15 septiembre, 2014

Un cura herido y su asistenta muerta en el atraco a una casa rectoral de Padrón

rectoral

Una mujer ha muerto y un sacerdote ha resultado herido tras sufrir un asalto en la casa rectoral de la parroquia de Cruces, en el municipio de Padrón.

La mujer fallecida se llamaba María Soto. Tenía 78 años, era natural de una parroquia de Vila de Cruces, en la comarca del Deza, y llevaba 26 trabajando de asistenta para el cura, Ramón Barral.

El asalto se produjo sobre las nueve de la noche de ayer. Tres individuos, dos a cara descubierta y uno encapuchado, llamaron a la puerta. Les abrió María Soto. Al parecer uno de ellos iba armado. Irrumpieron en la casa y le dieron una paliza al cura y a la mujer, a los que ataron y amordazaron.

Al parecer, la asistenta logró soltarse y se puso a gritar lo que hizo que los ladrones le apretaran más la mordaza, con lo que podrían haberle provocado la muerte por asfixia, aunque esa hipótesis aún no ha sido confirmada, a la espera de lo que determine la autopsia. Tras el asalto el sacerdote llamó a su hermana, que dio la alerta.

Robaron el coche del párroco

Los asaltantes robaron en su huida el coche del párroco. El cura fue trasladado en ambulancia al Hospital Clínico de Santiago poco antes de la dos de la madrugada. Según el testimonio de un vecino que consiguió hablar con él después de la medianoche, estaba «mazado y aturdido». Ese mismo vecino dice que el sábado vio a tres individuos en una furgoneta blanca rondando por la aldea. Y que le pareció sospechoso.

Al sacerdote esta mañana le han dado el alta hospitalaria. Poco después de las doce ha regresado a la casa, donde ha hablado con la Policía Judicial. Le acompañaban sus hermanos. Allí se ha personado la titular del juzgado número dos de Padrón para hacer una reconstrucción del crimen. Ramón Barral abandonó la casa poco después de las dos de la tarde en un coche policial. Tiene magulladuras en la cara y un ojo amoratado.

Controles de la Guardia Civil

Un amplio dispositivo de la Guardia Civil, Policía Judicial, la jueza de guardia de Padrón y la forense han estado en la vivienda hasta altas horas de la madrugada.

La Policía Judicial ha vuelto esta mañana a la casa para buscar más pruebas. La rectoral está acordonada. Y la Guardia Civil ha establecido controles en las inmediaciones para intentar atrapar a los tres asaltantes y localizar el vehículo.

No es la primera vez que la rectoral de Cruces sufría un asalto, según el testimonio de un hermano de la mujer fallecida.

Hace una semana, el lunes día 8, se celebró en el santuario de la parroquia la fiesta de Nosa da Señora de A Escravitude. Hubo misas todo el día, muchos feligreses y muchas donaciones para el cepillo.

Condena del arzobispado

El Arzobispado de Santiago ha emitido un comunicado en el que lamenta los hechos, da el pésame a la familia de María Soto y proclama que confía «en que las actuaciones de las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado conduzcan al esclarecimiento de los hechos y a la pronta puesta a disposición judicial de sus autores».

Por Uxía López en La Voz de Galicia.