleja la vida catalana en los últimos años del franquismo. Surcado por las cuatro barras verticales de la señera, el cuadro está lleno de inscripciones, algunas en gran tamaño, como «llibertat», «Catalunya viu» o «Visca Catalunya». En general, se trata de mensajes abiertos, de renovación espiritual y política: diálogo, igualdad social, democracia, verdad, cultura… El cuadro es, así, un manifiesto político y estético: un «verdadero Guernica de la resistencia», en expresión de Josep Melià.

Frente a los que entienden las vanguardias como un movimiento internacionalista y, por tanto, apolítico, Tàpies reivindica el enraizamiento del artista en su patria, tal como escribe en otro artículo de la época (El arte de vanguardia y el espíritu catalán, 1971): «El sentimiento patriótico – digámoslo claramente–, por lo menos en nuestro país y pese a lo que puedan creer los impacientes, sigue siendo también esencialmente progresista». Y esto, para él, no es localismo, sino un intento de «mantener vivo el embate esencial, tanto de amor como de guerra, en pro del humanismo, la democracia y la libertad».

La función primordial del artista –piensa Tàpies– no es hablar de sí mismo, sino aparecer como una voz «colectiva» y «casi anónima». Y así ocurre en L’esperit català, que se presenta como un muro urbano en el que tienen cabida las reivindicaciones anónimas de un pueblo.

Esta obra formó parte de la colección de María Josefa Huarte, quien lo legó al Museo Universidad de Navarra en 2008.

INFORMACIÓN PARA EL VISITANTE

Dirección
Museo de Bellas Artes de Bilbao.
Museo Plaza, 2, 48009 Bilbao

Horarios
De miércoles a lunes de 10.00 a 20.00 horas.
Martes cerrado (salvo aperturas extraordinarias).
Cerrado el 25 de diciembre, el 1 y el 6 de enero.
24 y 31 de diciembre de 10.00 a 14.00 horas (Excepto coincidentes con Martes, día habitual de cierre).
El desalojo de las salas se inicia 15 minutos antes del cierre.

Precios
• General: 7 €
• Reducida: 5 € (estudiantes, menores de 25 años, mayores de 65 años y grupos a partir de 15 personas).
• Gratuita:
– Día del Museo (todos los miércoles)
– Amigos del Museo
– ICOM
– Menores de 12 años
– Menores de 25 años (domingos de 14.00 a 20.00 horas)
– Profesores, periodistas y guías acreditados.
– Discapacitados (si necesitan que una persona les acompañe para hacer la visita, a ésta se le aplica la tarifa reducida).
– Desempleados
• Bono Artean: 14 € entrada conjunta a los museos Guggenheim y Bellas Artes de
Bilbao.
Información
Teléfono 94 439 60 60
Fax 94 439 61 45
Web: www.museobilbao.com

FUENTES: Información cedida por el Departamento de Comunicación del Museo de Bellas Artes de Bilbao.