6 septiembre, 2010

Retiran demanda por robo de un Corot, debido al pasado de uno de los dueños (ABC)

La demanda presentada contra un marchante por perder un valioso cuadro de Camille Corot en una noche de borrachera en Nueva York ha sido retirada después de que se descubriera que uno de los propietarios del cuadro pasó dos años en prisión por robar una escultura.

The New York Times informó hoy de la sorprendente vuelta de tuerca que ha dado este caso, que en principio estaba llamado a ser un episodio casi cómico.

La demanda en cuestión fue presentada ante el Tribunal Estatal Supremo de Nueva York por Kristyn Trudgeon, copropietaria de “Retrato de una niña”, del francés Camille Corot (1796-1875) y valorado en 1,35 millones de dólares, y está dirigida contra James Carl Haggerty, el experto en arte al que se encargó su venta.

El marchante estuvo mostrando el cuadro el pasado 28 de julio a unos posibles compradores en un lujoso hotel de Manhattan, donde asegura que acabó demasiado bebido como para recordar qué pasó con la obra de arte.

La demanda fue interpuesta el martes pasado, pero tan sólo un día después el caso salió a la luz y se descubrió que el otro dueño del cuadro, Tom Doyle, que fue quien contrató a Haggerty, su amigo y ex compañero de trabajo, había pasado más de dos años en prisión.

Doyle cumplió esa condena después de declararse culpable en 2007 de robar a un coleccionista una escultura de bronce de una bailarina de Edgar Degas (1834-1917) que estaba valorada en 600.000 dólares.

Según The New York Times, la noticia hizo que el abogado de Trudgeon, que asegura que no tenía ni idea del pasado delictivo de Doyle, retirara de inmediato la demanda, así como la recompensa de 25.000 dólares que había ofrecido para quien facilitara información que ayudara a recuperar la obra.

Además, en los años noventa Doyle también fue sentenciado a 30 meses de prisión por robar libros en una biblioteca de arte en Kansas, según publicó en su día el diario The Kansas City Star.

A ello se suma que en 2000 fue condenado a dos años de prisión y a pagar 118.000 dólares por robar joyas a una mujer del estado de Tennessee, aunque finalmente se libró de la pena.

Los hechos de este último caso ocurrieron el pasado 28 de julio y lo único que se sabe a ciencia cierta es que Haggerty salió del hotel The Mark con el cuadro bajo el brazo, pues así quedó registrado por las cámaras de seguridad.

Al día siguiente telefoneó a Trudgeon para comunicarle que desconocía lo que le había pasado al cuadro porque “había bebido demasiado la noche anterior”, según la demanda en la que se reclamaba que Haggerty pagara la millonaria pieza.

A la salida del hotel, según la grabación de las cámaras, Haggerty, que presentaba problemas para caminar, se negó a tomar un taxi, como le sugirió el portero, y aseguró, con el cuadro en su poder, que había traído su propio automóvil.

Cuando Haggerty regresó a su hogar, las cámaras del edificio lo captaron entrando sin la obra. EFE

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