27 mayo, 2013

Renfrew: “En Asia, el arte que era caro era considerado bueno”

Renfrew
Habla rápido, con precisión suiza y la pasión de quien se ha pasado muchos años entre artistas. Magnus Renfrew, británico, de 37 años, conoce de primera mano el mercado del arte moderno y contemporáneo asiático. Dirigió la muestra Art HK, en Hong Kong, desde que fue creada en 2008. En 2012, tras la adquisición de esta, el año anterior, por la renombrada gestora de ferias de arte suiza Art Basel, fue nombrado director de Art Basel para Asia. Antes de mudarse a Hong Kong, fue responsable de exposiciones en la galería Contrasts de Pearl Lam, en Shanghai. Es director de la feria Art Basel en Hong Kong, que se celebra hasta el domingo, con la participación de 245 galerías, más de la mitad de ellas de Asia y la región Asia-Pacífico.

P. ¿Por qué han creado Art Basel en Hong Kong?

R. Asia tiene ahora más milmillonarios que Europa, la mayor generación de riqueza en este momento está sucediendo en Asia y el equilibrio de poderes está basculando hacia aquí en todos los aspectos, como la economía. Y la cultura, a menudo, va detrás. El mercado del arte tiende a seguir al dinero, por lo que hay grandes oportunidades para las galerías de encontrar nuevos coleccionistas.

P. ¿En qué se diferencia Art Basel en Hong Kong de las otras dos ferias: la de la propia Basel (Basilea) o la de Miami?

R. Cada una de las tres tiene su identidad única. En Art Basel en Suiza, el 50% de las galerías participantes procede de Europa; en Miami Beach, el 50% es de América –del norte al sur-, y es muy natural que en Hong Kong también el 50% sea de Asia y Asia-Pacífico. Para que cualquiera de las ferias sea un éxito, debes ser capaz de generar una fuerte base de apoyo de la región en la que se celebra.

El estado de ser

P. Se habla mucho de que el mercado y las galerías de arte, al igual que el peso de la economía mundial, se están desplazando hacia Asia. ¿Es cierto?

R. Creo que el proceso está aún en su etapa inicial. Las galerías se están tomando Asia mucho más en serio de lo que lo hacían. La gente que quiere estar en el negocio en los próximos 20 o 30 años entiende realmente que Asia tiene que formar parte de su estrategia de futuro.

P. Y en lo que se refiere al arte y los artistas asiáticos, ¿están haciéndose más conocidos, más comprendidos en Occidente?

R. En Asia, se ha producido un fenómeno particular. Los artistas se han hecho conocidos por sus resultados comerciales en las subastas. No ha habido el marco de los comisarios y la crítica para evaluarlos como en Occidente. El mercado ha desempeñado este papel. Lo que era caro era considerado bueno. En los últimos años, hemos visto un desarrollo muy rápido en el entorno de evaluación del trabajo de los artistas.

P. ¿Hay diferencias entre los coleccionistas occidentales y los asiáticos?

R. No se puede generalizar lo que es un coleccionista occidental. Los coleccionistas occidentales son todos individuos, y lo mismo ocurre con los asiáticos. La gente colecciona por una gran variedad de razones, tanto en Occidente como en Asia. Algunos lo hacen por especulación o inversión, otros son verdaderamente apasionados por sus colecciones. En todo el mundo, existe el espectro completo de razones.

P. ¿Cómo ve la situación del mercado mundial del arte?

R. Es muy interesante lo importantes que han sido en los últimos años los coleccionistas de los nuevos mercados en la construcción del mercado. La importancia del sistema de galerías se está haciendo plena en los nuevos mercados. La gente está comenzando a entender que las galerías ayudan a apoyar la noción de que los artistas creen para el largo plazo. Ahora, el compromiso de los coleccionistas de estos mercados no está tan determinado por la inversión. Están comenzando a tener una pasión genuina por las obras que compran.

El arte de Oriente y Occidente se funden en Hong Kong

La feria Art Basel en Hong Kong, cuya primera edición se celebra desde el jueves hasta el domingo en la excolonia británica, pretende erigirse en una plataforma del arte moderno y contemporáneo asiático, según sus organizadores. Un total de 245 galerías –más de la mitad de ellas asiáticas-, de una treintena de países, con obras de unos 3.000 artistas, participan en la muestra, punto de encuentro de Oriente y Occidente.

El evento combina trabajos de creadores noveles con el de artistas vivos de renombre y el de otros de los que solo queda su obra y el recuerdo, como Pablo Picasso, Roy Lichtenstein, Francis Bacon y Andy Warhol, a la venta por precios que llegan a varios millones de dólares.

