20 noviembre, 2014

México acusa de fraude a una casa de subastas neoyorquina

maya-ny

A la casa de subastas Bonhams de Nueva York se le ha atragantado la mañana. La culpa ha sido de 29 piezas prehispánicas mayas y aztecas que, según denuncia el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México, son falsas. Bonhams ha ignorado las reclamaciones que viene haciendo el centro desde hace un mes —señaló hasta 45 piezas apócrifas— y ha colocado a golpe de martillo los lotes que ha podido por un valor total de 159.375 dólares. “Bonhams podría haber cometido un acto fraudulento”, dictamina la institución.

Efigies mayas, esculturas de guerreros aztecas y hasta una escultura con la imagen de la diosa mexicana de la sexualidad (Xochiquétzal), vendidas como piezas arqueológicas, pueden haberse fabricado recientemente. “Dos de ellas, aparentemente elaborada en piedra volcánica rojiza, muestran fracturas en las que es visible la manufactura moderna, en una especie de conglomerado grisáceo recubierto de una pasta que simula la textura y el color pétreo”, informa la institución en un comunicado.

La subasta ofrecía 314 lotes de piezas precolombinas y de antiguas culturas de África y de Oceanía. De todos, más de la mitad eran objetos precolombinos en piedra, hueso, oro, jade, concha y otros materiales. El INAH había anunciado previamente que un 50% de las piezas prehispánicas mexicanas eran falsas, incluyendo cinco de los objetos que se anunciaban “de primer nivel” en el catálogo. Y este miércoles, un 30% de toda la venta corresponde a los lotes marcados en negro por la institución mexicana.

Las advertencias del INAH no han tenido apenas efecto entre los compradores. Pues se han vendido dos piezas por más de 20.000 dólares cada una, de los precios más altos. La más cara de la lista negra del organismo es la escultura de una mujer maya del año 550 al 950 d.C, que fue adquirida anteriormente en la casa de subastas Sotheby’s, y por la que han pagado 25.000 dólares. En la mayoría de piezas vendidas que señala el Instituto no aparece indicada la procedencia —sí ocurre con el resto— siendo la única pista: “Adquirida antes de 1980”.

El pasado 11 de octubre el INAH presentó una denuncia penal ante la fiscalía mexicana. Y la cónsul de México en Nueva York, Sandra Fuentes, hizo un último intento el martes para pedir a la casa de subastas que retirara las piezas consideras falsas, pero, aun así, la venta al mejor postor se llevó a cabo como estaba programado.

El centro insiste en que la subasta de bienes arqueológicos en Nueva York vulnera la Ley Federal Sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas y el Tratado de Cooperación entre México y Estados Unidos para la Recuperación y Devolución de Bienes Arqueológicos, Históricos y Culturales Robados. “La venta se realizó fuera de la legalidad y de la ética”, apunta el organismo público.

La casa, por su parte, ha enviado una carta al Consulado de México en Nueva York para insistir en la “transparencia” del proceso previo a la venta y pide a las instituciones mexicanas que dejen de cuestionar la autenticidad de determinados lotes de la subasta.

Desde el INAH aseguran que los especialistas analizaron in situ las piezas arqueológicas. Pero no explican cómo pudieron hacerlo si ellos mismos le reprochan a Bonhams que les negara su asistencia técnica. En este tipo de subastas, se exhiben los lotes semanas previas a su venta, pero estas exposiciones no siempre son públicas y requieren invitación. El organismo no ha aclarado cómo consiguieron cerciorarse de los detalles de las piezas sin la autorización de la empresa neoyorquina.

Por Elena Reina en El País.