23 junio, 2016

¿Taladrar una muralla de casi mil años para colocar los andamios de luces y sonido? Sí, pasa en Almería

Es el monumento icónico de la ciudad. Comenzó a construirse en el año 955 con una función defensiva. Es uno de los conjuntos monumentales y arqueológicos árabes más importantes de la Península Ibérica y fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC), en 1931. Sin embargo, sus murallas han sido taladradas para la colocación de los andamios para los focos de luz y el sonido para un evento cultural organizado por el Ayuntamiento de la capital y la Junta de Andalucía. La Alcazaba de Almería  posee tres recintos amurallados, el que resultó directamente afectado fue el tercero, que es el lugar donde se realizó el espectáculo, según ha informado el diario local Noticias de Almería. Esta, la más afectada, se consideraba la parte más moderna y mejor conservada de todo el conjunto… hasta esta semana.

La Junta de Andalucía admitió la gravedad de lo ocurrido y manifestó que no es la primera vez que ocurre con los conjuntos patrimoniales. No con esa gravedad, claro. Sin consultar a ningún miembro de un equipo arqueológico o de conservación, el personal encargado de montar el espectáculo abrió cerca de 15 agujeros de las paredes del Patio de Armas, junto a la Torre de la Pólvora para fijar la instalación de focos de un espectáculo relacionado con El Festival del Siglo de Oro. Al ser Bien de Interés Cultural, La Alcazaba está sujeta a las exigencias de la Ley de Patrimonio y, por tanto, algún responsable debía supervisar cualquier acción o montaje que pudiese afectar la estructura. Hubiese sido lo habitual, si se considera que justo en estos días se acordonó la parte norte de La Alcazaba por “riesgo grave” de desprendimiento. El año pasado, también estuvo cerrada a las visitas por el mismo motivo.

Según publicó el periodista Miguel Cabrera, actualmente, no existe ningún arqueólogo o técnico contratado como parte del conjunto debido a que la Junta de Andalucía decidió eliminar la plaza de arqueólogo que tenía desde enero de 2015. La Alcazaba tampoco posee unas normas de uso, que contemple la presencia de un arqueólogo o técnico que lo supervise. La Alcazaba de Almería fue declarada Monumento histórico-artístico (Decreto de 3 de junio de 1931) perteneciente al Tesoro Artístico Nacional, y así aparece publicado en La Gaceta de Madrid en el año 1931 (4 de junio de 1931, reconociéndose desde ese momento su importancia histórica, arqueológica y artística. Por Decreto de 128/1989, de 6 de junio, se crea el Conjunto Monumental de la Alcazaba de Almería, como unidad administrativa dependiente de la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura en Almería.

El Ránking del horror 

No son pocos los desmanes contra conjuntos y monumentos históricos. El Anfiteatro Romano de Mérida (a punto) de convertirse pista de pádel en el año 2015. La idea no llegó a buen puerto, pero estuvo a punto. En marzo de 2015, la Junta de Extremadura autorizó que el torneo World Padel Tour se celebrara en el conjunto histórico del anfiteatro romano de Mérida, un monumento del año 25 A.C declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Los argumentos que utilizaron el gobierno local y regional para dar luz verde se sostenían en dos grandes pilares: el proyecto presentado era “modélico” en lo que a la seguridad de la estructura se trataba -sí, un portento de explotación- y se obtendría a cambio un beneficio de casi un millón de eurostras una inversión de inicial de 70.000 euros. Vamos, ¡un ganar-ganar! La indignación y la movilización fue tal, que los organizadores del torneo, previsto para mayo de ese año, desistieron y buscaron otro lugar.

Pero hay más. Ocurrió hace ya cuatro años. En 2012, la anciana Cecilia Giménez intentó restaurar el EcceHomo pintado en uno de los muros de la iglesia del Santuario de Misericordia de la localidad zaragozana de Borja. El resutltado, a tal punto lamentables, originó el rechazo y la popularidad. El asunto venía de lejos, ya en varias ocasiones Cecilia Giménez habí la pintura realizada el siglo pasado por Elías García Martínez. El salitre y la humedad de la pared habían acabado por borrarla casi por completo y ella, inocente y solícita, no había  hecho más que atender a sus buenas intenciones. Así que ni corta ni perezosa, cogió una foto del original y se dedicó a lo suyo: retocar.Hasta ahora se había centrado en la túnica. Pero las evidencias muestran mucho más que eso. Ojos. Boca. Pelo…

Por Karina Sainz Borgo en Vozpópuli