La muestra está organizada en torno a cuatro secciones, que despliegan pintura, fotografía, vídeo y escultura de los últimos 100 años, así como grandes instalaciones y esculturas desarrolladas especialmente para la ocasión. Una deconstrucción que hace el recorrido mucho más variado y manejable. En paralelo, hay un amplio programa de charlas y conferencias. El precio de entrada, 250 dólares de Hong Kong (25 euros) por un día; 750 (75 euros) por los cuatro que dura.

Galerías. Forman el grueso de la feria, con 171 galerías seleccionadas tras un estricto proceso, en función de la solidez de sus programas, como Leo Castelli, de Nueva de York; Tomio Koyama (Japón), Arario (Seúl) e Yvon Lambert (París). También están las españolas Leandro Navarro, Polígrafa Obra Gráfica, Joan Prats, Mayoral y Marlborough Fine Art, que tiene presencia en Madrid. Ofrecen un amplio despliegue de obras, en general, coloridas, alegres, y con profusión de nombres conocidos -, algo importante para los coleccionistas chinos, en particular, muchos de los cuales aún no tienen un profundo conocimiento del mercado del arte y son siempre sensibles a lo más popular. Jean-Michel Basquiat, Jasper Johns, Jean Dubuffet, Georges Braque, Joan Miró, Alberto Giacometti, Robert Rauschenberg y Georg Baselitz son algunos de los mitos cuyas creaciones están a la venta, algunos de ellos en varias galerías.

Nueva Percepciones. Presenta 47 galerías de Asia y Asia-Pacífico -entre ellas, Chambers Fine Art (Nueva York, Pekín), Wei-Ling (Kuala Lumpur), Neon Parc (Melbourne) y Canna (Yakarta)-, con proyectos desarrollados por artistas de la región específicamente para la muestra. El objetivo es, según Art Basel, permitir a los visitantes mejorar el conocimiento sobre “la diversidad de historias, ideas y estéticas” del arte en la zona.

Pero, ¿acaso existe un arte occidental y un arte oriental? “La respuesta simple es que se trata simplemente de arte; pero la gente intenta, a menudo, encasillar todo de forma lógica”, explica Magnus Renfrew, director de la feria. “No obstante, ambas partes tienen mucho que aprender de la otra. A menudo, la gente en Asia tiene una comprensión más sofisticada de la cultura occidental que al revés”.

En esta sección, destaca, entre otros, Zhao Zhao (galería Chambers Fine Art), cuya obra Constellations, funde violencia y delicadeza. Se trata de una serie de cristales con impactos de bala reales, efectuados en China, donde el control sobre las armas es muy estricto. “Zhao Zhao intenta siempre empujar la fronteras, probar los límites”, dice Zhou Ying, la responsable de la galería en Nueva York. La otra está en Pekín.

También, figura Ivan Lam, de 38 años, de Malasia (galería Wei-Ling), entre cuyas piezas figura una máquina expendedora, parodia y metáfora de las ferias de arte, “en las que con el suficiente dinero se puede adquirir la obra de arte deseada”. “Mi trabajo trata sobre el tiempo en que vivimos y la falta de contacto entre la gente”, asegura Lam.

Descubrimientos. Dedicada a exposiciones individuales o en dúo de artistas emergentes de todo el mundo en un total de 27 galerías. BolteLang (Zurich), Kalfayan (Atenas) y Mendes Wood (Sao Paulo) son algunas de ellas. Permite echar un vistazo a un muestrario de una nueva generación de jóvenes artistas. Uno de ellos recibirá un premio de 25.000 dólares (19.300 euros).

Encuentros. 17 esculturas e instalaciones de gran tamaño, realizadas por importantes artistas de todo el mundo, ocupan un lugar destacado en las dos plantas del centro de convenciones de Hong Kong. Entre los trabajos incluidos, se encuentra Noosphere, del japonés Takuma Uematsu (galería Yumiko Chiba), de 36 años, consistente en tres grandes lámparas colgantes realizadas con láminas de ágata y espejos circulares, y con las que Uematsu aborda, según explica, “el mundo de la interconectividad y la sociedad de la información”.

Otro de los proyectos es ‘Intervención en Hong Kong’, de la pareja de artistas chinos Sun Yuan y Peng Yu (galería Osage). La constituyen una serie de 200 fotografías, para la cual invitaron a 100 empleados y empleadas del hogar filipinos en Hong Kong a que hicieran una foto de su lugar de trabajo, en la que debían incluir una granada de juguete que les entregaron los artistas. Cada imagen es mostrada junto a otra en la que los participantes se retrataron de espaldas en el lugar que quisieron. Todas ellas fueron tomadas sin el conocimiento de las personas que les emplean.

Por Jose Reinoso en El País.