7 mayo, 2013

Zurbarán, el maestro del pliegue

Zurbarán

El convento de Santa Clara de Sevilla parecía este viernes un cónclave de moda española. Alrededor de Elio Berhanyer, uno de los grandes de la alta costura nacional, estaban Modesto Lomba, Roberto Torreta, Francis Montesinos, Victorio & Lucchino, Ágatha Ruiz de la Prada, Juan Duyos, Ángel Schelesser… Todos reunidos en torno “al más grande diseñador que ha tenido España”, en palabras de Berhanyer, y que, curiosamente, no cogió nunca una aguja: Francisco de Zurbarán.

Y es que los cuadros de las santas mártires del pintor barroco han servido de inspiración a 11 diseñadores y a ocho discípulos andaluces de Berhanyer para crear 21 diseños que pueden verse desde este viernes en el Espacio Santa Clara. Santas de Zurbarán. Devoción y persuasión es el título de la original muestra que reúne nueve lienzos del artista, más otros ocho que salieron de su taller, con los diseños realizados por los modistos.

“Esos trajes nunca existieron, son diseños de Zurbarán a partir de telas y brocados que venían de Venecia en el siglo XVII. Tejidos fantásticos que no había entonces en España”, asegura Berhanyer, quien a pesar de sus 84 años sigue trabajando e imparte clases en la Universidad de Córdoba, en la cátedra que lleva su nombre. “Los mejores creadores españoles son, por este orden, Zurbarán, Fortuny, Balenciaga y, luego, Pertegaz. Después la cosa se pone difusa…”, asevera el modisto quien acudió a la presentación de la exposición con su Medalla de Oro de Andalucía colgada, uno de los muchos galardones que ha cosechado en su carrera.

La exposición, un proyecto largamente soñado por su comisario Benito Navarrete, exhibe los lienzos en el dormitorio bajo del antiguo convento. Allí, en una sala acondicionada especialmente para cumplir con los requisitos técnicos de los grandes museos, podrán verse nueve de los 23 cuadros de santas de Zurbarán que se conservan en todo el mundo. “Zurbarán puso de moda en España el retrato a lo divino. Eran señoras que se hacían pintar con los atributos de sus santas, con ricos trajes y en una actitud serena, sin transmitir el dolor del martirio”, apunta Navarrete, quien es también director de Infraestructuras Culturales y Patrimonio del Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS).

Los trajes, que estrenaron la pasada semana la bailaora Eva Yerbabuena y su compañía en un espectáculo que aunó moda, música barroca y flamenco, se muestran en el primer piso del convento, con una iluminación que ha merecido elogios de todos los participantes.

“Cuando analizas sus trajes te das cuenta de que era un verdadero creador de moda. Zurbarán fue criticado en su momento por atreverse a vestir así a las santas, nada nuevo incluso en nuestros días. Cuando quieres ir un poco más allá y dar un paso más, te caes”, comenta bromeando Modesto Lomba, quien ha vestido a santa Úrsula con un diseño basado en el color, “aparentemente sencillo, pero con un patrón muy complejo”.

Los sevillanos Victorio & Lucchino, encargados de recrear el atuendo de santa Isabel de Portugal, han apostado por el tejido. “Es una tafeta de seda que hemos encargado en Venecia con la que conseguimos crear distintos volúmenes. El traje guarda muchos guiños y el más importante no se ve: tiene el mismo dibujo del lienzo bordado por dentro en el cuerpo”, apuntan los creadores.

“He querido hacer una santa actual, que fuera como una heroína de cómic. Por eso he escogido plástico para el vestido y colores que podría llevar mi hija a una fiesta”, comentó Ágata Ruiz de la Prada, autora del traje de santa Águeda. Los modistos, algunos como Torreta y Montesinos acostumbrados a mirar a Zurbarán a través de las creaciones de Balenciaga —de quien se muestra un vestido de 1916 inspirado en santa Casilda—, están encantados de haber podido colaborar con el maestro del pliegue, con “el primer modisto español”, quien no necesitó nunca cortar un patrón para ser grande.

Por Margot Molina en El País.