10 marzo, 2011

América descubre Protecturi

foto1El viaje que, a mediados del mes pasado, realizaba a Brasil y Perú el vicepresidente de PROTECTURI, Francisco de la Fuente, en su calidad de Director de la División para la Seguridad del Patrimonio Histórico de Prosegur ha servido –además de para que los profesionales iberoamericanos tengan conocimiento de primera mano de las experiencias de nuestro compañero- para que la Asociación para la Seguridad del Patrimonio Histórico llegue allende el océano y para tener ya, a aquel lado del “charco” el primer delegado de PROTECTURI.

En efecto, aprovechando la gran coincidencia de objetivos entre PROTECTURI y la división que Paco dirige en Prosegur, que ha asumido como suyos los principios fundacionales de Protecturi, los más de cien inscritos en la conferencia del Centro Cultural de Sao Paulo, así como los representantes del IBRAM (Instituto Brasileño de Museos), de la Organización de Estados Iberoamericanos (O.E.I.), Ibermuseos, y el organismo de la UNESCO denominado Blue Shield, tuvieron a través suyo conocimiento del trabajo en España de nuestra asociación.

En palabras del propio Francisco de la Fuente, a su regreso, “la experiencia ha sido magistral, ya que por un lado, les he podido contar ampliamente los métodos, procedimientos, conceptos y demás que se están utilizando actualmente en nuestros museos, y por otro, hemos podido conocernos, contrastar opiniones y conocer la realidad de los museos en Latinoamérica, y todo ello ha sido recibido con entusiasmo e interés creciente, ya que han podido descubrir una nueva forma de hacer las cosas, y conocer soluciones a problemas que les acucian y que les impide crecer y poner en valor los museos de toda la zona”.

En Iberoamérica la problemática es variada y en la actualidad el desarrollo de sus instituciones en seguridad del Patrimonio no alcanza los “ratios” Españoles y Europeos, necesarios para estar en disposición de organizar las exposiciones temporales que pongan en valor dichas instituciones.  Las condiciones de protección pasiva son inexistentes, y eso en edificios donde la carga de fuego, por condiciones constructivas y de diseño interior es elevadísima. Del mismo modo, los sistemas de seguridad en salas son inexistentes en general, y donde hay algo, el criterio de instalación no siempre es el correcto.

Por otra parte, las condiciones en que se realizan los transportes no son las adecuadas, sin criterios estrictos  y sin una operativa estudiada como debe ser. En general, tal y como se lo han transmitido a Francisco de la Fuente, la falta de un criterio de seguridad en condiciones está llevando a que los museos se están muriendo por falta de organización en general y de posibilidades para realizar las exposiciones temporales, que como sabemos son fundamentales para el mantenimiento de un museo en las debidas condiciones, ya que por falta de seguridad, organización etc., no cumplen los mínimos requeridos por los grandes museos para el préstamo de obras.

A pesar de ello, hay museos con unas colecciones impresionantes,  como el MASP (Museo de arte de Sao Paulo), la Pinacoteca del estado de Sao Paulo, el museo Larco en Lima, el museo del oro también en Lima, etc.

foto2Como concluía Francisco de la Fuente, “hay mucho trabajo por delante para ayudarles y hacer que tengan el nivel necesario para poner sus museos en el sitio que les corresponde, y yo creo que mi visita les ha hecho creer que pueden hacerlo de forma bastante mas fácil de lo que ellos mismos se creían, por lo que me doy por satisfecho y espero que este sea el inicio de una labor de ayuda que es muy necesaria” y que formaba parte además de los objetivos de PROTECTURI expresados en el Congreso de La Coruña.

El primer resultado visible de esta relación es la propuesta que Francisco de la Fuente elevó de tener un delegado de PROTECTURI en Brasil. Una propuesta que venía con un nombre y un perfil concreto, el de  Claudio Cecilio de Oliveira, Coordinador de seguridad de la Pinacoteca do Estado de Sao Paulo, el único museo que cuenta con una persona dedicada exclusivamente a la seguridad.

La formación, profesionalidad y desempeño de Claudio Cecilio de Oliveira se corresponde directamente con el espíritu de Protecturi, realizando una labor digna de todo encomio, y siguiendo la forma de trabajo de los museos españoles, aún sin haber tenido contacto con estos, es decir, de una forma totalmente autodidacta, sin apoyo de otras instituciones, siendo el ejemplo claro de cómo se deben hacer las cosas en el espíritu de protección del patrimonio histórico.

La propuesta de admitir a  Claudio Cecilio de Oliveira como socio de PROTECTURI fue aceptada, en principio mediante numerosos correos electrónicos, por la mayoría de los socios, a falta de que la próxima Asamblea lo ratifique y decida, en su caso, nombrarlo delegado de la asociación en Brasil.