27 noviembre, 2013

Un estudio vincula el claustro de Palamós a la Catedral Vieja de Salamanca

Claustro-Palamos

El claustro románico de Palamós, el mismo que pasó de recreación histórica a bien de interés nacional en apenas unos meses y que, pese a las dudas sobre su supuesta autenticidad, la Generalitat decidió proteger como monumento histórico, sigue alimentando su misterio.

Así, después de que la conselleria de Cultura descartase en un primer momento su autenticidad apoyándose en un informe técnico que hablaba de «recreación historicista de propia del interés que despertaba el románico durante los siglos XIX y XX» y reculase más tarde para decidir catalogarlo como monumento histórico, un estudio presentado ayer en Girona sitúa ahora el origen del conjunto arquitectónico en la antigua catedral de Salamanca.

Este nuevo estudio, firmado por el doctor en Cristalografía y Mineralogía de la Universidad de Barcelona, Màrius Vendrell, y el historiador de la Universidad de Girona, Gerard Boto, descubridor del conjunto y primero en reivindicar su autenticidad, sostiene que el claustro corresponde al de la antigua catedral de Salamanca, desmontado en 1783 sin que se instalase otro nuevo, ya que dos años más tarde se optó por construir en su lugar el actual, de estilo neoclásico.

Según estos expertos, y pese a que no existe documentación relativa a la venta o el expolio del claustro, los análisis confirman que las galerías están elaboradas con piedra de Villamayor, ampliamente utilizada en la capital salmantina. La medida de la anchura de los pasadizos del claustro de la antigua catedral de Salamanca, que se desmontó al verse afectado por el terremoto de 1755, también encajan con la de los de Palamós.

El análisis estilístico y los sistemas constructivos llevan también a estos expertos a evidenciar la procedencia del monumento que llegó a la Costa Brava procedente de Ciudad Lineal en Madrid, donde permaneció instalado de 1931 hasta 1959.

Por ABC.