21 febrero, 2013

Un Banksy desaparecido en Londres reaparece en una subasta en EE.UU.

Un mural callejero atribuido al artista británico Banksy que desapareció de Londres la semana pasada figura en el catálogo de una casa de subastas de Miami (Estados Unidos) que lo sacará a la venta este sábado, informa la cadena BBC.

«Slave Labor (bunting boy)» (Tarea esclava -el chico de los banderines-) decoraba hasta el pasado miércoles la pared de una tienda de una conocida cadena de venta de productos a bajo precio en el barrio de Wood Green, al norte de la capital británica.

Un experto en arte callejero consultado por la BBC asegura que el mural, en el que se puede ver a un niño cosiendo con una máquina de coser pequeñas banderas del Reino Unido, es obra del esquivo artista de Banksy, que trabaja en el anonimato y no suele reconocer sus obras.

La casa Fine Art Auctions en Miami sacará a subasta este sábado la pieza dentro de su colección Arte moderno, contemporáneo y callejero, por un precio estimado entre 500.000 y 700.000 dólares (374.500 y 524.300 euros) y ya ha negado que proceda de un robo.

La empresa afirma que el mural pertenece a «un conocido coleccionista» que ha firmado un contrato para asegurar que «todo está en orden» y que la obra saldrá a la venta con plenas garantías legales.

Campaña en internet

Las explicaciones no han convencido a los vecinos de Wood Green, que han iniciado una campaña en internet para pedir a Fine Art Auctions que pare la subasta y devuelva la pieza a Londres. Las autoridades locales aseguraron a la BBC que los residentes de la zona están «verdaderamente atónitos y decepcionados» por la desaparición del mural, que desde su creación en mayo de 2012 «atraía a visitantes de toda la ciudad».

Las autoridades buscan a los dueños del edificio para ver si el mural fue retirado con su permiso

«Banksy dio esa obra de arte libremente a la comunidad, a la que se la han arrebatado ahora para ser vendida con un enorme beneficio», indicó a la cadena británica una fuente del ayuntamiento de ese barrio. Los vecinos vieron el miércoles andamios y toldos sobre el mural, de 122 por 152 centímetros, y solo dejaron un hueco en la pared cuando se retiraron, dos días después.

La tienda a la que la pared recubría, que tampoco descubrió lo ocurrido hasta encontrar el hueco, no se ha hecho responsable del robo al argumentar que ellos no poseen el edificio, y las autoridades buscan ahora a los dueños del inmueble para descubrir si el mural fue retirado con su permiso.

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