17 septiembre, 2018

Tecnología geoespacial para salvar al ‘Guernica’ del fuego

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El Museo Reina Sofía trabaja desde hace dos años en un método revolucionario para proteger sus obras de arte

El talismán contra la violencia, que nació de la muerte y terminó convertido en un icono de la paz, es demasiado grande para huir del fuego sin problemas. Allí por donde cualquier cuadro puede girar, los más de siete metros de largo y casi cuatro de alto atascarían la huida de Guernica del Museo Reina Sofía. Nunca ha sido descolgado de esa pared. Para sacarlo —como siempre han apuntado los conservadores y la dirección hasta el momento— habría que desenrollarlo y el lienzo de más de 200 kilos no aguanta ni una tortura más: la obra de Picasso se enrolló y desenrolló más de 90 veces —en una gira por 38 exposiciones internacionales— antes de llegar a la institución que lo muestra, custodia y conserva.

Hace 37 años llegó enrollado desde Nueva York y antes de que saliera del Casón del Buen Retiro hacia el Reina Sofía, en julio de 1992, hubo que ensayar los movimientos en una maqueta. Los expertos simularon el desplazamiento cruzando las laberínticas estancias del antiguo hospital diseñado por Sabatini. Para auparlo a la segunda planta se construyó, incluso, un montacargas, que también se contempla en el nuevo plan de emergencias, puesto en marcha tras el informe del Tribunal de Cuentas de 2015. Allí se aseguraba que el plan de autoprotección no se actualizaba desde 2009. El reciente incendio del Museo Nacional de Brasil, en São Paolo, ha vuelto a poner el foco sobre las medidas de seguridad en los centros de arte.

“Decidimos crear un protocolo innovador que contemplara la operativa de evacuaciones y rescate de las obras de arte”, explica a EL PAÍS Javier Pinto, arquitecto responsable de PROCOERS, un proyecto que desarrolla el Museo Reina Sofía y la Universidad Complutense de Madrid, financiado por el Ministerio de Economía desde 2016. En seis meses estará el proyecto listo para poder licitar la creación del software que dé a luz un proyecto revolucionario, inspirado en la tecnología Sistema de Información Geográfica (SIG), el mismo que utiliza Google Maps para elegir la mejor ruta para llegar a un destino. Una tecnología familiar para un caso de salvamento extraordinario. “La innovación no está en la tecnología, sino en su aplicación a la protección de las colecciones del museo”, añade Pinto. Una comisión ministerial reúne a otros museos y son informados de los avances de este procedimiento pionero y “multiusuario”. En cuatro años habrá contado con un apoyo de 70.000 euros. El coste del desarrollo sumará, aproximadamente, unos 400.000 euros cuando se licite su ejecución y para esa fase final se espera atraer la inversión de empresas tecnológicas o aseguradoras.

Se ha creado un big data con la información cartográfica y alfanumérica del museo, y los expertos están a un paso de crear una herramienta capaz de prever y proponer soluciones inmediatas en caso de emergencia. No hay referencias de una base de datos similar a la que construye este equipo de conservadores, restauradores, seguridad, químicos y arquitectos. El sistema de información geográfico dinámico tendrá monitorizado cada sala en tiempo real, podrá calcular el aforo de cada estancia, tendrá geolocalizadas las obras de arte, alertará de los riesgos y lo más importante: será capaz de proponer la mejor ruta de evacuación a los vigilantes de sala a través de dispositivos móviles.

10 minutos menos
Se ha logrado rebajar en más de diez minutos el tiempo de evacuación del ‘Guernica’. Con el antiguo plan, el cuadro debía zigzaguear hasta encontrarse con una puerta por la que no cabía. Para sacarlo hasta el montacargas se debía desmontar una pared de DM atornillada. La nueva ruta, surgida gracias al SIG, es más directa y efectiva, sin paredes. “Un formato tan especial como el de este cuadro necesitaba la eficacia máxima en su evacuación. Ahora estamos invirtiendo mucho tiempo en hacer eficaces las operaciones de salvamento y eliminando los elementos que interrumpen la salida de público y obra de arte”, cuenta Jorge García Gómez-Tejedor, jefe de restauración del Museo Reina Sofía.

Si hace 24 años los especialistas idearon una maqueta, ahora lo realizan con tecnología 3D La nueva ruta de fuga se implantó, después de formar a todo el personal, en abril de 2017, con la exposición temporal Piedad y terror en Picasso. Este hallazgo reduce el peligro de destrucción de la obra y facilita el movimiento de un cuadro que nunca ha sido prestado desde que está en España. El museo siempre lo ha rechazado porque “cualquier movimiento del cuadro, debido a que sus grandes dimensiones hacen imposible evitar las vibraciones y los riesgos que conllevaría su manipulación”, según un informe del Reina Sofía elaborado cuando era dirigido por el actual ministro de Cultura, José Guirao.

PLAN TRAS EL TERREMOTO DE LORCA
Ningún museo nacional tiene desplegado hoy íntegramente las recomendaciones contempladas en el Plan de Protección de Colecciones ante Emergencias, elaborado a raíz de la catástrofe de la población murciana de Lorca, en 2011.

El terremoto se cobró la vida de nueve personas y destruyó una parte muy significativa del patrimonio y de los bienes culturales de la localidad.

Fue el detonante para la creación del Plan Nacional de Emergencias y Gestión de riesgos en el patrimonio nacional que, sin embargo, sigue sin implementarse.

Noticia original de El País
Foto: Andrea Comas