9 diciembre, 2014

Patrimonio Nacional no da por perdidas las obras en depósito en el Museo del Prado

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Patrimonio Nacional ha vuelto a meterse en el jardín de las disputas. El presidente de la institución, José Rodríguez-Spiteri Palazuelo, ha informado que no da por perdidas las obras que se depositaron en el Museo Nacional del Prado durante la Guerra Civil. Las quiere de regreso a su casa, pactando con El Prado. Entre los cuadros prestados a la pinacoteca se encuentran El descendimiento de la cruz, de Roger Van der Weyden, de 1435; El jardín de las delicias, del Bosco, de 1500; La mesa de los siete pecados capitales, también del Bosco; y El lavatorio, de Tintoretto, de 1548. Pinturas capitales para cualquier museo del mundo, más para el nuevo de las Colecciones Reales que tiene previsto inaugurar Patrimonio Nacional, en 2016.

Durante la rueda de prensa de presentación de la exposición El retrato en las Colecciones Reales. De Juan de Flandes a Antonio López, el presidente se ha pronunciado por primera vez desde que este periódico diese a conocer la reclamación del Prado: “Los cuadros son de Patrimonio Nacional y donde se encuentren en este momento no importa, porque la propiedad de las obras es de quien es”.

Según el máximo responsable de la institución dependiente de la Vicepresidencia del Gobierno, las negociaciones siguen abiertas y no puede ampliar más información porque es “enormemente compleja”. De hecho, el plazo del actual acuerdo de préstamo temporal por todas esas pinturas acaba a finales de este mes. Estas afirmaciones cuestionan al ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, que ha llegado a decir que “este tema ya está ya resuelto”. En referencia a un posible traslado de las obras a Patrimonio aseguraba que “eso no va a suceder”. Quizá Wert sólo habló n una de las dos partes interesadas.

Rodríguez-Spiteri Palazuelo ha insistido en que “no hay ruptura de relaciones diplomáticas con El Prado” y como prueba, dice, tanto el presidente del Patronato, José Pedro Pérez-Llorca, como el director del museo, Miguel Zugaza, han sido invitados a la inauguración de la exposición que recoge 114 retratos de corte en España, en tiempos de la Casa de Austria como de la Casa de Borbón, pintados por Roger van der Weyden, Antonio Moro, Velázquez, Ribera, Rubens, Claudio Coello, Mengs, Goya, Madrazo, Sorolla, Dalí y, claro, Antonio López.

Sin embargo, Patrimonio Nacional negó el préstamo de varias obras de su propiedad al museo para que fueran incluidas en la exposición dedicada a Gian Lorenzo Bernini y El Prado se enteró por este periódico de las razones del rechazo, hace sólo unos días. Las razones que aducen son de conservación. No fue posible en el caso del Cristo crucificado, porque aseguran desde el organismo que gestiona el patrimonio real, que “cualquier manipulación de la pieza entraña peligro para su integridad, especialmente en su pátina, muy sensible a las alteraciones ambientales”. “En consecuencia, y por ambas razones, no se consideró oportuno su traslado para la exposición citada”, añaden.

¿Van der Weyden? “Ya veremos”

En la rueda de prensa, Rodríguez-Spiteri dejó la duda sobrevolando el futuro: ¿qué pasará con la exposición en El Prado sobre Roger van der Weyden en unos meses y que todavía está pendiente de aprobar sus préstamos? “Cuando llegue el momento se verá”, dijo, para volver a subrayar que “no hay problemas entre las dos instituciones”.

En corrillo explicó que la ley propia de 1982 declara en su artículo cuarto qué bienes integran Patrimonio Nacional, entre otros, “los bienes muebles de titularidad estatal, contenidos en los reales palacios o depositados en otros inmuebles de propiedad pública”. El artículo sexto aclara que “los bienes y derechos integrados en Patrimonio Nacional serán inalienables, imprescriptibles e inembargables”. Parece claro.

El presidente de la institución quiso destacar que Patrimonio Nacional tiene cerca de mil obras en depósitos dispersos y que han iniciado un proceso de reordenación y revisión de todos ellos. “Sin excepción”. Ni siquiera El Prado. Fuentes cercanas a la presidencia explican a este periódico que no están dispuestos a llegar a un acuerdo de colaboración. “No se pide la devolución, pero sí queremos contar con nuestras piezas”, dando a entender un convenio que vinculase las pinturas a las dos instituciones para exponerlas.

Por Peio H. Riaño en El Confidencial.