14 agosto, 2013

Tras el linaje de ‘La Gioconda’

Cripta

Un paso menos para saber si Lisa Gherdini realmente es «La Gioconda». Ayer se abrió en Florencia la tumba de sus familiares bajo el pretexto de realizar una comparación genética mediante el examen del ADN de los restos del marido de la Mona Lisa, Francesco di Bartolomeo del Giocondo, delfín de una de las más importantes familias florentinas, y de sus hijos.

Los restos de la familia se encuentran sepultados en la cripta de Los Mártires, detrás del altar mayor de la Santísima Anunciación, en el complejo de Santa Úrsula en Florencia, que desde hace dos años es el escenario de la excavación llevada a cabo por las autoridades de la provincia de Florencia en coordinación con el Comité Nacional para la Valoración de los Bienes Históricos. Por eso, la cripta ha sido abierta trescientos años después para este último y definitivo examen, informa Efe.

El famoso cuadro de «La Gioconda», la mujer de la sonrisa indefinible que a principios del siglo XVI posó para Leonardo da Vinci y quedó representada en el lienzo más representativo del genio renacentista, sigue siendo un misterio. De hecho, todavía inspira las más diversas hipótesis entre los investigadores, hasta el punto de que se ha llegado a asegurar incluso que fue un muchacho quien realmente sirvió como modelo para ser pintado por Leonardo Da Vinci, una tesis que acogen con mucho escepticismo los expertos del Louvre.

El misterio de su sonrisa difícilmente se resolverá, pero el misterio de su identidad, uno de los más célebres de la historia del arte, puede estar cerca de concluir una vez se haga el examen del ADN.

Según los estudios de Silvano Vincenti, antropólogo y director del Comité Nacional para la Valoración de los Bienes Históricos, la noble florentina y modelo de Leonardo da Vinci podría haber sido enterrada a su muerte, en 1542, en el mismo lugar donde el pasado mes de marzo se encontraron ocho esqueletos que podrían haber pertenecido a la época en la que «La Gioconda» fue enterrada.

«Los restos han sido sometidos a la prueba del carbono-14 para vislumbrar el periodo histórico al que pertenecen, a un examen histológico para verificar la edad de los cuerpos, a un test de metales pesados para individualizar la posible presencia de enfermedades y a unas pruebas de ADN», especificó Vincenti.

La antigüedad de cinco de los cuerpos analizados no coincidió con la que deberían tener los restos de la supuesta Mona Lisa, pero los otros tres esqueletos sometidos a la prueba del carbono-14 sí que fueron compatibles con la supuesta edad con la que murió Lisa Gherdini, lo que supone una esperanza para que el capítulo pueda llegar a su fin una vez que las muestras genéticas sacadas de los tres esqueletos sean confrontadas con los de los restos del marido y los hijos de «La Gioconda», enterrados juntos en la iglesia de la Santísima Anunciación de Florencia.

El mundo científico espera que, después de las pruebas, se esclarezca el misterio de la identidad de la mujer más influyente y enigmática de la historia del arte.

Por J.C.Delgado en ABC.