2 abril, 2013

Vasconcelos: De Versalles al Palacio de Ajuda de Lisboa

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La idea original era traer a Portugal la exposición con la que la artista portuguesa Joana Vasconcelos se convirtió en la primera mujer en exponer en el Palacio de Versalles. Sin embargo, la muestra que hasta el próximo 25 de agosto podrá visitarse en el Palacio de Ajuda, en Lisboa, es mucho más grandiosa.

En total son 37 piezas -en Versalles había 15-, desde las más icónicas y emblemáticas de la artista lusa hasta nuevas creaciones, hechas específicamente para esta muestra, que parte con el desafío de repetir éxito de visitas, pues la de Versalles fue la exposición más visitada en París en los últimos 50 años, con más de 1.600.000 personas.

“Después de Versalles, para mí, estar en Ajuda tiene un fuerte simbolismo, pues significa poder estar en casa, en mi país, en mi ciudad, lo que es muy importante”, afirmó Joana Vasconcelos en la inauguración de la exposición, en la que sus obras, siempre sorprendentes e irreverentes, se mezclan en una simbiosis perfecta con la imponencia del palacio en el que vivieron los últimos reyes portugueses. Eso es precisamente lo que ha cambiado el sentir de esta exposición en comparación con Versalles, pues en el Palacio de Ajuda se han aprovechado también los aposentos privados, dando a la exposición un matiz más íntimo y permitiendo crear otras composiciones.

Es el caso de la obra creada específicamente para el cuarto de dormir de la reina lusa Maria Pia. Sobre una piel de oso que hace las veces de alfombra, Vasconcelos ha colocado una avispa gigante de la fábrica Bordallo Pinheiro recubierta con crochet azul de las Azores, un material que utiliza en otras composiciones creadas para estas zonas más íntimas y domésticas.

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También están en el palacio de Ajuda sus grandes obras, esos iconos de su estilo, irónico, extravagante y majestuoso, con el que Joana Vasconcelos ha sabido ganarse un lugar destacado en el arte contemporáneo portugués. Algunas de estas obras vienen de Versalles, como es el caso de Lilicoptère, el helicóptero creado con plumas rosas de avestruz y cristales Swaroski para el palacio de María Antonieta. Hay otras obras ya conocidas de la artista, como los gigantescos zapatos de Marilyn, hechos con ollas de acero inoxidable. Y también está A Noiva, un impresionante candelabro fabricado con tampones para la Bienal de Venecia de 2005, y que fue censurada en París porque no la consideraron apropiada.

Vasconcelos contó a ELMUNDO.es que solo por eso estuvo a punto de “no exponer en Versalles”, pues la censura de una de sus obras le cayó muy mal. Pero después recapacitó y pensó que exponer en el emblemático palacio parisino, aunque fuera sin A Novia, le permitiría mostrarla después en otros sitios. “Sin Versalles ahora no habría habido el Palacio de Ajuda”, reconoció la artista.

Entre las novedades para esta exposición están las obras A todo o vapor, hecha con planchas, y War Games, un coche con escopetas de plástico y osos de peluche. “Espero que los turistas que visitan Portugal descubran el patrimonio tan valioso que tenemos, como es el Palacio de Ajuda, y también conozcan mi obra”, afirmó Vasconcelos, que está trabajando en la transformación de un casilheiro (los ferris que cruzan el río Tajo) en una obra de arte, para llevarlo a la próxima Bienal de Venecia.

Por Virginia López en El Mundo