1 junio, 2015

¿Más pinturas románicas en el Pirineo?

ermita

A finales de abril se anunció en las redes sociales el descubrimiento de unas pinturas posiblemente románicas y posiblemente inéditas, localizadas por un grupo de excursionistas aficionados a largos paseos por la montaña documentando la existencia y localización de masías o construcciones abandonadas. La noticia, que se ilustraba con imágenes del grupo en el interior de un pequeño y deteriorado templo, fotografiando las pinturas y midiendo la construcción, no proporcionaba datos sobre su localización exacta –por motivos de seguridad para no hacer peligrar el descubrimiento- y se aseguraba que se había dado noticia a las autoridades competentes. Casi un mes después, los excursionistas acompañaron ayer a técnicos de la Generalitat del Centro de Restauración de Bienes Muebles de la Generalitat (CRBMC), especialistas de la Universidad de Lleida y del Museo Diocesano y Comarcal de esta ciudad, además del párroco de la localidad y un representante del obispado de Lleida, al lugar donde se encuentran las pinturas.

“Hemos tomado pigmentos para analizar su fecha y comprobar si son románicas y hasta que no sepamos el resultado que no será hasta pasado un mes como mínimo, no podemos hacer una valoración definitiva”, explica Àngels Solé, directora del CRBMC, una de las personas que han subido hasta esta pequeña aldea abandonada desde hace tiempo situada en el municipio de Tremp (Pallars Jussà), a unos 20 kilómetros de esta localidad. Al parecer, la aldea y la capilla están en una bella zona lejos de cualquier ruta turística a la que se ha de acceder por una pista forestal en mal estado y luego andar unos 20 minutos.

Las pinturas murales localizadas han permanecido ocultas detrás de una pared y solo han salido a la luz después de que alguien realizara un agujero, dejándolas a la vista. Entre las escenas que se han podido identificar está la de un Cristo en Majestad, similar, pero de mucha menor calidad, al representado en Sant Climent de Taüll, rodeado por una mandorla, junto a los cuatro apóstoles o tetramorfos, y rodeado de querubines. “Si son románicas, son muy populares”, prosigue Solé.

En otras de las pinturas de la iglesia se adivinan la figura de una Virgen María y un San Pedro. Lo que han destacado todos los que han podido ver es el gran cromatismo, tanto de las figuras como de los elementos geométricos. Los colores predominantes son el azul, negro y rojo.

Algunos de los expertos que han visto de cerca las imágenes aseguran que las pinturas no son románicas, sino posteriores, y retrasan su realización hasta el siglo XVI. “Se trata de la obra de alguien que copia modelos románicos”, aseguran, aunque resaltan la importancia del hallazgo “independientemente de la fecha de su realización”.

Sobre el destino último de las pinturas, ahora casi a la intemperie, tras caerse la techumbre del edificio, Solé aclara que es pronto para ocuparse de eso. “Será en una segunda fase, pero si se determina su importancia, se valorará arrancarlas y trasladarlas a otro lugar. Aunque también se podía rehabilitar la iglesia y dejarlas in situ, y abrirla al público determinados días al año, como en un aplec. Pero primero habrá que hablar con el alcalde de Tremp, algo que no hemos podido hacer todavía”, remacha Solé.

Por José Ángel Montañés en El País.