1 abril, 2015

Un ladrón de arte llamado Helmut Newton

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Arnold Böcklin fue uno de los pintores favoritos de Adolf Hitler, que llegó a recopilar hasta once obras suyas antes de morir. Una de las que nunca pudo conseguir fue Familia de Tritón, pintada por el surrealista suizo en 1880 y que permaneció en el Kaiser Friedrich Museum de Magdeburgo hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. Entonces desapareció sin dejar rastro. Siempre se pensó que fue una obra robada en los últimos coletazos del conflicto, y ahora parece que se sabe quién es la persona que ha guardado durante años el cuadro: el fotógrafo Helmut Newton, que lo ha utilizado de atrezo para sus imágenes en dos ocasiones.

La pinacoteca alemana compró el cuadro en 1907 y estuvo en sus galerías hasta 1943, cuando por miedo a los bombardeos británicos se trasladó a unas minas de sal de Stassfurt. Horas antes de la llegada de las tropas americanas en 1945 un incendio se propagó por los pasillos de las minas provocando el caos y la desaparición de muchas de las obras de arte que se encontraban allí, entre ellas la de Familia de Tritón de Arnold Böcklin.

Nadie sabe si fueron los propios nazis, los americanos, los soviéticos o algún ciudadano avispado los que expoliaron el cuadro que se guardaba en las minas. El museo de Magdeburgo perdió hasta 400 obras con la Segunda Guerra Mundial.

Cuando ya pocos pensaban volver a ver a la Familia Tritón, la obra de Böcklin apareció en el lugar más inesperado, en una fotografía de Newton en 1977. En ella Jenny Kapitan, una de sus modelos favoritas, posa en la pensión Dorian en Berlín con una pierna escayolada, una muleta y un collarín. Al fondo, encima de la cama, un cuadro que sonaba familiar a los responsables del museo Kaiser Friedrich. En un primer momento se pensó que sería una reproducción, o que era propiedad del propio hotel y fue usado como elemento decorativo por Helmut Newton.

22 años después el cuadro vuelve a aparecer. De nuevo en una fotografía. Y otra vez tomada por Newton. En esta ocasión en un retrato de la modelo de Playboy Yvonne Honsa, en un apartamento de Monte Carlo. Esta casualidad no pasó desapercibida para Andrea Linnebach, una experta en la obra de Böcklin que trabaja en la Universidad de Kassel.

Es difícil que sea una reproducción, ya que no se conoce ninguna réplica de un cuadro de Böcklin y las medidas coinciden exactamente con el original

En 2008 el museo de Magdeburg conoce el descubrimiento de Linneback y comienza a inverstigar y a pedir información, sin éxito, sobre las fotografías y el cuadro a la viuda del autor, June. Pero ¿es el cuadro real del autor o se trata de una simple copia? Según informa The art newspaper, es difícil que sea una reproducción, ya que no se conoce ninguna réplica de un cuadro de Böcklin, además las medidas coinciden exactamente con el original. A esto se une la dificultad de que fuera una imitación originada después de la guerra, ya que sólo se guarda una fotografía en blanco y negro de Familia de Tritón.

El mismo medio recoge una declaración de Matthias Harder, comisiario de la Fundación Helmut Newton de Berlín, que ha manifestado no saber nada de la pintura, pero que asegura que “no puede ser el original de Böcklin”.

El descubrimiento de esta obra sería un hallazgo sin precedentes para el Kaiser Friedrich, pero también podría solucionar muchas dudas acerca del paradero de muchas de todas aquellas desaparecidas en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial en aquella mina de sal.

Por Javier Zurro en El Confidencial