22 julio, 2015

Picasso, víctima colateral de Breivik

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El atentado con coche bomba en Regjeringskvartalet o distrito gubernamental de Oslo acabó con la vida de ocho personas. El asesino, Anders Behring Breivik, eligió este conjunto de edificios de postguerra en pleno centro de la capital por ser el símbolo del estado del bienestar noruego, cuyos valores aborrecía. Allí tenían sus despachos el primer ministro, así como los demás miembros del ejecutivo.

Ese día que amaneció plácido en el siempre plácido julio noruego (es el mes tradicional de las vacaciones y la capital baja considerablemente el ritmo) Jens Stoltenberg, hoy secretario general de la OTAN, trabajaba desde su residencia oficial en Parkveien. Pero tres de los seis edificios gubernamentales sufrieron daños irreparables por lo que se decidió que fueran demolidos. El debate, hasta la fecha, ha sido no sólo cómo proyectar el nuevo complejo gubernamental, para el que se están evaluando seis propuestas seleccionadas el año pasado, sino, y sobre todo, qué hacer con las obras de Pablo Picasso que contienen.

El artista malagueño creó tres murales originales para las edificaciones de estilo brutalista del arquitecto noruego Erling Viksjø, así como un cuarto motivo basado en un trabajo ya existente. Esta contribución fue la primera que Pablo Picasso elaboraba en un material muy similar al cemento; así como el punto de partida de su obra pública en ciudades como Barcelona, Nueva York, París, Jerusalén o Estocolmo.

La obra de Picasso adorna el exterior del llamado edificio Y-Blokka, con su fabuloso mural de ‘El Pescador’ como alegoría del país escandinavo, que va a ser derribado. Así como en el H-Blokka, tanto en los laterales de su alta fachada, como en el interior: desde la recepción hasta en las escaleras que vertebran sus 14 pisos. Este edificio, el más simbólico, no será derribado.

En cualquier caso, “puedo asegurar que se cuidará de la obra artística de Picasso. Mantenemos un buen diálogo con sus herederos al respecto sobre cómo llevarlo a cabo mientras se desarrolla el proyecto”, explica a EL MUNDO Mette Løvvig Nordhus, de la empresa estatal noruega de obra pública, Statsbygg. “En la actualidad no es posible decir nada concreto sobre cómo se realizará, pero dicho lo cual, la obra de Picasso será salvaguardada”, puntualiza.

Por María Fluxá en El Mundo.