9 diciembre, 2013

Sicilia Blinda su patrimonio

-El Gobierno regional bloquea el préstamo de 23 obras maestras de la isla, que ya no viajarán para exposiciones en el extranjero

caravaggio5--644x500Sicilia, que conserva un riquísimo patrimonio artístico, ha cambiado radicalmente su política de préstamos de obras, harta de ser tratada injustamente. A partir de ahora, el arte de Sicilia será para gozo y disfrute de los sicilianos, y también para los turistas que lleguen a la isla y paguen para verlo. Este es el mensaje que ha querido dar el Gobierno regional de Sicilia, al bloquear el préstamo de 23 obras maestras, entre las más importantes de la isla, para diversas exposiciones en el extranjero. Algunas de ellas ya habían participado recientemente en muestras en Estados Unidos. Por ejemplo, se ha prohibido que viajen fuera de Italia pinturas de Caravaggio y Antonello da Messina; el maravilloso tesoro de plata de Morgantina (del periodo helenístico, 240 a.C.), que fue devuelto a Sicilia en 2010 por el Metropolitan de Nueva York; o el famoso Auriga de Mozia, una escultura de mármol creada para celebrar los juegos olímpicos antiguos entre el 480 y el 470 a.C. y que fue sacada a la luz en 1979, durante las excavaciones arqueológicas en el mar, delante de la ciudad siciliana de Marsala.

El decreto del Gobierno regional dice que los préstamos a museos extranjeros «no han producido beneficios a Sicilia» y tampoco se han hecho bajo «condiciones de reciprocidad en el intercambio de préstamos con otros museos, que a menudo ofrecían, a cambio de las obras de arte sicilianas, trabajos de inferior valor cultural y de menor fama». En definitiva, Sicilia ha dicho basta y no está dispuesta a que le den gato por liebre: si hay intercambio, se realizará solo en casos muy excepcionales; además, tendrán que tener el mismo nivel de calidad y la institución que quiera en préstamo alguna de las obras que tienen la aprobación para viajar al extranjero deberá pagar una cantidad de acuerdo a las tarifas establecidas en el decreto.

Crisis de los museos

Este cambio en la política cultural de Sicilia refleja la inquietud del Gobierno regional por la crisis de sus museos. El objetivo es atraer más turistas a la isla. Una iniciativa que llega de la mano de Rosario Crocetta, el primer gobernador de izquierda de Sicilia, que ganó las elecciones regionales en octubre del 2012, y con una mezcla de comunismo, homosexualidad declarada y devoción a la Virgen María, además de estar condenado a muerte por Cosa Nostra, ha prometido a los sicilianos llevar a cabo «la revolución de la dignidad». En virtud de su particular estatuto regional de autonomía, Sicilia puede decidir su propia política cultural. En este terreno de los préstamos, el Gobierno siciliano va contra la tendencia italiana que ha sido especialmente generosa en el curso de los últimos años.

«The New York Times» se ha hecho amplio eco de este cambio de Sicilia en su política cultural de intercambios y recoge algunas voces que expresan comprensión y preocupación, porque varios museos americanos tenían ya programas exposiciones con préstamos procedentes de Sicilia.

Continuos saqueos

Hasta hace poco, Sicilia había sido víctima durante muchos años de un continuo saqueo de sus obras de arte, que terminaron en museos de medio mundo, especialmente americanos. Algunos, como el Metropolitan y el Getty de Los Ángeles, devolvieron obras importantes. Por ejemplo, la famosa estatua de Afrodita (también conocida como Venus de Morgantina), robada en los años 70 y vendida al Getty, fue devuelta a su patria, al Museo Arqueológico de la ciudad siciliana de Aidone, en 2011. Se ponía así fin a una dura controversia durante muchos años. La Venus de Morgantina llegó a convertirse en un símbolo de la complicidad de muchos museos, sobre todo americanos, en el comercio ilícito de obras de arte.

Situación dramática

El problema para Sicilia es que muchas de esas obras maestras se conservan en pequeños museos que luchan para subsistir y atraer visitantes. Por ejemplo, el citado museo de Aidone ha necesitado nueve años para reparar y poner en funcionamiento su ascensor, a causa de diversos problemas, incluidos algunos de tipo burocrático. De nada sirvieron las protestas de muchos ancianos y discapacitados que se vieron privados de visitar la planta superior de este pequeño, pero precioso museo, que conserva también el extraordinario tesoro de plata de Morgantina.

Desgraciadamente para los museos sicilianos, los turistas visitan sobre todo las áreas arqueológicas de Agrigento, Siracusa y Taormina, y solo el 13% de esos turistas va también a los museos. El museo de Aidone solo fue visitado por 13.410 personas en el pasado año. La Legambiente siciliana ha denunciado reiteradamente la situación dramática que viven los museos de la isla, como el de Piazza Armerina. Su museo, inaugurado hace dos años, con doce empleados y un director, no tenían nada que enseñar a los escasos turistas que hasta allí se acercaban, porque sus salones estaban vacíos. Se hicieron gastos millonarios en restaurar el palacio Trigona della Floresta que acoge el museo, pero faltaron los fondos necesarios para vaciar los cientos de cajas que contenían las obras de arte y colocarlas en el museo.

Con su prohibición a los préstamos de obras, Sicilia da un paso para que se valore mejor su arte, pero aún está muy lejos de tutelar debidamente su patrimonio, dándole la dimensión de una gran riqueza cultural, que puede también ser una clave importante para su desarrollo económico.

Noviembre negro en Pompeya

Pompeya, la ciudad sepultada por el Vesubio en el 79 d.C., es el sitio arqueológico más fascinante del mundo. Desgraciadamente, por descuido y falta de recursos económicos, se cae literalmente a pedazos. Pompeya puede considerarse emblemático de la situación que vive el arte en Italia, país que tiene el mayor número de sitios (49) en la lista de los Patrimonio de la Humanidad, y que conserva casi el 70% de todo el arte mundial.

Noviembre ha sido un mes negro para Pompeya. Se derrumbó parte de un muro de la Casa numero 21; un trozo de estuco de un metro por 50 centímetros se cayó en la Casa Torello de Bronce, uno de los principales edificios pompeyanos; y una enorme brecha de más de dos metros de ancho por uno de alto se abrió en uno de los muros que rodean las Termas Centrales. La Unesco dio un ultimátum a Italia, a la vista de las construcciones indebidas, carencia de personal y falta de medidas adecuadas para gestionar Pompeya. Le dio de plazo al Gobierno italiano hasta el 31 de diciembre para resolver la situación. Con el Gobierno de Mario Monti se puso en marcha el «Gran proyecto de Pompeya», con una aportación de 105 millones de euros. Pero de las 30 obras previstas, solamente cinco están en marcha.

 

 

por ÁNGEL GÓMEZ FUENTES, ABC