16 octubre, 2013

Van Gogh: busca las siete diferencias

-La exposición ‘Repeticiones’ en The Phillips Collection en Washington recoge 13 obras en las que el pintor neerlandés se copió a sí mismo
-El pintor se mira al espejo

1381308267_492675_1381310581_noticia_normalLos visitantes a la exposición Repeticiones podrían pensar que están viendo doble. La muestra, desde el sábado 12 de octubre en The Phillips Collection, en Washington, exhibe 13 ejemplos de obras de Vincent Van Gogh (Países Bajos, 1853-1890) en los que el pintor neerlandés se copió a sí mismo. “Las distintas versiones de una misma obra demuestran cómo Van Gogh no era solo un hombre atormentado, sino que también un artista que miraba cada cuadro con los ojos de un estudiante, de un estudiante que aprende de sí mismo”, explicó Dorothy Kosinsiki, directora del museo.

“Tras un examen exhaustivo de esta pequeña parte de su labor, el espectador se puede crear una visión más creativa y completa de la vida personal y de los cuadros de este pintor; unas obras que representan sus dudas, que muestran su perfeccionismo, su interior, su necesidad de ser preciso, de ser técnico, de ser sexi y cerebral”, continúo una emocionada Kosinsiki, durante la presentación de la que es la primera exposición en Washington en 15 años del pintor holandés. La colección es el resultado de una labor de recuperación que ha durado ocho años en los que se han juntado pinturas que provienen de todos los rincones de EE UU y el mundo; “una muestra que no hubiera sido posible sin la ayuda de museos tan importantes como el MoMA, el Museo de arte de Cleveland, el de Filadelfia y el Musée d’Orsay de París, entre otros”.

Hacer distintas versiones de una misma obra fue algo muy valorado durante el siglo XIX pero venido a menos a principios del siglo XX e, incluso, condenado en algunos países con el paso del tiempo, explicaron desde el museo. El análisis de los 13 ejemplos que acompañan a Repeticiones y que ha sido elaborado por un equipo de restauradores mediante radiografías e imágenes digitales de alta resolución revelan cómo era el proceso de trabajo de Van Gogh, cómo creaba cada obra. “Enfatizan la persistencia y la vitalidad de su método a lo largo de toda su carrera en sitios tan importantes durante su vida como fueron Paris, Arlés, Saint-Rémy y Auvers”, continuó la presidenta. Entre los cuadros emblemáticos de Van Gogh que forman parte de la muestra están: La arlesiana, La mecedora, El cartero y El dormitorio en Arlés, entre otras. El pintor declaró en más de una ocasión que para él, las distintas copias le ofrecían la oportunidad de mejorar su composición inicial. “Muchas veces son la prolongación de una idea como ocurre en el caso de El Cartero, en las seis versiones que hizo Van Gogh de este cuadro, se puede apreciar las distintas personalidades de este personaje mediante la adición de nuevos objetos, el cambio de expresiones de su cara o la elaboración de distintos fondos”, prosiguió Kosinsiki. El artista posimpresionista llegó a pintar 900 cuadros y 1.600 dibujos.

La exposición está ordenada cronológicamente y tiene como símbolo dos obras con la misma temática, el Boulevard Mirabeau de Provence, elaboradas por Van Gogh en 1889, un año antes de su muerte: Zapateros callejeros en un camino (propiedad de The Phillips Collection) y Los árboles de copa amplia (procedente del Museo de Arte de Cleveland). “La colección está inspirada en las similitudes y diferencias de estos dos trabajos jamás reunidos en Washington con anterioridad”, señaló Kosinsiki. “Ambos cuadros fueron elaborados cuando el artista vivía en Saint-Rémy, Provenza. Lo primero que se percibe son las distintas tonalidades, siendo el más oscuro el que procede de Cleveland. Además, uno fue pintado en el propio Boulevard y el otro en estudio, este último es el de The Phillips Collection, en el que hizo ciertas mejoras como destacar una de las farolas de la calle, agregar más líneas en los árboles y añadir un nuevo personaje cavando al lado derecho de la obra”, concluyó la presidenta. Los dos cuadros fueron adquiridos por galerías estadounidenses en la década de los cuarenta y para los ojos del espectador parecen un calco uno de otro, sino fuera por las distintas tonalidades.

Van Gogh comenzó a hacer distintas versiones de sus composiciones en 1884, y llegó a hacer más de 20 pinturas distintas de tejedores en lienzo y en papel, una obra a la que él mismo denominó répétitions. Esta actividad la continuó haciendo a lo largo de su trayectoria artística con determinadas obras; “de forma que intentaba extraer la esencia de un motivo dándole numerosas variaciones”. Además de crear distintas versiones de sus pinturas, Van Gogh honró a varios artistas como Matthijs Maris, Jules Breton, Rembrandt y, especialmente, a Jean-François Millet. La exposición estará en Washington hasta el 26 de enero y luego viajará a Cleveland, donde se inaugurará el próximo 2 de marzo.

 

por Carolina García, EL PAIS