26 marzo, 2015

Reabre al público la famosa Villa de los Misterios de Pompeya

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Pompeya vuelve a mostrar una de sus maravillas. La más famosa de las suntuosas residencias de la ciudad romana de Pompeya, la Villa de los Misterios, abrió de nuevo sus puertas al público, después de casi dos años de trabajos de restauración. Su nombre deriva precisamente del espléndido ciclo de frescos del amplio triclinio (comedor), en los que están representadas diez escenas de rito de iniciación femenina al matrimonio: la sonrisa del sátiro que danza y parece fijar al visitante, una mano en la cadera desnuda, la mujer que se cubre la cara al tiempo que ofrece la espalda a la flagelación…

«En Pompeya hemos pasado página», dijo con cierta euforia en la inauguración el ministro de Cultura, Dario Franceschini, quien se ha referido a los nuevos trabajos que se realizan, contando con la colaboración privada: «Trabajamos para reforzar el personal e introducir nuevas tecnologías. Los recursos privados podrán añadirse a los públicos, pero obviamente no sustituirlos. El trabajo será permanente y estamos razonando también sobre servicios y estructuras de acogida, viabilidad, transportes y hoteles», añadió el ministro.

Los «misterios» de la villa

La Villa, una de las más visitadas de Pompeya, es conocida por su grandeza y, sobre todo, por la belleza de esas pinturas con escenas de tamaño natural que se refieren a los «misterios» del dios Baco y el mundo femenino. Se discute aún sobre cómo era el desarrollo de este tipo de ceremonias de ritos iniciáticos, pero por lo que se conoce debían terminar con la desinhibición causada por el vino y sustancias alucinógenas. El caso concreto de estas estos bellos frescos pueden representar algo distinto, según muchos expertos: sería la preparación de una joven al matrimonio y lo que eso comporta. Otros piensan que se trata de un rito donde cada escena alude a la vida del dios y a la revelación del símbolo regenerador de la vida.

La Villa de los Misterios fue construida en el siglo II a.C y sepultada por la erupción del Vesubio en el 79 d.C. Formaba parte de un conjunto de 100 residencias descubiertas en el área del Vesubio. En los últimos decenios del II siglo a. C. se puso de moda entre la aristocracia romana el construir lujosas villas en esa zona. Ésta de los Misterios tenía, en su origen, dos pisos, con una espléndida vista sobre el mar. Pertenecía a los Istacidii, una familia acomodada y hábil para explotar las posesiones agrícolas que disponían alrededor de su residencia, que en sus 2.500 metros cuadrados contaba con 75 ambientes, entre ellos una zona «rústica» donde se almacenaban las recolecciones del campo y se producía vino (se ha reconstruido una prensa –«torcularium»- para exprimir la uva). La doble utilización de la villa se acentuó después del terremoto del 62 d.C, cuyo epicentro fue Pompeya. Además de los muchos daños materiales que provocó el terremoto, en la ciudad se produjo un nuevo clima socio-económico con cambios en la utilización de los inmuebles. Algunos propietarios se marcharon de Pompeya.

Cuando esta Villa de los Misterios fue descubierta a comienzos del siglo XIX se encontraba en estado de abandono, con las salas de mayor valor utilizadas como almacén, sin huellas de los propietarios. Quizás, como hicieron otras familias acomodadas, abandonaron Pompeya a consecuencia de la actividad sísmica, que precedió a la erupción del Vesubio, y podrían haberse llevado sus cosas de valor y obras de arte. Sin duda, el visitante de la más famosa Villa de Pompeya tiene tarea para descifrar éste y otros misterios de sus enigmáticos frescos.

Restauración con láser

Para restaurar los frescos se ha utilizado una tecnología de vanguardia mediante instrumentos láser. Con esta técnica, por primera vez aplicada a un ciclo de pinturas tan amplio e importante, constituye una alternativa válida para las superficies extremadamente sensibles a los agentes químicos y mecánicos. La utilización del láser ha consentido además una eficaz eliminación de los diversos estratos acumulados utilizados en el arco de los siglos.

El ministro de Cultura ha señalado que para garantizar mayor seguridad y combatir los robos, se han contratado a 85 personas. Franceschini ha recordado que en Pompeya hay abiertas 13 importantes obras de restauración y ha prometido un programa con numerosas iniciativas durante este año, en coincidencia con la Exposición Universal de Milán, que se inaugura en mayo. La afluencia de visitantes a Pompeya aumenta de año en año: en el 2104 la visitaron 2,5 millones de personas, lo que supuso un incremento de 200.000, un 8 por 100 más que en el año anterior.

Por Ángel Gómez Fuentes en ABC.