14 junio, 2012

Recorte en Protección del Patrimonio Histórico: ¡¡Daños irreparables¡¡¡

Asistimos atónitos los profesionales de la Seguridad y Protección del Patrimonio Histórico, a una política de recortes por parte de los encargados de gestionar dichos bienes, la cual se hace sin pensar en las futuras consecuencias para las siguientes generaciones, que por negligencia de aplicar un recorte en Seguridad, sin tener en cuenta el criterio profesional del especialista en Seguridad, el Director de Seguridad, tendrían la perdida o deterioro de obras de arte, edificios históricos, parques arqueológicos por acto antisocial, o un daño, como un conato de incendio, que se hubiese podido evitar con una ronda de un Vigilante de Seguridad.

Nos llegan noticias que así lo confirman todo lo anterior, como es el caso de los Museos de Zaragoza, los cuales el excelentísimo ayuntamiento quiere1 “sacar” de su interior a una parte de la cadena de custodia y protección de los bienes que albergan: el personal de Seguridad Privada, con el fin de “ahorrar” un millón de euros.

Considero un claro ejemplo de recorte a la desesperada, por creer que la Seguridad y Protección de una entidad únicamente es un gasto, y uno de los primeros a llevar a cabo, para arreglar unas cuentas en rojo o cerca de este. Hace poco también recibía con perplejidad la finalización del contrato de Seguridad Privada del Centro Cultural Miguel Delibes en Valladolid. Simplemente dejamos a la suerte setenta mil metros cuadrados, en un clima social donde la posibilidad de que se perpetre un acto antisocial es más elevada de lo que fueron años atrás.

Estas medidas desesperadas y sin sentido, han de ser consensuadas, estudiadas y planificadas al máximo para no dejar expuesto un bien incalculable o la integridad humana.

Desde la Asociación Para la Seguridad del Patrimonio Histórico (PROTECTURI), asistimos expectantes y en guardia, antes estas noticias que nos provocan estupor ante el riesgo en que dejan a nuestro Patrimonio y la permisividad que se da a estos actos por parte de Administraciones Públicas y sus gestores. Todo es posible de mejorar, se suele decir, pues también aplicado a los recortes, todo es posible de recortar y sin duda, al oír nuestros telediarios y tabloides podemos hacernos una idea de donde hay que recortar, no hace falta ser un erudito ni tener un color político para saberlo.

2España posee una Ley de Seguridad Privada obsoleta donde no se contempla la necesidad de proteger el Patrimonio Histórico, del que nuestro país dispone, con una obligatoriedad legislativa, al no tener un apartado especifico en la Ley o el Reglamento que desarrolle la necesidad y deber, a través de obligación de contar con medidas de seguridad y medios humanos de Seguridad Privada. Por otro lado si una Gasolinera, una Farmacia, un Banco o un partido de fútbol de un Madrid – Barcelona o viceversa están obligados a disponer de medidas y medios de seguridad.

Pero además del Ministerio de Interior, debe de aparecer en este escenario la necesidad de intervención del Ministerio de Cultura y Departamentos de Cultura de las diferentes Comunidades, para acudir al rescate y salvaguarda de aquel patrimonio que este en peligro, por la falta de interés, dejadez o implantación de medidas que lo pongan en peligro, ya sea público o privado.

Se necesita censar, conocer y listar nuestro Patrimonio Histórico y Cultural, tanto público como privado, con el fin de clasificarlo y exigir que se cumplan unos mínimos de Seguridad y Protección adecuados al riesgo al que se exponen. Estas medidas se deben de trasladar a un Reglamento de Seguridad Privada que las recoja y exija.

Asistimos a puntos de encuentro entre Seguridad Privada y Seguridad Pública, donde se recalca continuamente la necesidad de recurrir a lo privado y colaborar cada vez más, en la seguridad de bienes y personas. La única vía que existe es la adecuación de las legislación de Seguridad Privada y las 3leyes de Protección del Patrimonio Histórico a nuestros días, de lo contrario los modos de trabajo Irán en paralelo pero nunca se encontraran en este difícil camino de la Protección y Seguridad.

Desde el punto de vista del Director de Seguridad de un Museo o entidad cultural, a través de PROTECTURI, se trabaja DIA a DIA en adaptar la Seguridad y Protección de personas y bienes culturales, al entorno de crisis, de ahorro y de gestión eficiente que nos piden los administradores y nos exigen las leyes. Ideamos e innovamos para llevar a cabo nuestra misión, DIA a DIA, con la ayuda de los recursos que de los que disponemos, que no son muchos, para preservar obras de valor incalculable, por lo que representan y por la exclusividad de muchas de estas piezas de irrepetible fabricación por extinción de la mente privilegiada que la creo.

Entender que un Departamento de Seguridad es productivo, desde el punto de vista empresarial es difícil, por llevarlo directamente a la línea de gastos de la entidad. Pero, ¿realmente, no produce beneficio la Seguridad de un Museo, Galería o Centro de Cultura? Si la produce, pero es un bien intangible, una sensación no cuantificable pero si cualificable que se ha de transmitir a los ocupantes de dicho recinto (trabajadores y público), además de servir para dotarlo de “reputación” y “buen hacer”.

¿Qué pasaría si por una reducción de Seguridad impuesta por un gestor de una entidad obligada a preservar y exhibir al público Bienes de Interés Cultural, se produce un daño o pérdida de uno de estos bienes?

4Es una pregunta, a la que la respuesta no me llego a imaginar. Pero responderé. El daño a la imagen de un Museo o Centro de Cultura, ya público o privado, equivaldría a perder la reputación de Conservador, y a crear una duda sobre su gestión y su posibilidad real de albergar Obras de Arte o Bienes, por parte del resto de la comunidad cultural. La “mancha” sería para siempre. Pero, ¿que grado de participación en el acto tendría el responsable que dio la orden de REDUCIR en un departamento como el de seguridad? Esa será la pregunta que deberá de responder el Ministerio del Interior junto con el de Cultura y Administraciones Autonómicas, como adquirientes de la responsabilidad subsidiaria por no intervenir cuando debían de hacerlo ante el aumento del riego del Bien autorizado por su gestor.

Como gestores de la Seguridad y Protección de Bienes de Interés Cultural, debemos seguir informando y formando a nuestros directores, gestores de Bienes Culturales, en la necesidad de tener una protección de 5calidad con los medios adecuados, así como de tener una mentalidad de que un Departamento de Seguridad, es tan importante como el Departamento de Conservación, y que ambos deben de converger en el recinto cultural, ya que ambos, son los responsables de adquisición y puesta en marcha de medidas para que la obra perdure en un medio idóneo de seguridad y protección, dado que la exposición al público de obras y bienes conlleva unos riesgos inherentes tanto de conservación como de seguridad.

También desde la Asociación Protecturi, tendemos la mano a todas aquellas Instituciones Culturales, tanto públicas como privadas, para que junto a nosotros incrementemos la protección de nuestros Bienes Culturales, para hacerlos perdurar en condiciones optimas, como legado de generaciones y transmisores de historia, que no se debe perder.