4 febrero, 2016

Tres obras de la última etapa de Picasso se exponen por primera vez en Barcelona

El Museo Picasso incorpora por primera vez, y de manera temporal hasta el 20 de junio, tres obras de la última etapa del artista malagueño, “Mujer y tocador de aulos II”, “El jugador de cartas II” y “Le déjeuner sur l’herbe (après Manet)”, procedentes del Louisiana Museum of Modern Art de Dinamarca.

Se trata de tres lienzos del último período del artista, de entre 1956 y 1971, y tanto “Mujer y tocador de aulos II” como “El jugador de cartas II” es la primera vez que se pueden ver en España, mientras que “Le déjeuner sur l’herbe” nunca había viajado a Barcelona, según ha destacado el director del centro, Bernardo Laniado-Romero.

La conservadora Malén Gual ha señalado que “Mujer y tocador de aulos II” fue realizada el día 18 de abril de 1956 en Cannes, una jornada en la que el artista trabajó en cinco obras prácticamente iguales, con una representación de una figura femenina tumbada, al lado de una figura masculina sentada.


Gual ha argumentado que, en ese período posbélico, Picasso se instaló en la Costa Azul, abriéndose una nueva dimensión en su trayectoria con pinturas en las que proliferaron escenas pastorales, de faunos, centauros o parejas bucólicas.

En este caso, la figura masculina toca un aulos, un instrumento de la Grecia clásica, en una imagen sin perspectiva y que transmite “placidez y paz mediterráneas”.

La segunda obra que se exhibe en la sala 16, contrapuesta igual que la primera a algunos de los grabados que se conservan en el museo barcelonés con las mismas temáticas, es “Le déjeneur sur l’herbe (après Manet)’, del 30 de julio de 1961, basada en este cuadro del pintor francés.

La conservadora ha resaltado que Picasso siempre mostró interés en otros artistas del pasado, como el mismo Velázquez, pero más que realizar simples copias o transposiciones literales, utilizaba estos trabajos como ‘un espacio de debate creativo’.

En su cuadro, cambia el número de personajes originales y centra su mirada en el personaje llamado ‘le causeur’ y en las dos mujeres protagonistas, anulando a uno de los dos personajes masculinos, a la vez que cambia el formato de horizontal a vertical y convierte el color verde en el predominante.

Malén Gual pone de relieve que esta preeminencia del verde contrasta ‘con la claridad que emana de las dos mujeres protagonistas’.

Pablo Picasso trabajó en la serie sobre ‘Les déjeneurs sur l’herbe’, de agosto de 1959 a junio de 1962, creando un total de 27 pinturas, más de 150 dibujos, 6 grabados sobre linóleo, una punta seca, una litografía y 18 cartones para escultura.

La pintura que se exhibe en Barcelona sólo se había visto en España en la década de los años noventa en el Museo de Arte Reina Sofía, en Madrid.

La última de las piezas que se podrá ver hasta el mes de junio es ‘El jugador de cartas II’, del 30 de diciembre de 1971, cuando un nonagenario Picasso ‘demuestra que no se repite nunca a sí mismo’.

El Museo Picasso incorpora por primera vez, y de manera temporal hasta el 20 de junio, tres obras de la última etapa del artista.

En este cuadro, que participó en la exposición del Palacio de los Papas de Aviñón en 1973, recoge en una sola imagen a un hombre con sombrero, que es a la vez el viejo pintor, así como las figuras del matador y el mosquetero, además de elementos característicos de las obras cubistas como el jarro, el vaso y los naipes.

Gual ha resaltado que, igual que ocurre en otras obras de esta etapa, se constata que fue ejecutada con ‘vehemencia’, con pintura espesa y fluida, con chorretones, empastes, dejando huella visible del pincel. ‘Se ve como Picasso juega con la materia, con las texturas’, ha apuntado.

Gracias a la política de intercambios del Museo Picasso, en junio próximo un total de 27 dibujos de la colección barcelonesa recalarán en el Louisiana Museum para su exposición ‘Picasso before Picasso’.

Noticia: EFE 

Fotos: Quique García /EFE