22 octubre, 2014

Polémica en Alemania por la subasta de dos Warhol de propiedad pública

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«Triple Elvis», de 1963, y «Four Marlon (Brando)», de 1966, de Andy Warhol, podrían subastarse en Christie’s de Nueva York el próximo 12 de noviembre. Esta decisión ha provocado la indignación de 26 directores de museos alemanes. Las convenciones internacionales exigen proteger los bienes culturales que son de propiedad pública, denuncian. Y es que los Warhol pertenecen a la cadena de casinos Wetspiel, que es filial de un banco público propiedad del Estado federado de Renania del Norte-Westfalia (NRW). En una carta abierta dirigida al gobierno regional que dirige Hannelore Kraft –potencial candidata socialdemócrata a canciller federal en 2017–, los directores exigen que se dé marcha atrás a la decisión.

Según el «Frankfurter Allgemeine», la secretaria general de la Fundación de la Cultura de los Estados Federados, Isabel Pfeiffer-Poensgen, ha calificado la subasta de «lamentable»: «Es una lástima que no se haya pensado entregar esos cuadros a un museo. La colección de arte de NRW en Dusseldorf o el Museo Ludwig de Colonia hubieran sido destinos fantásticos para esas obras», comenta Pfeiffer-Poensgen. Los directores critican además que los planes de subasta se justifiquen únicamente con argumentos financieros. Y peor aún, que los ingresos que esperan obtener, unos 100 millones de euros, se dediquen a compensar las pérdidas de los casinos, del banco o a cancelar las deudas del Land.

Olaf Zimmermann, del Deutsche Kulturrat –de la federación que reúne a las asociaciones culturales germanas– ha exigido a la ministra de Cultura, Monika Grütters, ocuparse de inmediato del asunto e identificar a los responsables: sería un desastre si esta subasta marca un precedente, comenta Zimmermann al diario económico «Handelsblatt»: «No me quiero ni imaginar las consecuencias que tendría comenzar a sanear las deudas públicas con obras de arte». Según los firmantes de la misiva, si efectivamente se subastan los Warhol se pondrá en tela de juicio el carácter de Alemania como «país cultural y nación cultural», «rompe un mito» y sienta un precedente. Si no es posible revertir la subasta, indican los directores de los museos, todos los beneficios obtenidos deben ser reinvertidos en arte.

Por José Pablo Jofré en ABC.